viernes, 28 de junio de 2013

Notas cortas: Novedades no tan novedosas (descubriendo el hilo negro)

Existen muchos estudios paleontológicos que por su relevancia e importancia sólo son publicados en revistas de alto impacto. Sin embargo, de cuando en cuando se cuelan investigaciones que si bien son absolutamente meritorias de honores (por el gran trabajo que implican), no son el gran avance y cambio de paradigma que a veces queda implicado son pues, descubridores de hilo negro. Esta vez este fatídico evento que turba sobremanera a los medios de comunicación se ha repetido dos veces, una con caballos y la otra con tortugas, en las afamadas casas de publicación Cell y Nature.

Capturas de pantalla de los dos artículos de esta entrada. © Cell Publishing Group y © Nature Publishing Group, todos los derechos reservados.

El primer estudio, publicado en la revista "Biología actual" (Current Biology) trata de la evolución del caparazón de las tortugas y 'descubre' que las tortugas (su linaje ancestral en realidad) desarrolló la parte interna del caparazón antes que la parte externa. ¿Por qué no es tan novedoso el estudio? Primero, porque la especie que presentan (Eunotosaurus africanus) era conocida desde 1892 y su anatomía ya había sido descrita. Segundo, porque las fases del desarrollo del caparazón de una tortuga se conocen desde hace muchos años, habiéndose estudiado primero en embriones y corroborado con los fósiles de Odontochelys semitestacea, descritos en 2008. Lo verdaderamente nuevo es el cese a la incertidumbre del origen quelonio y el afianzamiento del vínculo entre tortugas y los reptiles milerétidos.

Eunotosaurus africanus, reconstrucción de la izquierda por Smokeybjb, reconstrucción del esqueleto tomado de carnivoraforum.com.

El segundo estudio se publicó en la revista "Cartas de la Naturaleza" (Nature Letters) y trata del análisis de ADN antiguo de un espécimen de caballo (Equus sp.) de entre hace 560 y 780 mil años. Este estudio se vanagloria de haber sido capaces de determinar cuándo apareció la primer especie de caballo verdadero, que corresponde al género Equus, situando esta aparición hace 4 a 4.5 millones de años. ¿Por qué este estudio no es tan novedoso? Principalmente porque se adjudican un mérito que no les corresponde, pues es sabido por los paleontólogos desde hace décadas que el género Equus apareció durante el Blancano medio, una edad que se sitúa hace poco más de 4 Ma. Siendo el Caballo de Hagerman (Equus simplicidens) el más antiguo conocido y fechado entre 3.5 y 4.9 millones de años.

Equus simplicidens, expuesto en el Museo de Historia Natural de Utah, Estados Unidos.

Sin duda, estos estudios requieren de una presentación menos estrafalaria y/o una investigación de antecedentes más extensa y rigurosa, especialmente si se publicarán en revistas de tan alto impacto.

FUENTES:
Lyson, T. R., Bever, G. S., Scheyer, T. M., Hsiang, A. Y., & Gauthier, J. A. (2013). Evolutionary Origin of the Turtle Shell. Current Biology.


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