sábado, 12 de septiembre de 2020

¿Primer? oso de las cavernas congelado

Hoy tenemos muy buenas noticias para los apasionados de la vida prehistórica y en particular a los amantes del Pleistoceno, pues se ha descubierto el primer oso cavernario (Ursus spelaeus) congelado. Y como mencioné en los videos de mamíferos congelados, no es que estos organismos estén en un bloque de hielo transparente como en las caricaturas. En realidad, están congelados en el suelo que, al tener gran cantidad de agua, se solidifica en una estructura llamada "permafrost" y acaba formando una paleta de lodo con cadáver sorpresa.

Cadáver de oso cavernario en permafrost. Fotografía: NEFU.

El nuevo ejemplar procede de la Isla Gran Liajovski, que está localizada en el ártico, entre el mar de Láptev y el mar de Siberia Oriental.

Ubicación de la Isla Gran Liajovski (marcada con una temblorosa X).

En un análisis preliminar, los restos parecen proceder del periodo interglacial Karginsky, con lo que tendrían una edad de entre 22,000  y 39,500 años antes del Presente. Esta edad aún estaría por confirmarse con análisis de radiocarbono (clic aquí para saber cómo funciona ese método de fechamiento radiométrico).

Isla Gran Liajovski. Fotografía: Alexander Oboimov.

El cadáver exhumado representa un ejemplar adulto completo. De este, la parte diagnostica es el gran labio inferior característico de los osos.

Ejemplar adulto procedente de la Isla Gran Liajovski. Fotografía: NEFU.

Los restos fueron descubiertos por pastores de caribúes y fueron entregados a investigadores de la North-Eastern Federal University (Universidad Federal del Noreste) o NEFU. Y serán analizados junto con (agárrese de su asiento) un cadáver de cría de oso cavernario que fue descubierta previamente en Yakutia (Siberia continental), de la que su existencia fue revelada apenas recién con esta otra noticia. 

Detalle de la cabeza del oso. Fotografía: NEFU

Así que ahora no tenemos sólo uno, sino dos osos, un adulto y una cría. Y dado que aún está pendiente su estudio, su estatus como "osos de las cavernas" puede quedar en entredicho, pues podría tratarse de otra especie. Esto porque el hocico del adulto parece ser demasiado largo y angosto, así como su talla aparenta ser mucho menor de lo esperado. Sólo análisis futuros nos podrán decir si realmente se trata de esta especie o de un oso pardo pleistocénico.

Cría de oso procedente de Yakutia. Fotografía: NEFU

De cualquier forma, estos hallazgos son los primeros que se hacen (y reportan) de úrsidos en permafrost que conservan tejidos blandos, pues antes, se conocía la existencia de esta especie por huesos y dientes más "tradicionales". Así que no queda si no esperar con ansias esos nuevos estudios.

jueves, 10 de septiembre de 2020

God of War... Pero en dinosaurio

¿No les dije en el post previo que estamos en la era dorada de la investigación de los dinosaurios? Mencioné además que se describen nuevas especies muy a menudo. Y ¿qué creen? Pues que de eso va este post, de un nuevo dinosaurio descrito.

Cráneo de Beg tse. Tomado de Yu et al. (2020).

Este nuevo dinosaurio fue nombrado Ba Sing Se Beg tse y su nombre deriva del dios de la guerra mongol Beg-tse. Fue descubierto a 14 kilómetros de la ciudad de Tsogt-Ovoo en las "camas rojas" descubiertas por primera vez por las famosas expediciones Mongol-Soviéticas que tuvieron lugar entre 1946 y 1949. Dichos lechos fosilíferos corresponden a la Formación geológica Ulaanoosh, que tiene una edad de entre 94 y 113 millones de años, por lo que Beg tse data del límite entre el Cretácico Temprano y el Tardío. El holotipo de la especie (IGM 100/3652) consiste de un ejemplar con cráneo y partes del esqueleto.

Imagen de google earth de la Formación Ulaanoosh.

Este nuevo dinosaurio pertenece al grupo de los Ceratopsia, el mismo donde encontramos formas como Psittacosaurus y Triceratops. Pero se incluye en el grupo más avanzado, el de los Neoceratopsia, donde encontramos formas como Aquilops, Protoceratops y desde luego a la corona familiar: los Ceratopsidae. La importancia de Beg radica en que es el neoceratopsio más basal conocido a la fecha y además es el más antiguo encontrado en Asia. Esto sugeriría que la historia evolutiva temprana del grupo es más compleja de lo que se pensaba. Sobre todo porque su morfología es aún más primitiva que la de los miembros más basales previos, conocidos del Aptiano de China y América del Norte. Lo cual apunta a un origen asiático del grupo.


Análisis filogenético de los Ceratopsia incluyendo a Beg tse (en verde). Modificado de de Yu et al. (2020).

Descubrimientos como este, van llenando poco a poco nuestro hueco de conocimiento sobre el origen de algunos grupos de dinosaurios más diversos y mejor conocidos que aparecieron posteriormente. Esperemos que se descubran más y más neoceratopsios basales para saber cuál es la cuna geográfica de este grupo de dinosaurios cornudos.

Fuente:
Yu, C., Prieto-Marquez, A., Chinzorig, T. et al. A neoceratopsian dinosaur from the early Cretaceous of Mongolia and the early evolution of ceratopsia. Commun Biol 3, 499 (2020). https://doi.org/10.1038/s42003-020-01222-7

martes, 8 de septiembre de 2020

Nuevo "dragón dormido", una nueva especie de ornitópodo basal

Hoy estamos viviendo en la era dorada del estudio de los dinosaurios, cada poco tiempo se descubren nuevas especies y hace poco, llegó una nueva especie que difiere del panorama general de estos nuevos taxones descritos en que se trata de ejemplares completos.

Holotipo de Changmiania liaoningensis. Tomado de Yang et al. (2020).

La nueva especie recibió el nombre: Changmiania liaoningensis. Su nombre significa "el del sueño eterno de Liaoning". El holotipo (PMOL AD00114) es un esqueleto completo y articulado. Y además, se le refiere un segundo ejemplar (PMOL LFV022) igualmente completo. Éstos datan del Cretácico temprano, de hace unos 125-129 millones de años y proceden de la famosa Formación Yixian. Y fueron recuperados de las proximidades de la ciudad de Beipiao.

Ejemplar PMOL LFV022. Tomado de Yang et al. (2020).

Además de que obviamente son ejemplares completos y articulados, estos fósiles poseen algo interesante señalado en rojo en las fotografías previas: poseen gastrolitos preservados. Estos elementos son rocas tragadas por los dinosaurios para auxiliar en la trituración de los alimentos en su aparato digestivo.

Gastrolitos preservados de Changmiania liaoningensis. Tomado de Yang et al. (2020).

Y por si aún no estabas impresionado, los autores del estudio señalan que la posición de los esqueletos así como la composición de la roca en la que se encuentran fosilizados corresponde con una madriguera. Y tras analizar la anatomía de estas criaturas, se concluyó que como Oryctodromeus cubicularisChangmiania liaoningensis también era una especie que excavaba madrigueras. La anatomía de este dinosaurio cuadra con ello, pues posee un cuello corto y robusto, miembros delanteros fuertes, rematados en escápulas alargadas, que hacían de sus patas delanteras aptas para los movimientos propios de la excavación, lo mismo que con las patas traseras.

Reconstrucción del aspecto en vida de Changmiania. Obra de Carine Ciselet.

Los análisis filogenéticos sugieren que Changmiania era un ornitópodo basal, es decir, uno de los miembros más primitivos del grupo Ornithopoda. Pero además, el análisis filogenético muestra un cambio para Kulindadromeus (especie en la que se basa el patrón de plumaje artístico colocado a Changmiania), que corresponde con su traslocación de ornitópodo basal a un miembro basal del linaje de los marginocéfalos (paquicefalosaurios + ceratopsios). Y en este análisis se rechaza la noción propuesta previamente de que los heterodontosaurios eran en realidad paquicefalosaurios basales (clic aquí para saber de esa noticia).

Análisis filogenético con el nuevo Changmiania (en rojo). En verde, la posición filogenética de Kulindadromeus y en morado, la de los heterodontosaurios. Tomado de Yang et al. (2020).

Este nuevo dinosaurio trae consigo más de lo que uno suele esperar con las nuevas especies de dinosaurios publicadas y sin duda, aporta más datos para conocer mejor el origen del grupo de herbívoros más importante del Cretácico, de los Ornitópodos.

Fuente:
Yang Y, Wu W, Dieudonné P, Godefroit P. 2020. A new basal ornithopod dinosaur from the Lower Cretaceous of China. PeerJ 8:e9832 https://doi.org/10.7717/peerj.9832

lunes, 7 de septiembre de 2020

Curiosa cría de Titanosaurio

Cuando Jack Horner comenzó la tendencia de indicar que las crías y juveniles de algunos dinosaurios podrían no verse en lo absoluto como los adultos de sus especies,  muchos se burlaron. Otros cuantos creyeron que se trataba de un ardid publicitario de su Museo, pero el tiempo le dio la razón (no totalmente, pero sí que tenía razón en varias de sus afirmaciones). Y no es por nada, ya que Horner fue de los primeros científicos de la época del Renacimiento de los dinosaurios en estudiar crías de dinosaurio.

Fotografías del fósil (A) y cráneo (B) del embrión. En C se aprecia un dibujo técnico del mismo y en D y E modelos tridimensionales generados con tomografías. Los colores indican diferentes huesos. Tomado de Kundrát et al. (2020).

Y recientemente se ha publicado lo que quizá sea el cambio ontogenético más radical descubierto en cualquier dinosaurio. Al menos hasta la fecha. Se trata de un embrión fósil de titanosaurio indeterminado que muestra un cráneo con características más que peculiares. Para empezar, presenta una especie de "punta" en el hocico que se conforma de prolongaciones del premaxilar. En esta parte se hipotetiza que existió un recubrimiento córneo (un cuerno, vaya) llamado cuerno premaxilar.

Reconstrucción del aspecto en vida del embrión de titanosaurio. Tomado de Kundrát et al. (2020). La flecha roja apunta al cuerno premaxilar y la azul al diente de huevo.

Pero ¿Qué tiene de raro? Después de todo, hay vertebrados modernos con dicho cuerno, denominado "diente de huevo". Bueno, pues aunque se había descubierto en titanosaurios (y quizá hasta de la misma especie) en Auca Mahuevo, este ejemplar sugiere que el "cuerno premaxilar" no es lo mismo que el "diente de huevo" (véase la imagen previa) y que en realidad dicho diente, que se cae al poco tiempo luego de eclosionar, estaría situado más arriba en el rostro del animal.

Dientes de huevo en diversos saurópsidos. Créditos: Grupo Ornitológico Alcedo, Crocodilian Biology Database, Dwigth Kuhn y Tila.

Y esto sí que sería novedoso, pues ningún vertebrado conocido posee esta peculiar anatomía. Los autores del estudio no especulan sobre la posible utilidad de cuerno premaxilar. Pero indican que éste, estaría presente durante un tiempo después. Su función es desconocida hasta ahora.

Reconstrucción de titanosaurios recién eclosionados. Obra de Christopher Lenin Chávez. Noten la presencia tanto del diente de huevo como del cuerno premaxilar.

Pero ahí no acaban las rarezas, pues al estudiar de forma tridimensional el embrión emergió una cara bastante peculiar. Primero que nada, el techo del cráneo no se osificaba hasta más tarde en su desarrollo, pero el resto de huesos de la cara ya estarían osificados. Además, las narinas serán confluentes (es decir unidas) desde temprano en su desarrollo, pero en vez de estar situadas en la parte alta de la cabeza, se localizaban frente a los ojos. Y eso no es todo, lo más raro es la posición de los ojos, pues éstos indican una visión estereoscópica, al estar orientados hacia el frente. Este saurópodo tenía ojos de primate que, al crecer, se irían orientando a los lados de la cabeza poco a poco.

Reconstrucción de la anatomía craneal del embrión. Note la posición de las narinas entre los ojos y la posición de éstos, viendo directo en nuestra alma. Tomado de Kundrát et al. (2020).

Se desconoce aún la razón de estos peculiares rasgos anatómicos, pero ponen de manifiesto a una cría que no se parece casi nada (al menos en el rostro) a un adulto. Lo cual guiará sin duda la reconstrucción paleoartística futura de este tipo de criaturas. Esperemos que el tiempo, nuevos fósiles y estudios nos puedan dar respuesta de esta curiosa anatomía o expongan nuevas y peculiares rasgos en otros horriblemente hermosos bebés de dinosaurio.

Fuente:
Kundrát, M., Coria, R. A., Manning, T. W., Snitting, D., Chiappe, L. M., Nudds, J., & Ahlberg, P. E. (2020). Specialized Craniofacial Anatomy of a Titanosaurian Embryo from Argentina. Current Biology.

viernes, 28 de agosto de 2020

Spinosaurus: más acuático que nunca

Spinosaurus aegyptiacus, descrito por el paleontólogo Ernst Stromer en 1915 a partir de restos muy fragmentarios, ha ido ganando notoriedad en los últimos años gracias a nuevos hallazgos que demostraron que era completamente distinto del arquetipo corporal de otros terópodos e incluso de miembros de su misma familia. A pesar del disgusto de los fans de películas, en el mundo científico cada nuevo paper de Spinosaurus, desde su "cambio de look" radical de 2014 (ver entrada al respecto) hasta su recién añadida "cola de tritón" ha sido bien recibido. Y esto se debe a que realmente esos cambios han estado bien fundamentados y la evidencia al respecto ha sido clara. Y nosotros hicimos dos videos al respecto.

En el primer video repasamos la historia de este dinosaurio y sus reconstrucciones científicas. Clic aquí para ver.

En el segundo video añadimos la nueva información de la cola de este dinosaurio, que cambia su estilo de vida propuesto de vadeador a un animal casi enteramente acuático. Clic aquí para ver.

Y como dije antes, en la comunidad científica no hay realmente problemas con los cambios, pues eso es lo que se espera de la ciencia y más cuando describes algo a inicios de siglo XX con materiales fragmentarios. Y con la nueva cola quedó más claro que el animal era casi enteramente acuático. Sin embargo, habían dudas genuinas sobre esto. Pero esas dudas quedan disipadas por un nuevo trabajo de investigación.

El título del artículo es "Evidencia tafonómica apoya un estilo de vida acuático para Spinosaurus".

En dicho trabajo, se analiza la tafonomía de Spinosaurus y en concreto, las asociaciones fosilíferas y la litología de las zonas donde se le encuentra. Los autores descubrieron que Spinosaurus ocurre en sedimentos finos, lo que refleja una preferencia por aguas someras. Pero además, sus restos aparecen con regularidad en asociación a fósiles de animales acuáticos y casi ninguno terrestre (menos de 1%). Y uno podría decir "ah bueno es que el río arrastraba sus restos" y esto sería cierto si entre estos restos encontráramos más vertebrados terrestres o más elementos óseos, pero lo que abunda son dientes y éstos muestran evidencia de haber sido mudados. Y eso indica claramente que la especie vivía en esas aguas.

Modo de vida de Spinosaurus aegyptiacus. Arte de Davide Bonadonna.

Esto no es un gran cambio como seguramente los amos de la comedia dirán, sino más bien la confirmación empírica de una hipótesis dada por la curiosa morfología del animal. Ahora ¿significa esto que se demuestra que no podía caminar en dos patas? No. Lo que demuestra es que Spinosaurus pasaba casi toda la vida en el agua. El model cuadrúpedo no se corroborará hasta encontrarse un buen par de brazos del animal y demostrar que éstos eran capaces de soportar su peso (pero apostaría a que no será el caso, pues ningún terópodo mostró jamás ese tipo de adaptación, aunque nunca digas nunca). Esperemos a ver qué cosas nuevas nos traerá la paleontología sobre este dinosaurio.


Fuente:

Beevor, T. et al. (2020). Taphonomic evidence supports an aquatic lifestyle for Spinosaurus. Cretaceous Research.

https://doi.org/10.1016/j.cretres.2020.104627

jueves, 27 de agosto de 2020

Los silesáuridos ¿Dinosaurios?

A pesar de que podemos pensar que la clasificación de los dinosaurios en sus niveles mayores es más que estable, esto no es así y eso lo podemos ver con la hipótesis Ornithoscelida publicada en 2017 (y comentada por un servidor en este post del blog). Nuevos datos, más especies y nuevos métodos de recuperación de topologías (formas del "árbol") pueden cambiar nuestro entendimiento de la evolución de los dinosaurios -y otras criaturas-. Y justamente eso acaba de pasar hace muy poco, un nuevo estudio plantea cambios importantes y profundos.

Nueva propuesta filogenética de Temp Müller y Silva Garcia (2020).

Por principio de cuentas el estudio recupera a los herrerasáuridos (Herrerasauridae) no como terópodos (que es la visión tradicional), sino como saurisquios basales. Y lo mismo le pasó a algunos taxones que eran considerados como terópodos, pero que en este estudio, no lo son. La lista incluye a Daemonosaurus chauliodusChindesaurus bryansmalli (también clasificado como herrerasáurido), Tawa hallae Eodromaeus murphi. En este mismo caso está el otrora dinosauriforme basal, ahora ascendido a dinosaurio: Saltopus elginensis.

Reconstrucción de Herrerasaurus ischigualastensis de Jeff Martz.

Pero lo más importante es que, los silesáuridos (familia Silesauridae), que eran considerados como Dinosauriformes FUERA de Dinosauria, ahora no sólo son dinosaurios sino que, además ¡SON ORNITISQUIOS! Y es que estas criaturas comparten un rasgo único con los ornitisquios y es el famoso hueso predentario. Sin embargo, los predentarios de los silesáuridos son distintos, pues aparentemente están divididos, mientras que los de los ornitisquios clásicos forman una entidad única. Aunque no sería mucho problema, ya que la fusión de elementos separados es algo común en la génesis de grupos más avanzados (por ejemplo tenemos las placas esternales de los paravianos tempranos dando origen al esternón de las aves).

Silesaurus opolensis, la especie tipo de la familia. Reconstrucción de Jeff Martz.

En la figura 1 de este texto puse "Silesauridae" en referencia a que en el estudio de Temp Müller y Silva Garcia (2020) esta familia no se recuperó como monofilética, sino como un grado. Esto quiere decir que en vez de agruparse todos, ramificando a partir de un ancestro común único, van surgiendo como una morfología compartida basal en Ornithischia. Pero para aligerar estos golpes a la convención sistemática, viene un rescate: el famoso Pisanosaurus merti, que fue considerado en 2017 y 2018 como un silesáurido y no como un dinosaurio, regresa ahora como un dinosaurio ornitisquio en esta nueva propuesta.

Pisanosaurus mertii del artista Gabriel Lio.

Y esto de que los silesáuridos pudieran ser dinosaurios ornitisquios no es nuevo, pues se había propuesto en 2007, pero desafortunadamente no se le dio tanta importancia. ¿Será que este nuevo estudio sea sólo la "punta del iceberg" y que en un futuro estos misteriosos organismos encuentren sede permanente en Ornithiscia? Estudios como este, que sacude las bases del árbol filogenético de los dinosaurios son muy interesantes y aunque sus conclusiones pueden cambiar, siempre es importante mantener la mente abierta a que lo que damos por hecho, no es más que una hipótesis filogenética y que con nuevos datos, puede cambiar.


Fuente:
Temp Müller, R. y Silva Garcia, M. (2020). A paraphyletic ‘Silesauridae' as an alternative hypothesis for the initial radiation of ornithischian dinosaurs. Biology Letters. 
https://doi.org/10.1098/rsbl.2020.0417