viernes, 28 de septiembre de 2018

¿Pliosaurios gigantes?

Si eres de la ya "vieja escuela" y viste documentales como Paseando con dinosaurios o "Monstruos marinos" (del que por cierto, hice un review aquí: https://youtu.be/zSBSQp1gUHE), seguro que estás familiarizado con las ENORMES dimensiones del pliosaurio conocido como Liopleurodon ferox.

Imagen clásica de un Liopleurodon asechando a un Ophthalmosaurus. Propiedad de la BBC.

A este bichín le achacaron unas dimensiones de ni más ni menos que ¡25 metros de largo! Para que se hagan una idea de la brutalidad que eso implica, les pongo esta bonita imagen de escala:

Liopleurodon escalado a 25 metros vs un mundano mortal de 1.75 m. Silueta modificada de Trefor Woronov.

Sin embargo, evidencia reciente sugiere que en realidad, el pobre pliosaurio de "paseando con" fue godzileado, pues medía un máximo de apenas 6.4 metros de longitud. Algo así:

La realidad, ni alcanza el tamaño de la cabeza... Silueta nueva y científicamente correcta modificada de Slate Weasel.

Esto fue un golpe devastador para los awesomebros, que querían quizá una peli de Liopleurodon vs Godzilla o algo así... Y desde entonces, se han puesto a buscar por todos lados DESESPERADAMENTE para poder encontrar las pelotas del dragón la evidencia que sustentara pliosaurios así de brutales. Para su desgracia, los fósiles sugieren que los pliosaurios más grandes medían a lo sumo 13 metros de largo. Algo así:

"Pliosaurus" funkei, el pliosaurio más grande reportado y que no está basado en aire. A este bicho se le conoce también como Predator X y como el pliosaurio gigante de Svalbard. Silueta modificada de DaCaTaraptor.

Pero dicen que la esperanza muere al último ¿no? Pues en 2003 resucitó con el reporte de un fósil mexicano... El Monstruo de Aramberri (ese nombre es por un poblado cercano a donde se encontró). En el artículo científico original los autores dicen "A cautious extrapolation would then indicate a 15 meter long juvenile animal" (una extrapolación cautelosa indicaría un juvenil de 15 metros). Pero hay problemas con esto. Lo primero es que usaron a un Liopleurodon para extrapolar el diámetro de sus vértebras con las del bicho de Aramberri. Algo que NO SE DEBE HACER. Ya que las proporciones corporales pueden variar mucho (dado que el monstruo de México no es un Liopleurodon). Además, el estatus de juvenil es dudoso y actualmente no se soporta.

La exageración de Aramberri. Silueta del mismo por Eduardo "karkemish00".

Actualmente el monstruo de Aramberri se estima en un promedio de 11.7 metros... Y por ende, no figura entre los pliosaurios más grandes.

El monstruo peleando comparado contra el depredador X, del cual hablaré en el siguiente párrafo...

Los pliosaurios realmente grandes son, por un lado "Pliosaurus" funkei, con una talla estimada de 13 metros. Pero aún con todo, esas dimensiones deben ser tomadas con cautela, pues los restos no son muy completos que digamos. Y justamente los autores de ese estudio lo indican diciendo "However, body proportions of an animal may vary through ontogeny, and/or due to differences in ecology and ancestry, which makes it difficult to use isolated or fragmented skeletal material to estimate size and compare body proportions" (Sin embargo, las proporciones corporales de un animal varían en el curso de su ontogenia y/o debido a diferencias en su ecología y ascendencia, lo que hace difícil usar material esquelético aislado o fragmentado para estimar tallas y comparar proporciones corporales). Y me gustaría que usted, querido lector, se grabara y tomara como lema esas palabras, porque no sólo son ciertas, sino que DEBERÍAN ser usadas por todos los que estiman tallas a partir de pedacitos. Otros reportes de pliosaurios gigantes, como el de Kronosaurus queenslandicus nos sugieren que 9 metros sería el tamaño promedio de los gigantes (el máximo de Kronosaurus es de 10.5 m). Y aún así, estas dimensiones serían una rareza.

Estas serían las tallas de los pliosaurios gigantes, empleando no el sensacionalismo, ni la prensa, sino los reportes científicos. Y usándolos con cautela. Siluta de Kronosaurus original de Smokeybjb.

Así que mis queridos lectores, la BBC y los medios, así como los malditos awesomebros de carnivoraforum y prófugos de esos sitios nos han estado mintiendo. Todo, para satisfacer carencias personales y deseos profundos que involucran cosas largas y gigantes... ¡COCHINOS! jajaja

En fin, eso es todo por hoy, si este video te... Perdón, la costumbre. Hasta pronto mis queridos lectores.

Fuentes principales:
Buchy, M. C., Frey, E., Stinnesbeck, W., & López-Oliva, J. G. (2003). First occurrence of a gigantic pliosaurid plesiosaur in the late Jurassic (Kimmeridgian) of Mexico. Bulletin de la Société géologique de France, 174(3), 271-278.

Knutsen, E. M., Druckenmiller, P. S., & Hurum, J. H. (2012). A new species of Pliosaurus (Sauropterygia: Plesiosauria) from the Middle Volgian of central Spitsbergen, Norway. Norwegian Journal of Geology/Norsk Geologisk Forening, 92.

McHenry, C. R. (2009). Devourer of Gods: the palaeoecology of the Cretaceous pliosaur Kronosaurus queenslandicus. Tesis doctoral. Universidad de Newcastle.

Stinnesbeck, W., & Frey, E. (2014). Paleogeography and paleoenvironment of Mexico during the Mesozoic. Dinosaurs and Other Reptiles from the Mesozoic of Mexico: USA, Indiana University Press (Series Life of the past “), 13-29.

Kear, B. P. (2003). Cretaceous marine reptiles of Australia: a review of taxonomy and distribution. Cretaceous Research, 24(3), 277-303.



ACTUALIZACIÓN

Luego de ser señalado por olvidar al pobre Pliosaurus macromerus, decidí escalarlo... El ejemplar mayor consta de una mandíbula completa, misma que mide 2.875 metros de largo... Escalando con un pliosaurio de cuerpo normal queda esto:

Con la mandíbula en su lugar, el pliosaurio macrómero, únicamente alcanza 11.63 metros de largo. Es bastante, pero los godzilizadores no están contentos, ¡quieren más! Lo siento, pero para ser mayor, debería tener una mini cabecita y pues, eso es dudoso, muy dudoso. Esqueleto tomado de Fischer et al. (2015).

Y también se menciona a Pliosaurus kevani como un posible batidor de récords... Y lo único que batía con su cabeza de 2 m eran las aguas del Mesozoico... Esta sería su talla real:

No tan grande ahora ¿eh muchacho? Ni modo, otro pobre que aunque en el artículo de su descripción se menciona como gigante, ese gigante es más de 8 metros, lo cual es bastante...

Así que como ven, lo que dije al inicio, queda aún más sustentado... Pliosaurios de más de 13 metros, son por ahora, un mito...


Nuevas fuentes:

Fischer, V., Arkhangelsky, M. S., Stenshin, I. M., Uspensky, G. N., Zverkov, N. G., & Benson, R. B. (2015). Peculiar macrophagous adaptations in a new Cretaceous pliosaurid. Royal Society open science, 2(12), 150552.

Benson, R. B., Evans, M., Smith, A. S., Sassoon, J., Moore-Faye, S., Ketchum, H. F., & Forrest, R. (2013). A giant pliosaurid skull from the Late Jurassic of England. Plos One, 8(5), e65989.


domingo, 23 de septiembre de 2018

Tu Quetzalcoatlus está mal...

Hola que tal estimados lectores, tiempo sin leernos... Ya saben, ahora que soy youtuber, soy rico y desde mi bote de oro sólido en las costas de Dubai, no hay mucho tiempo de escribir... No, ya en serio... Editar lo trae a uno como loco. Lo que haré será mejor grabar mi horrenda cara y así ya no tendré que usar tanta imagen... En fin. Hoy en un post de facebook el buen Sergio de la Rosa me preguntó algo que desencadenó en una búsqueda y análisis de lo que siempre di por hecho: la forma de la cabeza de Quetzalcoatlus northropi.

Restauración del aspecto en vida de Quetzie por el artista Nikolay Zverkov.

Resulta que casi todos estamos habituados a ver una cresta en forma de cajita en la cabeza de este bicho. Tanto así que incluso, las reconstrucciones más buenas, como esta:

Escultura/maqueta/divinidad de paleoarte, de Quetzie en tamaño real. Original de Blue Rhino Studio.

Llegan a presentar dicha cresta. Pero ¿en qué se basa? Pues en el artículo más conocido sobre la forma de la cabeza de Quetzie, de hecho, el primero en abordar el asunto y si me preguntan, el mejor:

Pasada de artículo. Cita completa al final de este artículo.

En fin. En dicho trabajo podemos ver la siguiente figura:



Esta ha sido mal interpretada de tal forma que, la cresta de cajita se volvió meme (i.e. una reproducción cultural). Pero si vemos bien la figura, notaremos que las líneas punteadas indican que esa parte no está completa y que "le falta"... De tal forma que CUALQUIER cresta en forma de cajita queda automáticamente invalidada... Como esta:

Quetzie de Maija Karala.

Y no me mal entiendan, el que algo esté mal, no lo hace automáticamente malo. Simplemente es un nuevo dato que hay que tener en cuenta. Si miramos el artículo, veremos que hay más material craneal con crestas. Veamos:

Dos cráneos con "cajita feliz". Note como en el cráneo B (TMM 41961-1) la cresta pareciera tener un foramen, porque está rota y además, podemos ver lo que le falta a la cresta del ejemplar B (TMM 41954-62), altura. Las partes en blanco seguramente son yeso (escayola) u otro material de restauración. tomado de Kellner y Langston (1996).

Y bueno, muy muy criticando, pero y entonces ¿cómo era? Bueno podemos tomar parientes cercanos para hacernos una idea, pero la verdad es que casi no conocemos cráneos de azdárquidos, por lo que algo así es lo más plausible (a falta de más evidencias).

Monstruosidad hecha por mi, basado en el trabajo de Kellner y Langston.

Lo curioso es que antes de que la cajita (una MALA interpretación de una ilustración científica) se pusiera de moda por copy/paste, algunos artistas echaron ojo personalmente al paper (o quien los asesoró lo hizo), teniendo resultados como este:

Paleoarte de Todd Marshall.

Así que ya lo sabe querido lector, la cresta de cajita nunca existió, fue producto de no buscar información suficiente y no leer los trabajos que a los pobres científicos de a deveras les cuesta tanto trabajo hacer. Así que si ahora dibujarás un quetzie, recuerda: NO TENÍA CRESTA DE CAJITA. Así que sin más, nos vemos en la próxima entrega. Pásenla muy bien.

Fuente principal:
Kellner, A. W., & Langston Jr, W. (1996). Cranial remains of Quetzalcoatlus (Pterosauria, Azhdarchidae) from Late Cretaceous sediments of Big Bend National Park, Texas. Journal of Vertebrate Paleontology, 16(2), 222-231.

domingo, 22 de julio de 2018

Los pigmentos más viejos

Pigmentos en paleontología... Seguro que te suena a los que se conocen de dinosaurios y otros bichos extintos ¿no? Pues no todo es glamour vertebrado, hay muchísimos otros organismos productores de pigmentos, pero rara vez los consideramos. Unos de esos resultan ser también los más abundantes en biomasa del planeta, las bacterias.

Un bonito tapete microbiano, una comunidad de distintos tipos de bacterias. Fotografía de (CC)Alicejmichel.

Estos microorganismos pueden producir toda una variedad de pigmentos. Algunos tienen funciones fotosintéticas, como las clorofilas de las cianobacterias, que son capaces de hacer fotosíntesis oxigénica (de hecho, ellas la inventaron, antes que las plantas siquiera existieran). Otros pigmentos tienen funciones metabólicas, como los carotenoides y las porfirinas. Y son este último grupo el que acaba de ser descubierto en fósiles de ni más ni menos que 1.1 Ga (giga años), o 1,100 millones de años. Esto es varios ordenes de magnitud más viejo que los pigmentos conocidos en dinosaurios (que tienen "apenas" unos 160 millones de años como máximo).

La clorofila, el pigmento fotosintético de las plantas, se encuentra en los cloroplastos, que son ni más ni menos que cianobacterias que hicieron simbiosis con varios tipos de eucariontes, entre los que están las plantas.

El descubrimiento se hizo por un equipo de científicos multinacional y fue publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (abreviado PNAS). El descubrimiento de porfirinas es una evidencia indirecta de distintos tipos de clorofilas, pues las clorofilas se transforman en porfirinas durante la fosilización. Dada la ausencia de otros marcadores químicos como los esteranos (típicos de eucariontes) y dado que el tipo de porfirina se puede rastrear a un tipo especial de clorofila, se pudo establecer que hace 1,100 millones de años, durante el Mesoproterozoico, las comunidades de cianobacterias dominaban tanto el fondo marino (con tapetes microbianos de distribución global), como la columna de agua, dejando fuera a otros fotosintéticos planctónicos, como las algas eucarióticas (que ya habían surgido).

Tiempos de aparición de algunos pigmentos y grupos biológicos. En el cuadro rojo, las cianobacterias del estudio que damos a conocer aquí. En el cuadro azul, los primeros eucariontes. En el cuadro naranja, las primeras algas eucariontes conocidas (por su dominancia más que nada). Estos eventos tomaron lugar en el Paleoproterozoico y Mesoproterozoico (tabla a la izquierda de la imagen). Figura tomada de Gueneli et al. (2018).

Esto nos demuestra que en el mar, las bacterias regían incólumes aún durante el tiempo en el que ya habían surgido los eucariontes. Estas comunidades formaron parte del tercer pulso del gran evento oxidativo que cambió completamente la dinámica atmosférica de nuestro planeta, cambiando la atmósfera de un régimen reductor, a uno oxidante.

Fuente:
Gueneli, N., McKenna, A. M., Ohkouchi, N., Boreham, C. J., Beghin, J., Javaux, E. J., & Brocks, J. J. (2018). 1.1-billion-year-old porphyrins establish a marine ecosystem dominated by bacterial primary producers. Proceedings of the National Academy of Sciences, 201803866.

sábado, 21 de julio de 2018

Revive el canal de Youtube

Hola que tal estimados lectores. Seguro habrán notado una baja considerable de posts en el blog. Esto se debe a que actualmente estoy llevando a cabo dos proyectos, por una parte, una serie de trabajos científicos formales que requieren mucho, pero mucho tiempo. Y por otra parte, me he dedicado, con la ayuda de mi productora a revivir el canal de Youtube. De momento, nuestros videos son cutres en calidad técnica, pero conforme pase el tiempo, la cosa mejorará, sin duda. Es por ello que les dejaré este video introductorio que grabamos con la ayuda de una tostadora y una caja de cerillas. Espero sea de su agrado y se suscriban para ver esta nueva etapa de paleoblog. 


Así que sin más, un saludo muy afectuoso desde este rincón del mundo.

PS. El blog escrito no muere... De hecho, se viene una paleoficha bien interesante y unas noticias rezagadas que no saldrán en el canal, pero acá sí. Hasta pronto. 

domingo, 27 de mayo de 2018

¿Cómo sobrevivieron las aves al K/Pg?

A finales del Cretácico, hace 66 millones de años se produjo un evento de extinción masiva que los paleontólogos llaman el evento K/Pg. K por el Cretácico ya que proviene del alemán Kreidezeit y Pg por ser la abreviatura de Paleógeno, el periodo que siguió al Cretácico. Este evento es muy llamativo, ya que entre otros bichos, se extinguieron los pterosaurios, mosasaurios, plesiosaurios y desde luego, los dinosaurios.

Dado que los dinosaurios no avianos estuvieron entre las "víctimas" del K/Pg, esta extinción es la más conocida por la gente. Ilustración de John Sibbick.

Pero hey, no todos los dinosaurios se extinguieron. ¡Sobrevivieron las aves! Pero antes de tomar esto así como así, debe quedar claro que a finales del Cretácico las aves eran un grupo bastante diverso que poseía dos grandes linajes: por un lado las Enantiornithes y por el otro, las Ornithuromorpha. Las enantiornitas eran muchísimo más diversas que las ornituromorfas y aún con todo, fueron el grupo de aves que desapareció.

Aves enantiornitas de China. Arte de Cheung Chung Tat.

Las ornituromorfas engloban diferentes taxones, dentro de los que encontramos a las aves modernas. Hoy, todas las aves del globo son de este grupo. ¿Qué hizo que estas aves y no las diversas enantiornitas sobrevivieran? Recién se acaba de publicar un estudio que sugiere algo novedoso, pero "simple". Las aves que se extinguieron eran todas de dos formas de vida: acuáticas y silvícolas. Tras el colapso de los ecosistemas marinos, siguió el colapso de los ambientes forestales. Sin bosques, las enantiornitas acabaron por extinguirse, dejando el camino libre para las ornituromorfas, que eran en su mayoría, aves de zonas abiertas.

Representación artística (exageradísima) de una ornituromorfa terrestre sobreviviendo a la "catástrofe" del colapso de los ecosistemas forestales. Este colapso no fue así de dramático en todo el mundo, tuvo más bien que ver con cambio climático abrupto. Los datos indican que en vez de incendios Michaelbayeros, los bosques fueron reemplazados por helechos, que son uno de los componentes típicos de las "floras del desastre" que aparecen tras un evento de extinción. Arte de Philipp M. Krzeminski.

Este y factores como el desarrollo y plasticidad del pico, así como cambios en la dieta, le dieron ventaja táctica a las ornituromorfas. Ventaja que si viviéramos durante el Cretácico y se nos pidiera "apostar" por el grupo de aves que sobreviviría, hubiéramos perdido nuestro dinero. No fueron las diversas y grandes, sino las pequeñas y adaptables las que hicieron que el Cenozoico siguiera con dinosaurios, hasta nuestros días. Gracias a ello, aún podemos apreciar (y cenar) dinosaurios.

Fuente:
Field, D. J., Bercovici, A., Berv, J. S., Dunn, R., Fastovsky, D. E., Lyson, T. R., Vajda, V. y Gauthier, J. A. (2018). Early Evolution of Modern Birds Structured by Global Forest Collapse at the End-Cretaceous Mass Extinction. Current Biology, (en prensa), DOI: https://doi.org/10.1016/j.cub.2018.04.062

martes, 22 de mayo de 2018

Un gavial sudamericano

La diversidad de los crocodilianos actuales (Crocodylia) se concentra en tres grupos: la superfamilia de los cocodrilos (Crocodyloidea), la de los aligátores y caimanes (Alligatoroidea) y la de los gaviales (Gavialoidea).

Cabezas de cocodrilo (izquierda), gavial (centro) y aligátor (derecha), representantes morfológicos de sus grupos. Arte de Davide Bonadonna.

En esta última encontramos a los gaviales, representados hoy por una única especie: Gavialis gangeticus, un bicho en peligro crítico de extinción (según evaluaciones de la IUCN) que habita en Pakistán, India, Bangladesh y Birmania. Lo peculiar de esta especie es su hocico extremadamente delgado, el cual es referido como una adaptación eficiente para la captura de peces bajo el agua.

Rango y estatus de conservación del gavial (Gavialis gangeticus), tomado de la IUCN.

Los gaviales extintos (género Gavialis) se conocen desde el Mioceno, hace unos 20 millones de años. Y sus fósiles han sido desenterrados desde Francia y hasta África y Oceanía (en Indonesia). Dada esta distribución, era relativamente lógico pensar que el grupo fue exclusivo del viejo mundo. O al menos, eso es lo que casi todos teníamos entendido.

Distribución de los gaviales fósiles. Tomado de FossilWorks.

Y luego ¡Boom! Un estudio del 2007 mostró que los gaviales, o al menos, miembros de la familia habían conseguido dispersarse vía Atlántico hacia el nuevo mundo. Se describía en ese entonces a la subfamilia Gryposuchinae (y a la especie de Puerto Rico: Aktiogavialis puertoricensis), un grupo de gaviales que habitó las Américas (Sudamérica y el Caribe) desde el Oligoceno (al menos).

Distribución en las américas de los Gryposuchinae (sin contar al gavial de Puerto Rico). Tomado de FossilWorks.

La cosa es que los restos de estos gaviales del nuevo mundo eran bastante fragmentarios y algunos tenían dudas sobre si tendrían el aspecto de sus primos modernos. Y recientemente se describió a una nueva especie de gavial de Perú: Gryposuchus pachakamue, que vivió hace 13 millones de años en lo que hoy es Iquitos. El gavial de la "madre tierra" (por el epíteto específico), mostró en detalle por primera vez la forma del hocico del animal, tanto con la mandíbula como con el cráneo. Y es que antes, los otros gaviales americanos eran conocidos principalmente por la parte trasera de cráneos fragmentados.

Holotipo de Gryposuchus pachakamue. Tomado de PLoSONE.

Gryposuchus pachakamue (gri-po-su-kus  /  pa-cha-ka-mu-e) y este nuevo estudio, nos muestra que los gaviales americanos tenían el hocico bastante delgado, pero no tan largo como los gaviales modernos y que los ojos, no estaban posicionados tan altos en la cabeza. Estos animalitos vivieron del Oligoceno al Mioceno tardío y una vez que el clima comenzó a aridificar el cono sur, los gaviales se extinguieron. ¡Qué cosa más extraña sería ver a uno de esos animales vivo en América!

Y tú ¿ya sabías que hubo gaviales en este lado del charco?

Fuentes principales:
Vélez-Juarbe, J., Brochu, C. A., & Santos, H. (2007). A gharial from the Oligocene of Puerto Rico: transoceanic dispersal in the history of a non-marine reptile. Proceedings of the Royal Society of London B: Biological Sciences, 274(1615), 1245-1254.

Salas-Gismondi, R., Flynn, J. J., Baby, P., Tejada-Lara, J. V., Claude, J., & Antoine, P. O. (2016). A new 13 million year old gavialoid crocodylian from proto-Amazonian mega-wetlands reveals parallel evolutionary trends in skull shape linked to longirostry. PloS one, 11(4), e0152453.



lunes, 21 de mayo de 2018

El Brayan y la Britany sobrevivieron

¿Cómo se le hace para sobrevivir como especie durante un evento de extinción masiva? Durante mucho, los paleontólogos han hipotetizado sobre los diferentes factores que podrían contribuir a hacer de una especie, un exitoso sobreviviente de uno de estos eventos. Después de todo, no es para menos, pues al menos cinco extinciones masivas han modelado el destino de todos los organismos actuales del mundo.

En rojo, las cinco extinciones masivas de la historia.

Las cinco muertes extinciones masivas han acabado con más del 50% de las formas de vida del planeta y en algunos casos, como en el de la extinción Pérmica, con más del 90%. Es precisamente esta extinción masiva, ocurrida en al menos dos pulsos durante el fin del Pérmico e inicios del Triásico, la que está en la mira de un grupo de investigadores que se dio a la tarea de investigar las causas potenciales de la sobrevivencia de ciertos grupos animales durante esta catástrofe.

Escena artística durante la extinción Permo-triásica. Podemos ver un gorgonopsio muerto (con un dinosauriforme encima) y un grupo de dicinodontes avanzando. Arte de Julio Lacerda.

Los investigadores recurrieron al análisis de la microestructura de los huesos de distintas especies de dicinodontes, gorgonopsios, terocéfalos y cinodontos (juro por mi madre que estos son grupos que existieron y no un conjuro de Harry Potter). Tras el análisis, los investigadores encontraron evidencias de que las especies animales que vivían poco y se reproducían mucho fueron las que lograron persistir luego de la hecatombe del Pérmico.

Resultados del análisis osteológico de Botha-Brink y colaboradores. En azul, los grupos que crecían lento, vivían más y se reproducían a edad tardía. En rojo, aquellos kébines que crecían, se reproducían y morían velozmente. La línea marcada como PTB referencia la transición del Pérmico (abajo) al Triásico (arriba). 

Es decir: la clave para sobrevivir a la extinción en masa más cruda de toda la historia de la vida en la tierra(™), era vivir como un "brayan" o una "brítany", con un ojo en la bala y el otro en la cama... O algo por el estilo. Esta propiedad es relativamente nueva entre las que se han propuesto para explicar por qué algunos grupos viven y otros se extinguen, siendo además, la única con evidencia suficiente como para instalarse, de forma totalmente inesperada en el "salón de la fama" de los sobrevivientes.

Fuente principal (artículo libre):
Botha-Brink, J., Codron, D., Huttenlocker, A. K., Angielczyk, K. D., & Ruta, M. (2016). Breeding young as a survival strategy during Earth’s greatest mass extinction. Scientific Reports, 6, 24053.


domingo, 20 de mayo de 2018

La extinción de los ictiosaurios

¿Conoce usted a los ictiosaurios? Si es un paleofan, ¡seguro que sí! Se trata de esos reptiles acuáticos con forma de delfín, a los que la gente suele referir (erróneamente) como "dinosaurios acuáticos". Los ictiosaurios evolucionaron por allá del Triásico, hace unos 250 millones de años, unos 20 millones de años antes que los famosos dinosaurios. Y vivieron hasta el Cretácico cuando se extinguieron.

Shonisaurus popularis y Californosaurus perrini, un par de ictiosaurios del Triásico. Arte de Todd Marshall.

Seguramente muchos pensarán que los ictiosaurios perecieron junto con el resto de fauna icónica del Mesozoico durante los eventos del K/Pg, que incluyeron actividad volcánica en la India (las Deccan Traps) y el famoso impacto de Chicxulub. Si es así, me temo que tengo malas noticias... En realidad, los pobres ictiosaurios desaparecieron de la faz de la tierra antes del cierre dramático del Cretácico. El grupo estaba extinto para el Cretácico tardío, pero en su fase temprana. El último ictiosaurio registrado vivió en lo que hoy es Europa, hace unos 94.7 millones de años, durante un lapso conocido como "Cenomaniano". Es decir, 28.7 millones de años antes del final de los dinosaurios no avianos.

Temporalidad de los sucesos relatados en esta entrada. Silueta de ictiosaurio de Nobu Tamura.

Las ideas del por qué ocurrió esto son muy variadas. La mayoría suponen que existió competencia entre los ictiosaurios y otros reptiles marinos, como los emergentes mosasaurios, que acababan de evolucionar y que presuntamente, eran tan buenos depredadores que extinguieron a los pobres "delfinosaurios" por exclusión competitiva.

Los mosasaurios son los sospechosos de haber aniquilado a los ictiosaurios. Acá vemos unos tras un cadáver de dinosaurio que flota en el mar. Arte de Julio Lacerda.

Según un estudio publicado recientemente, los ictiosaurios vieron dos eventos de extinción, el primero hace unos 100 millones de años y el segundo, hace unos 95. El primer evento, extinguiría por completo a los ictiosaurios del Océano Índico y diezmaría fuertemente al resto de los ictiosaurios del mundo. Ya para el segundo evento, sólo quedaban un par de taxones, limitados a Europa y a Norteamérica, ambos del género Platypterygius.

Platypterygius bannovkensis, un representante del género que se convertiría en el último de los ictiosaurios. Arte por Andrey Atuchin.

En el nuevo estudio se sugiere que durante el tiempo en el que los ictiosaurios vieron su fin, los ecosistemas oceánicos se estaban reconfigurando y el entorno estaba cambiando (se hacía más cálido y se abrían nuevas zonas poco profundas). Los ictiosaurios del lapso anterior a sus dos pulsos de extinción mostraban poca disparidad morfológica, lo que sugiere una baja capacidad de adaptación, que los puso en riesgo de desaparecer. Esto supone que más que la competencia en sí, fue una combinación de ambiente cambiante, más incapacidad de competir, lo que puso fin a este magnífico grupo de reptiles. Una verdadera lástima.

Fuente principal (artículo libre):
Fischer, V., Bardet, N., Benson, R. B., Arkhangelsky, M. S., & Friedman, M. (2016). Extinction of fish-shaped marine reptiles associated with reduced evolutionary rates and global environmental volatility. Nature communications, 7, 10825.


miércoles, 11 de abril de 2018

10 hechos sobre quimeras que quizá no sabías...

En esta ocasión les traigo el fruto gráfico de un trabajo de ¡casi una semana! Este podría ser considerado un feo repost, pues lo colgué en la página de Facebook Palaeos, pero casi nunca comparto el contenido de la página de FB acá y me parece una buena idea tener esta suerte de "respaldo". Además de que este trabajo fue una chulada de hacer. Así que sin más les dejo la siguiente galería:


El grupo mayor que contiene a todas las quimeras (extintas y modernas) es la subclase Holocephali. Sin embargo, las quimeras modernas se agrupan en el superorden Holocephalimorpha, que no sólo incluye a las quimeras modernas, sino también a muchos grupos extintos, pero cercanos. Las tres familias de quimeras modernas se agrupan en el orden Chimaeriformes y en el suborden Chimaeroidei. ¡Qué lío! Y todo porque las quimeras son abundantes en el registro fósil y se han descrito muchas familias.
 

En español, también son llamadas "peces rata", pero esto es copiado del inglés. Originalmente fueron llamadas quimeras o tiburones fantasma. La mayoría de las especies son llamdas "quimera" y se acompaña de algún descriptivo como su lugar de origen. Por ejemplo: quimera cubana (Chimaera cubana)... Sólo Callorhinchus callorhynchus se libra del estigma y es llamado "pez gallo" o "pejegallo". ¿Kikiriki?


Hasta ahora ninguna quimera ha sido registrada en el abismo, aunque suena cool decirle así a las zonas profundas del mar. Pero el abismo en realidad se define como la zona que está por debajo de los 4 kilómetros de profundidad. Como curiosidad, la mayoría de las quimeras de la familia Rhinochimaeridae fueron descritas en la segunda mitad de siglo XX. Mientras que la mayoría de las de la familia Chimaeridae fueron descritas a partir del 2002 y por hallazgos fortuitos. Al parecer la pesca industrial cada vez llega a mayores profundidades.


Esta es una de las razones por las que las quimeras parecen una amalgama de otros peces. El opérculo era exclusivamente conocido en los peces óseos, aunque en estos está conformado de una serie de placas óseas y es móvil. Si ves una quimera dibujada con esas aperturas branquiales típicas de tiburón, sabes que no está bien hecha. Otra curiosidad: los arcos branquiales de los elasmobranquios siempre están por detrás del cráneo, pero las de las quimeras están justo por debajo del mismo, de forma similar a varios peces óseos. ¿Raro no?


Por cierto, sólo los machos poseen dentículos, pues son los únicos que portan tentáculos y cláspers. Las hembras van 100% desnudas todo el tiempo.


Si te preguntas entonces ¿como o qué come una quimera? La respuesta es que comen cosas duras que trituran con tres juegos pares de placas que tienen en la boca y ese alimento se muele otro poco más en el esófago (que es contráctil). El intestino sólo funge como superficie de absorción de nutrientes. ¿Alguien dijo gastritis? ¡No en las quimeras!


Y encima de eso, esos poros abdominales comunican el celoma con el exterior... Los ictiólogos sospechan que es para regular la flotabilidad, aunque no hay datos concluyentes. Otros "peces" que portan esos poros los usan como medios de expulsión de esperma, pero los machos de quimera tienen órganos intromitentes que sirven para esa función y sus testículos no descargan esperma directo a la cavidad abdominal.


Lo curioso es que en otros organismos marinos venenosos existen glándulas especiales que secretan el veneno. En las quimeras, existen lagunas de dentina (el mismo material del que están rellenos nuestros dientes) que portan el tejido secretor de veneno... Ponzoñozas como la cola de la mítica quimera, con cabeza de serpiente.

Bonus: radiografía de muslo de pescador con una espina de quimera bien enterrada. Tomada de: Hayes, A. J., & Sim, A. J. W. (2011). Ratfish (Chimaera) spine injuries in fishermen. Scottish medical journal, 56(3), 161-163.


El proceso en acción en esta hembra juvenil de Chimaera monstrosa.


Dato curioso, muchos embriones de peces óseos, desarrollan primero la ceratotriquia y esta es reemplazada por la lepidotriquia. Como en la bella historia de Haeckel, la ontogenia parece recapitular la filogenia.


En la "familia" de las quimeras podemos encontrar algunos "peces" fósiles famosos, pero que casi siempre con mal, muy mal reconstruidos. Como el famosísimo Helicoprion y el extraño Edestus, que son retratados como tiburones genéricos que algún bromista pegó unos dientes en espiral y otros en forma de tijeras... Cuando veas un Helicoprion o un Edestus pregúntate... ¿dónde está la espina de la aleta dorsal? ¿por qué omiten la segunda aleta dorsal (o a veces la primera)? ¿por qué les hacen branquias de tiburón si seguramente tenían opérculo? ¿por qué tienen aletas de piel gruesa si seguramente tenían aletas similares a la de las quimeras? ¿por qué llevan la narizota de fuera como tiburón si en realidad estaría en posición ventral y parcialmente oculta por los dobleces de los labios? Y más importante ¿por qué siempre dibujan hembras? ¿y los claspers?





Espero el tema sea de su agrado. Hasta la próxima.