jueves, 20 de octubre de 2011

TOP 10: Errores en Jurassic Park

En este artículo inusual, presentaré aquello de lo que algunos se quejan cuando miran una película de ciencia ficción: los errores científicos. Estos errores pueden ser desde muy sutiles hasta muy profundos, existen los que son denominados errores de continuidad pero estos no serán tratados en este tema. Esperemos que este conteo regresivo (de los errores sutiles a los más grandes) sea de su agrado.

Número 10: “Esqueletos en el Lobby”
En el lobby del centro de visitantes del parque, se aprecia un decorado prehistórico, con columnas que simulan fósiles, etc. Tomando en cuenta que los diseñadores se tomaron sus ‘licencias artísticas’ obviaremos estos detalles, sin embargo, existe un montaje central que es bordeado por las escaleras al segundo nivel del centro, brindando al visitante la experiencia de lo majestuoso de los dinosaurios, este montaje consiste de un par de réplicas de esqueletos de especies muy famosas: por un lado tenemos un gran dinosaurio herbívoro, el Diplodocus y por el otro lado el favorito de muchos: el Tyrannosaurus. Si lo miramos con atención, veremos que es muy bello –aunque probablemente el T-rex no haya podido realizar tales posturas-. Pero existe un inconveniente: ¡estas especies vivieron separadas por más de 72 millones de años! Sorprendentemente este lapso de tiempo es mayor al que ha transcurrido desde la desaparición de los dinosaurios. Algunos fans han dicho que se trata de un juvenil de Brachiosaurus o de un Alamosaurus (el único saurópodo con el que convivió el T-rex) pero esto no es cierto puesto que la réplica del lobby es una copia del Diplodocus del Museo Británico de Historia Natural. Sin dudas el Sr. Hammond no tenía un diseñador que hacía la tarea (y tampoco Spielberg).

Figura 1. Esqueletos en el Lobby (Derechos reservados Universal Studios y Amblin Entertainment, Inc.).

Número 9: “¿El Brachiosaurus jirafa-rumiante?”
Brachiosaurus es el primer dinosaurio que aparece de cuerpo completo en la cinta, para la época (1993), fue uno de los impactos visuales más grandes de la historia del cine, su calidad fue insuperable (y aún lo es considerando las malas reconstrucciones de este género en algunas series modernas) y en muchos evoca el ‘espíritu’ de la película. Sin embargo, somos aguafiestas y hablaremos mal de esta reconstrucción. La postura de cuello que posee el animal está inspirada en decenas de reconstrucciones con cuello de jirafa de decenas de artistas, pero sin duda el más influyente fue Zdenek Burian que impuso esta ‘moda’, pues se le dijo que estos animales eran tan grandes que vivían permanentemente sumergidos y por ello el cuello largo era usado como un snorkel, de ahí que los ilustrara así (aunque este estilo de vida es imposible). Un análisis más detallado del cuello de Brachiosaurus reveló que era imposible que mantuviera esta postura, dado que se rompería las costillas cervicales (ningún mamífero tiene costillas en el cuello, pero estas son comunes entre los reptiles) y se dislocaría varias vértebras; algunos paleontólogos han sugerido que no podría levantar demasiado la cabeza o se desmayaría por la falta de sangre a su cerebro. Como fuere, la postura de jirafa es imposible para este animal.

Figura 2. Arriba: Brachiosaurus jirafoide de Burian. Arriba, derecha: Escena épica del cuello del animal y su dieta dudosa (Derechos reservados Universal Studios y Amblin Entertainment, Inc.). Abajo: modelo biomecánico de los movimientos reales del cuello del animal.

Pero otro detalle aún más perturbador es la dieta que está llevando: eucaliptos. Por principio de cuentas esta especie no existía durante el Jurásico tardío; el eucalipto es una angiosperma o planta con flores y este grupo no surgiría hasta el cretácico inferior, los eucaliptos (género Eucalyptus) tienen entre 35 y 50 millones de años de antigüedad, lo que implica que están separados de los braquiosaurios por más de 100 millones de años. En otra escena s muestra al Dr. Grant atrayendo a un Brachiosaurus con ramas de otra angiosperma, lo más probable es que le resultaran más apetitosas las gimnospermas (coníferas y cícadas) que son plantas que formaban parte de su paleodieta. Finalmente, es perturbador que cuando miramos la escena del árbol, vemos un Brachiosaurus que mastica sus alimentos (estos dinosaurios no masticaban sus alimentos, los tragaban enteros, luego tragaban piedras para ayudarlos a trocear la vegetación en sus inmensos estómagos), pero aún falta más: ¡mueve las mandíbulas cual si fuera una vaca! Esto es imposible puesto que los dinosaurios solo podían mover la mandíbula inferior de arriba abajo.

Figura 3. Escena del “Vacasaurio” (Derechos reservados Universal Studios y Amblin Entertainment, Inc.).

Número 8: Tamaño y hábitos del Dilophosaurus
Dilophosaurus era un dinosaurio carnívoro del jurásico inferior (hace unos 200Ma), fue uno de los dinosaurios carnívoros más grandes de su época y en la película aparece como un verdadero enano. La versión fílmica de este depredador medía alrededor de 2.5 o 3m de largo cuando en realidad este depredador medía hasta 7m. Podríamos decir que se trataba de un juvenil pero eso es poco creíble pues presentaba ya las crestas en la parte superior de la cabeza típicas de un macho completamente desarrollado. Ahora bien, el tamaño no lo es todo, otro de los aspectos erróneos de este animal (sin contar la posibilidad de que haya escupido veneno, pues esto no se puede desestimar con la evidencia fósil disponible) es su collar de piel que, no solo es completamente invisible cuando no lo expande (cosa biológicamente imposible), sino que este es inexistente. Algunos podrían argüir a que es una estructura suave que no se fosiliza, es cierto, pero animales con collares similares, como el clamidosaurio (Chlamydosaurus kingii) –reptil en el que está inspirado-, posee un hueso que sustenta este collar y al no estar presente en los fósiles de este dinosaurio, podemos asegurar que no poseía dicho collar. Además, cuando el clamidosaurio no despliega su collar, este es visible todo el tiempo, cosa que no sucede con el dilofosaurio.

Figura 4. Arriba: tamaño real de Dilophosaurus (ilustración de Mineo Shiraishi). Abajo, izquierda: Dilofosaurio enano con su collar desplegado (Derechos reservados Universal Studios y Amblin Entertainment, Inc.). Abajo, derecha: clamidosaurio descansando, nótese que el collar es visible todo el tiempo.

Número 7: Cuernos y excretas
Otro de los dinosaurios icónicos del filme es el Triceratops, este herbívoro gigantesco –favorito de chicos, grandes y el mismo Dr. Grant cuando niño- aparecen forma de animatrónico, representando una hembra enferma, supuestamente por alimentarse de bayas venenosas. El modelo es muy preciso, posee el tamaño adecuado (aunque pudo haber sido más grande) pero falla en tres aspectos (tricerafail). Si miramos con detenimiento los cuernos del animal podremos observar que ¡están fosilizados! Así es estimado lector, Stan Winston, el creador de estos hermosos modelos metió la pata (muy probablemente por la pobre asesoría científica del paleontólogo Jack Horner). Los cuernos de este grupo de dinosaurios consistían en el alargamiento y crecimiento de huesos del cráneo, justo por encima de los ojos y de las fosas nasales, estos cuernos, al igual que los de algunos mamíferos de hoy (vacas, antílopes, cabras, etc.) estaban recubiertos por una vaina córnea, de una composición similar a la de nuestras uñas: queratina. Las grietas que se ven en los cuernos de la Triceratops reproducen aquellas que observamos en los fósiles de estos animales, producto de la desaparición de la vaina córnea y del agrietamiento por exposición al sol y al agua. Por ello, estos animalitos no presentaban en vida este tipo de cuerno.

Figura 5. Cuernos “fosilizados in vivo” de Triceratops (Derechos reservados Universal Studios y Amblin Entertainment, Inc.)

Por otro lado, cuando la Dra. Sattler se entera de que los Triceratops pudieron haber estado ingiriendo frutos tóxicos, se dispone a revisar las excretas, pero hay un problema con ellas. Los dinosaurios eran reptiles y como tales, su sistema digestivo y excretor era como el de un reptil, esto es: ellos no defecaban como se muestra en la película, el tamaño de los monumentales excrementos no es el adecuado pues se conocen excrementos fósiles de dinosaurios ceratópsidos (grupo al que pertenece el Triceratops) y estos son del tamaño de un zapato. Por lo tanto, las excretas mostradas en la película no representan fielmente las que produciría un dinosaurio.

Figura 6. Arriba: excrementos de Triceratops (Derechos reservados Universal Studios y Amblin Entertainment, Inc.). Abajo: Coprolitos (excrementos fosilizados) de dinosaurio.

Número 6: Ámbar y ADN
El punto clave del filme (y de la novela en la que está basada) es la extracción, replicación y completado del genoma nuclear de dinosaurios para luego ser insertado en células para iniciar la mitosis y así producir un dinobebé. Gran parte del fundamento genético está plagado de errores pero sólo destacaré los más relevantes. El primer punto que salta a la vista es que el ADN no permanece intacto a lo largo de millones de años, este tiene una “fecha de caducidad” estimada en 10,000 años y dado que los dinosaurios vivieron de entre hace 230 a 65 millones de años, resultaría prácticamente imposible que se haya conservado esta molécula. Otro fallo es que durante la película explican que el ADN de dinosaurio tenía lagunas y estas fueron ‘llenadas’ con ADN de rana; ¿cuál es el problema? Bueno, es que el ADN de rana no sería muy parecido al de dinosaurio, para encontrar ADN parecido, los genetistas debieron de haber utilizado material de las especies vivientes más cercanamente emparentadas a los dinosaurios: cocodrilos y aves. Existen muchos más pero los obviaremos. Suponiendo que el ADN sobreviva tanto y que el de las ranas sea mejor que el de los cocodrilos o aves, existe un problemita: en la película el ADN procede de minas de ámbar en República Dominicana ¿el problema? Resulta que el ámbar de esa zona data de hace 50 millones de años cuando mucho y corresponde al Eoceno, un período donde ya no existía ningún dinosaurio vivo (excepto por las aves). Esto hace imposible que clonaran dinosaurios de este ámbar.

Figura 7. Arriba: ámbar Dominicano. Abajo: ADN de “ranasaurios” (Derechos reservados Universal Studios y Amblin Entertainment, Inc.)

Número 5: “El Tyrannosaurus no te verá si no te mueves
Este error es quizá uno de los más famosos de la película. Los animales que poseen una vista basada en el movimiento generalmente son mamíferos carnívoros y algunos anfibios. En el caso particular de los anfibios, este tipo de visión es muy importante, puesto que sus presas habituales son muy veloces y al tener una visión adaptada a ver estas presas, los otros aspectos han disminuido considerablemente. Para los mamíferos carnívoros (principalmente felinos) la visión de los sutiles movimientos de las presas en campo abierto y en zonas cerradas es importante, dado que muchos de estos carnívoros han invertido en visión nocturna más que en visión a color, para ellos es importante distinguir movimientos –por sutiles que estos sean- pues viven en un mundo desprovisto de color y las presas se mueven, mientras que las plantas y el paisaje no lo hacen (si estás bastante lejos y no te mueves, un león no te verá, pero seguramente te olerá y oirá). La visión del Tyrannosaurus rex era probablemente similar a la de sus parientes más cercanos: las aves. Este grupo de vertebrados posee una visión a color mucho mejor que la que poseemos los humanos, las aves poseen 5 tipos de conos (células en el ojo que son sensibles a distintas longitudes de onda de luz), mientras que los mamíferos que vemos a color solo poseemos 3 tipos. Recordemos que nuestro linaje constaba de pequeños mamíferos nocturnos y permanecieron así durante por lo menos 160Ma, mientras que el linaje de los dinosaurios –que incluye a las aves- ha sido diurno durante por lo menos 300Ma –si bien no más tiempo-. La visión a color facilita a los depredadores distinguir a las presas (que generalmente difieren en color del resto del entorno) y por ello el Tyrannosaurus debió de percatarse de la diferencia de color de los humanos y el jeep. Por otro lado, la visión del Tyrannosaurus era binocular, lo que le facilitaba ver cosas en tercera dimensión lo que ayuda a calcular distancias para atacar a la presa, así que Lex y el Dr. Grant debieron de haber sido bastante conspicuos para el dinosaurio. Finalmente, se sabe que el T-rex poseía el olfato más poderoso del reino animal y por ello no solo veía a los infortunados humanos, sino que además los olía, resulta pues raro que no los haya atacado. Si el T-rex no ataca si no te mueves ¿porqué Genaro –el abogado- fue comido cuando estaba casi quieto?

Figura 8. El T-rex ciego de Jurassic Park (Derechos reservados Universal Studios y Amblin Entertainment, Inc.).

Número 4: Velociraptor
Quizá sea uno de los hechos más frustrantes de la película pero el Velociraptor es el peor reconstruido de todos los dinosaurios del parque. Comencemos, pues amerita su lista de errores propia. Al principio del filme vemos un equipo de trabajadores de INGEN trasladando varios raptores en cajas de metal, aquí vemos un velocirráptor parcial que es inmune a la electricidad y que posee ojos con pupilas verticales, esto último es poco probable pues exámenes de la caja cerebral y del tamaño de las órbitas no soporta la idea de una vida nocturna, sino de una completamente diurna –caso contrario al Troodon, un ‘raptor’ que quizá era nocturno-. Cuando vemos al bebé que incuba en el laboratorio y Gran pregunta al Dr. Woo sobre la identidad específica del recién nacido, tanto Grant como los conocedores nos llevamos una gran sorpresa pues el genetista le responde –es un Velociraptor-, ¿cuál es la sorpresa? Pues que los cráneos de los bebés son idénticos a los de los falsoraptores adultos y sabemos que los bebés no eran parecidos a los adultos además, no muestra rastro alguno de plumaje –y hoy sabemos que tenían plumas- pero lo justificaremos pues en la época no se sabía nada del plumaje de este saurio. Cuando por fin vemos a los raptores de cuerpo completo nos llevamos una sorpresa mayor –literalmente- pues estos son considerablemente más grandes que los velocirráptores reales. Nótese estimado lector que los dinosaurios –así como casi todos los animales- son medidos de la punta del hocico a la punta de la cola, así se reporta un tamaño para Velociraptor mongoliensis de 1.8m, pero de largo ¡no de altura! Y este fue el error más garrafal de todos –en lo tocante a esta especie-, hicieron monstruos gigantes que no se corresponden con lo que sabemos de la especie. Otro grupo de errores son que las patas delanteras están en posición inadecuada, en realidad las tendrían en la misma postura con la que las aves retraen sus alas: a los costados del cuerpo. El cráneo es demasiado alto y su morro demasiado corto, en realidad, los velocirráptores no se parecen a los verdaderos, de ahí que los fans hayan argumentado que se trata de Deinonychus (De-i-no-ni-cus), una especie de raptor que se encuentra en Montana (véase error siguiente) y que encaja mejor con lo que vemos en la película. Otro error es el de las colas de los raptores que son algo simplemente imperdonable, vemos en la escena de los raptores asechando a los protagonistas en el Lobby a dos raptores moviendo la cola de forma imposible si bien, los animadores se tomaron la molestia de colocar barras que simularan las vértebras de la cola, quizá no fueron informados de que las colas de estos animales estaban reforzadas por tendones osificados que en vida hacían de éstas, estructuras rígidas e inflexibles –esto para ayudar a la estabilidad durante la carrera y los saltos-. Finalmente: “la veganza del raptor” es la acción en la cual un raptor se lanza hacia un depredador que le supera en tamaño por muchísimo para ‘vengar la muerte del camarada caído’, esto es muy poco probable pues todos los depredadores tratarán de salvaguardar sus vidas y evitarán a toda costa riesgos innecesarios.

Figura 9. Collage de la co-estrella de la película (Derechos reservados Universal Studios y Amblin Entertainment, Inc.).

Número 3: Excavación en Montana
Esta escena desestima el trabajo real del paleontólogo y lo retrata como algo sencillo que cualquiera –con recursos- puede llevar a cabo. El primer error de este error –disculpe la redundancia estimado lector- es que vemos a los paleontólogos Grant, Sattler y todo un equipo excavando esta especie en Montana, esto es imposible pues estos dinosaurios vivieron en Mongolia y no en Norteamérica –de hecho la especie es Velociraptor mongoliensis, haciendo alusión al lugar de donde procede-. Después vemos que descubren un esqueleto articulado (con los huesos en su lugar) completo (¡!) y que además sólo requiere una ‘limpiadita’ para exponerlo, en la realidad se requiere hacer una limpieza detallada y cuidadosa, a veces con métodos mecánicos (fresas, percutores, cinceles, etc.) a veces con métodos químicos (ácidos, bases, etc.), casi nunca se encuentran esqueletos articulados completos (y menos en las Badlands de Montana, que era un delta de un río duante el Cretácico), vemos además que este equipo limpia los restos en campo, lo cual tampoco se hace, pues generalmente estos se envuelven en unas arpilleras de escayola y son enviadas al laboratorio, donde los técnicos se encargan de limpiar el fósil; cabe hacer notar la mala calidad de la réplica del esqueleto que no muestra detalles finos. En seguida vemos al equipo disparar un equipo al suelo que supuestamente es un radar de suelo (¿?) que devuelve una imagen de resolución perfecta en un solo tiro (¡!), el problema –aparte de la resolución imposible-, es que en realidad dispararon un instrumento llamado “escopeta sísmica” que genera ondas de choque que son registradas cuando estas interfieren con las rocas y son reflejadas, esta técnica es empleada por geólogos para buscar y mapear estratos de roca de interés en el subsuelo, fallas y otras estructuras geológicas. Han pasado 18 años desde esta película y aún no tenemos técnicas de “radar de suelo” que ayuden al descubrimiento de dinosaurios completos.

Figura 10. Escenas de la excavación en Montana (Derechos reservados Universal Studios y Amblin Entertainment, Inc.).

Número 2: El “Vermiforme del Cretácico”
Este error es el que más me sorprende, puesto que casi nadie lo nota a pesar de ser uno de los mayores sin embargo, este ocurre en un momento que precede a una escena de tan gran impacto que queda “eliminado” de la memoria. ¿El momento? Ocurre justo antes de la aparición del icónico Brachiosaurus. La Dra. Sattler está mirando con gran emoción una hoja ancha de una planta angiosperma (planta con flores), a la que ella llama “vermiforme del Cretácico”, por supuesto el Dr. Grant la ignora puesto que está viendo algo más interesante que una planta extinta: ¡un dinosaurio extinto! Resulta curioso que el grupo de los “Vermiformes” no exista en el reino vegetal y que de hecho haga referencia a un grupo de animales desagradables: parásitos; vermis significa “gusano” y forme “con forma de”, así pues ¿por qué tendría una planta que llamarse “con forma de gusano”? A parte del hecho parasitario, viene a la mente que la palabra es usada para referirse a otras entidades (biológicas o no) que posean una forma de gusano, ¡hasta las cintas de tus zapatos son vermiformes! Pero no así las plantas. Además, ¿de dónde sacaron sangre ADN de plantas para clonarlas? (esta pregunta es retórica pues si asumimos que el ADN sobrevive por millones de años, seguramente lo hizo en el ámbar que conservó además, mosquitos)

Figura 11. Escena memorable del archiolvidado Vermiforme (Derechos reservados Universal Studios y Amblin Entertainment, Inc.). Fe de erratas en los subtítulos: Ella en realidad dice “Alan, this species of Veriform has been extinct since the Cretaceous period

Número 1: El nombre del Parque
Jurassic Park (Parque Jurásico) es el nombre del parque que tanto prestigio y problemas tiene. No cabe duda que es evocador, pero este nombre es quizá un error bastante grave. Es posible que por cuestiones de confort al escuchar el nombre del parque, este periodo haya sido seleccionado y no nombres como Triassic Park (Parque Triásico), Cretaceous Park (Parque Cretácico ó Cretáceo) o el simplón Dinosaur’s Park (Parque de Dinosaurios). Pero ¿por qué el nombre del parque está mal? Bueno, es que resulta que la mayoría de los animales (por lo menos del primer filme), así como sus estrellas no son del período Jurásico. Los únicos miembros del bestiario de esta película que realmente pertenecen a este período son el Dilophopsaurus (jurásico inferior) y el Brachiosaurus (jurásico superior); los primerísimos actores Tyrannosaurus, Velociraptor y Triceratops son todos del Cretácico superior. Pero seamos honestos, Cretacic Park no suena tan genial como el original y único:


Figura 12. El parque temático más interesante del mundo (Derechos reservados Universal Studios y Amblin Entertainment, Inc.).

sábado, 24 de septiembre de 2011

¿Fósiles vivientes?

En realidad el término apropiado es "especies pancrónicas" pero en este tema no hablaré de estas impresionantes formas de vida sino de algo más burdo, el título del post es ¿Fósiles vivientes? porque si queremos ver organismos fósiles como si estuvieran vivos nada mejor que la galería de Roman Uchytel, un paleoartista que trabaja 'devolviéndole la vida' a bichos extintos, algunas de sus reconstrucciones son muy buenas, otras no tanto, sin embargo, su trabajo es excepcional y para muestra un botón (las imágenes de Uchytel están acompañadas de un cráneo o esqueleto para que ustedes mismos puedan comparar la calidad del trabajo de reconstrucción):

Hoplitomeryx es un género de cérvidos que además de tener caninos largos, poseían ¡hasta 5 cuernos! Los colmillos en ciervos no son tan raros pues hoy en día el ciervo de agua (Hydropotes inermis) posee colmillos así. Lo que hace único a este bichito es sin duda su cuerno central pues ningún cérvido los posee hoy en día. Vivieron desde hace 11 a unos 3 millones de años atrás (Mioceno tardío al Plioceno temprano).


El Ambulocetus natans era un cetáceo (pariente de ballenas y delfines modernos) que poseía una enorme cabeza con una serie de terribles dientes afilados en ambas mandíbulas, pero quizá lo mas notorio es que se trata de una protoballena ¡con patas! (por ello su nombre significa literalmente "ballena andante") e increíblemente posee las patas traseras más grandes que las delanteras, lo que le debió de haber dado un estilo natatorio único. Vivió de 50 a 49 millones de años atrás, durante el Eoceno.


Dromornis stirtoni ("Ave corredora de Stirton") era una especie de anseriforme (ave emparentada con los patos y gansos actuales) que medía hasta 3m de altura, su pico fuerte sugeriría a un depredador pero sus patas con dedos cortos y según algunos paleontólogos poco útiles para la carrera sugieren otro tipo de hábitos, mientras se esclarece si era una cazadora o una omnívora, Dromornis figura aún en nuestra sección Titanes Aves. Vivieron desde hace unos 11 a 3 millones de años atrás (del Mioceno tardío al Plioceno temprano).


Dinornis robustus ("Ave terrible robusta") fue una especie de ave de las llamadas 'Moas' que una vez habitaron las islas de Nueva Zelanda, habían por lo menos 5 especies y esta era una de las mayores. Este grupo de aves era exclusivo de estas islas y con la llegada de los primeros seres humanos estas desaparecieron, quizá fue el exceso de caza, quizá simplemente fueron los animales que introdujimos a las islas como ratas y gatos. Se conocen fósiles y subfósiles (restos no completamente transformados en roca) únicamente del Pleistoceno tardío, entre hace 120,000 y 10,000 años. La última de las especies se extinguió alrededor del año 1,500.


Chapalmalania fue un género de carnívoros de la familia de los mapaches y coatíes (Procyonidae), sin embargo estos eran gigantes que alcanzaban la talla de osos pardos modernos. Estos bichos evolucionaron en Sudamérica cuando millones de años antes sus ancestros (mapaches de talla "normal") cruzaron el estrecho de Panamá. Vivieron de hace 5.3 a 1.8 millones de años, durante el Plioceno tardío.


Desmostylus es el género representativo del orden Desmostylia, un grupo de mamíferos semi-acuáticos emparentados a los modernos hyraxes, manatíes y elefantes. Estos bichos alcanzaron hasta 1.8m de longitud y eran únicos del "anillo de fuego" del Pacífico y se distribuían en las islas de Oceanía, el este de Asia, Beringia, la costa oeste de EU y su máxima distribución era México, donde llegaron hasta Baja California. Vivieron de hace 25 a 7 millones (Oligoceno tardío al Mioceno tardío).


Vulpavus es un género extinto de mamíferos que vivió de hace 55 a 33 millones de años durante el Eoceno. Pertenece al grupo ancestral que quizá dio origen a los carnívoros modernos (gatos, perros, osos, hienas, mapaches, martas, etc.). Estos primitivos mamíferos eran arborícolas y no eran para nada los cazadores dominantes de sus ecosistemas como hoy lo son sus descendientes.


Hyaenodon gigas era una especie de hienodóntido (nombrados así por la semejanza superficial de sus dientes con los de las hienas, hienodonto significa "diente de hiena") que pertenecía al grupo de los creodontos (mamíferos depredadores similares a los modernos carnívoros pero que no estaban emparentados con estos). Los Hyaenodontidae (nombre de la familia) vivieron de hace unos 42 a 15.9 millones de años desde el Eoceno tardío al Mioceno temprano.


Pyrotherium romeroi ("bestia de fuego de Romer") fue una especie de ungulado sudamericano que se asemejaba por evolución convergente a los proboscídeos (elefantes y sus parientes) primitivos, lo que sugiere que tenían una forma de vida similar. Pyrotherium forma parte del orden Pyrotheria y se encuentra entre los casos más curiosos de convergencia de los mamíferos sudamericanos (aislados desde el Cretácico temprano hasta hace 7 millones de años que es cuando se cierra el itsmo de Panamá).


Astrapotherium fue un género de mamíferos ungulados sudamericanos que no estaba relacionado a los Pyrotheria aunque se les parece superficialmente, además, se le parece a los tapires y proboscídeos primitivos. Estos mamíferos vivieron de hace 25 a 13 millones de años (Oligoceno tardío a Mioceno medio).


Macrauchenia patachonica ("Llama larga de la Patagonia") es otro ejemplo de mamífero ungulado sudamericano que desarrolló cierto parecido con animales que a nosotros nos parecen más familiares, en este caso, guarda cierto parecido superficial con los camellos y llamas. Coprotagonista de un episodio de la famosa serie Walking With Beasts de la BBC, este mamífero con 'trompita' fue uno de los Notoungulata ( "ungulados del sur", orden al que pertenecía) más ampliamente distribuidos y exitosos. Vivieron durante el Pleistoceno, de hace 1.8Ma a 10,000 años atrás.


Hydrodamalis gigas fue una especie de vaca marina (pariente de los dugongos y manatíes) gigante que vivió durante el Pleistoceno tardío en lo que hoy es la parte norte del anillo de fuego del Pacífico. Este mamífero marino vio su final no cuando se acabó la era de hielo en Norteamérica, sino cuando conoció a nuestra especie pues fue cazada hasta su total extinción cerca del año 1748, solo 27 años después de haber sido descrita.


Arctotherium angustidens ("bestia del norte") fue una especie de osos de cara corta sudamericanos que alcanzaron tallas que según muchos autores son superiores a la del Arctodus simus (oso de cara corta gigante). A diferencia de sus parientes norteamericanos, estos osos parecen seguir un camino evolutivo distinto pues a lo largo del tiempo sus hábitos cambiaron de la depredación activa a la omnivoría y finalmente a la herbivoría. Vivieron de hace 2Ma a 10,000 años durante el Pleistoceno.


Eusmilus ("Sables del amanecer") fue un género de mamíferos carnívoros de la familia Nimravidae (nim-ra-vi-de), a menudo llamados falsos dientes de sable debido a que no son felinos (familia Felidae) y su semejanza es producto meramente de evolución convergente, de hecho estos son los primeros mamíferos placentarios carnívoros en desarrollar dientes de sable (esto debido a que otros mamíferos e incluso reptiles habían desarrollado esta adaptación anteriormente). De hábitos arborícolas, este género vivió de hace 37.2 a 28.4 millones de años (Eoceno tardío al Oligoceno tardío).


Machaeroides fue un género de mamíferos creodontos (similares a carnívoros) que vivió en Norteamérica durante el Eoceno (hace 55 a 33 millones de años), de tamaño similar a un gato, este animalito cazaba animales de su tamaño, esto debido a que fue el primero de todos los mamíferos en desarrollar "dientes de sable" una adaptación que permite seccionar la tráquea y arterias carótidas de la víctima. Sin dudas era uno de los mamíferos más interesantes pues re-evolucionó un rasgo que había estado ausente desde hace por lo menos 220 millones de años.


Arctocyon ("perro del norte") fue un género de mamíferos que ni estaban relacionados a los carnívoros ni tampoco a los creodontos, estos primeros cazadores mamiferianos pertenecían al orden Condylarthra que fue el primero de los órdenes de mamíferos cenozoicos en "tratar" de llenar el nicho de depredador terrestre, este orden no solo generó a los primeros come carne sino que además radió en varias formas herbívoras. El género Arctocyon vivió desde hace 65 a 55 millones de años durante el Paleoceno y justo después de la desaparición de los dinosaurios.



Ardipithecus ramidus ("Mono del suelo de Ramid") es una especie de homínido emparentado a la línea evolutiva que conduciría a los seres humanos. Si bien esta especie generó y genera aún mucha controversia, parece claro que está emparentado tanto a chimpancés como a humanos pero con mayor cercanía a los humanos pues posee en el pie un hueso que es único de los Hominini más avanzados (no incluye chimpancés ni bonobos), el os peroneum lo que sugiere que pasaba gran parte de su tiempo en dos patas como nosotros.

Embolotherium ("bestia cuña") fue un género de brontoterios (familia Brontotheriidae) de Mongolia que vivió desde hace unos 40 a 33 millones de años (Eoceno superior), fue uno de los de mayor talla de grupo. A pesar de que guardan cierta semejanza superficial con los rinocerontes, en realidad estaban más cercanamente emparentados a los caballos pues al igual que estos dos grupos de mamíferos ungulados, los brontoterios eran perisodáctilos.


Equus stenonis fue una especie de caballo que vivió durante el Pleistoceno en lo que hoy es Europa y Asia, se le considera como una especie que marca la transición del Plioceno al Pleistoceno en Europa. Es además, una de las especies de caballo más grandes y poseía una cabeza relativamente grande con respecto al resto de su cuerpo y unas patas cortas y robustas. Uchytel lo reconstruye con rayas debido a que es considerado como muy cercanamente emparentado a las actuales cebras de Grevy.


Panthera (onca) gombaszoegensis es considerada como el felino panterino (la subfamilia Pantherinae -las panteras- incluye a los félidos más grandes y avanzados de la familia) más antiguo de Europa y no solo eso sino que además sería un 'jaguar', lo que indica que los jaguares son las panteras más primitivas de todas (leones, leopardos, tigres). Estos jaguares eran más grandes que sus primos americanos y físicamente eran más similares a los leones. Vivió hace 1.5 millones de años durante el Pleistoceno temprano.


Adinotherium ferum ("no Dinotherium feroz") fue una especie de mamífero ungulado sudamericano que estaba emparentado al género Toxodon (famoso por ser descrito por Darwin y por ser el que dió origen al único notoungulado que salió de Sudamérica y se estableció en Norteamérica, el Mixotoxodon de México y Centroamérica). A diferencia de su pariente el Toxodon, Adinotherium no era tan robusto y poseía los hombros a la altura de las caderas (Toxodon tenía 'hombros altos'). Vivió de hace 23 a 13 millones de años durante el Mioceno inferior a medio.


Homalodotherium cunninghami fue una especie de mamífero ungulado de américa del sur del orden Notoungulata que medía cerca de 2.5m de largo, siendo uno de los más grandes notoungulados que existieron. Guarda un parecido superficial con los calicoterios (Chalicotheria), un grupo de mamíferos perisodáctilos (parientes de caballos, rinocerontes y tapires) extintos. Al igual que los calicoterios, el Homalodotherium poseía las pezuñas de las patas delanteras transformadas en una especie de garras. Vivió desde hace 23 hasta unos 13 millones de años durante el Mioceno inferior a medio.

 

Machairodus  fue un género de felino macairodontino (subfamilia Machairodontinae); en esta subfamilia se agrupan los famosos 'tigres' dientes de sable y los llamados felinos dientes de cimitarra (Machairodus es quien recibe este último apodo). El género se distribuía en Europa, África, Asia, Norte y Sudamérica, siendo uno de los felinos de más amplia distribución. La especie ilustrada por Uchytel procede de Chad (norte de África) y es una de las de mayor talla, pesando de 350 a 490Kg.


Megaloceros fue un género de cérvidos de Eurasia y se encuentran entre los ciervos más grandes que hayan vivido (la especie M .giganteus se encuentra en nuestro listado de Titanes Mamíferos) . Estos ciervos son conocidos desde el Plioceno tardío (3Ma) hasta el Holoceno. Los restos fósiles más jóvenes de este género corresponden al ciervo gigante y datan de hace 7,700 años por lo que se encuentran entre las pocas especies que lograron sobrevivir a la extinción de la megafauna de finales del Pleistoceno. Algunas especies de estos ciervos fueron representadas por nuestros parientes en pinturas rupestres de Francia.

De momento terminamos con esta colección de mamíferos extraordinarios y regresaremos con más de estos animales reconstruidos por este paleoartista.