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lunes, 1 de febrero de 2016

Carbono 14 ¿cómo funciona?

Bienvenidos a esta entrada de "Palaeos, a la carta", donde los lectores de Facebook (en "Paleontología de vertebrados") proponen un tema a tratar y procuro desarrollarlo. En esta ocasión, toca el turno al carbono 14.

El comentario ganador es de Big Bang Científico. Muchas gracias por sugerir el tema.

Así que sin más, iniciemos.

El carbono 14 es el nombre popular (e incorrecto) dado a la técnica de fechamiento por radiocarbono. En realidad el carbono 14 es un isótopo radioactivo de carbono. La forma correcta de escribirlo es carbono-14. Entonces, una cosa es el carbono-14 (el isótopo radioactivo) y otra la técnica de radiocarbono. Hablemos primero del isótopo para entender la técnica.

Carbono-12 (la forma estable natural más común de carbono) y la forma radioactiva, el carbono-14. Estos son isótopos (iso: mismo, topos: lugar, "mismo lugar en la tabla periódica"), formas atómicas que son similares en número atómico (número de protones y por ende de electrones) pero diferentes en masa atómica (generalmente por neutrones extra o "faltantes"). El número del isótopo se define por la masa que posee (que redondeada a número entero es similar al número de partículas en el núcleo).

Pero ¿de dónde viene el carbono-14? Bueno, generalmente (el 99.634% del tiempo) procede de átomos de nitrógeno-14 que están en la atmósfera (entre 9 y 15 Km de altura) y que son impactados por neutrones de alta energía (que proceden de átomos de hidrógeno y que son expulsados por culpa de los malvados rashos cósmicos). Estos neutrones (1 por átomo) son capaces de ingresar al núcleo de nitrógeno-14 y "expulsar" a uno de los protones de ahí (también 1 por átomo). Al cambiar el núcleo, ese átomo ya no se llama nitrógeno, pues su número de protones cambió de 7 a 6. Es decir, el pobrecillo núcleo no es capaz de mantener en órbita a siete electrones y sólo puede mantener a seis. Y un átomo que hace eso es llamado: carbono. Y este carbono tiene la peculiaridad de proceder de un nitrógeno más un neutrón metiche. Sumando las masas de estas partículas nucleares tenemos una masa atómica redondeada de 14, en vez del 12 común del carbono mundano, de ahí que reciba el poderoso nombre de carbono-14.

Diagrama para entender cómo surge el carbono-14. La fórmula del centro es nuestra guía, el cuadro naranja es para entender la fórmula por la masa atómica (masa combinada redondeada de neutrones y protones, cada uno vale una unidad) y el número atómico (cantidad de protones en el núcleo), los cuadros morados (crédito a Albedo-ukr) son el elemento en cuestión "ideal", el de la tabla periódica. Acá vemos lo que describo en el párrafo de arriba, el impacto de un neutrón de alta energía con un átomo de nitrógeno y su posterior transformación en carbono.

Bien, ahora ya sabes de dónde viene el carbono-14. ¿Y a mi qué me importa ese tal carbono-14? Bueno, cuando se forman estos átomos, aproximadamente el 93% del tiempo reaccionan rápidamente con el oxígeno que ronda la vecindad y forma monóxido de carbono-14. Este monóxido se transforma después en dióxido de carbono-14 (CO2 con la peculiaridad de estar formado por un átomo de carbono-14 en vez del más abundante carbono-12). Luego (si recuerdan sus clases de biología), ese dióxido de carbono-14 es usado (junto con el resto de CO2) por las plantas (y otros fotosintéticos oxigénicos) como materia prima en la fotosíntesis. Una vez usado de esta forma, la planta hace sus trucos de magia (metabolismo) y fabrica azúcares que tienen como base el carbono, así como otras biomoléculas que ahora ¡sorpresa, sorpresa! Tienen carbono-14 en algunos lugares. Y si recuerdan las redes tróficas de la escuela, se darán cuenta que ese carbono-14 ha pasado de la atmósfera a las plantas y de ahí a los animales (y otros bichos come plantas), donde se integra para formar parte de los tejidos, de tal forma que todo cuanto vive tiene carbono-14 formando parte de ellos.

El "ciclo del carbono-14", de la tropósfera y estratósfera a tus tejidos, todos tus tejidos, recuerda: somos vida basada en el carbono.

Ahora, el carbono-14 ya está en todo tejido orgánico. Cabe aclarar que el carbono-14 es radioactivo. ¿Es entonces peligroso? Nah... que va. Hay distintos tipo de radiación y el buen C-14 emite una de las más inofensivas: radiación beta (es inofensiva porque es de baja energía y no pude producir alteraciones genéticas). Esta consiste en que uno de los protones del núcleo se transforma en un neutrón o viceversa. En este caso, el neutrón que ingresó y transformó al átomo de nitrógeno-14 en carbono-14 se transformará de vuelta en protón. Esto hace que la carga eléctrica del otrora carbono-14 se vuelva inestable (ahora hay una carga positiva extra) y el átomo vuelve a ser nitrógeno-14. Lo ejemplificaré en la siguiente imagen.


Proceso natural de decaimiento de carbono-14 a nitrógeno-14. Y si un neutrón de alta energía vuelve a impactar a ese pobrecillo nitrógeno-14, volveremos a tener carbono-14 (lo que convierte esto en un ciclo). Pero calma, que eso sólo ocurriría con nitrógeno atmosférico y como dije antes, entre 9 y 15 Km de altura. Abajo en morado se muestran las formas "normales" (isótopos estables más comunes) del carbono y nitrógeno. Por cierto el neutrón que se transforma en protón se queda en el núcleo, sólo el pequeño electrón emitido tras todo el desastre cuántico es liberado como partícula beta. Y es por eso que el carbono-14 no es cancerígeno, un electroncillo no puede hacer gran cosa (al menos no con esa baja energía).

Listo, ahora tenemos toda la información necesaria para entender cómo se forma el carbono-14 y cómo llega a nuestros tejidos. Si prestamos atención (especialmente en el gráfico del granjero loco), veremos que todos los seres vivos, de una forma u otra acaban con carbono-14 en sus tejidos (recordemos que somos vida basada en el carbono, nuestros ácidos nucleicos, proteínas, lípidos y carbohidratos tienen esqueletos de carbono). También notaremos que ese carbono se va "descomponiendo" (decayendo). Y el truco de la técnica de fechamiento por radiocarbono está en ese detalle: la tasa de decaimiento es constante y conocida.

La tasa de decaimiento (proceso en el que un núcleo inestable se transforma en uno más estable) del carbono-14 es conocida y es invariable (al menos de forma natural). Esperamos que de una muestra del 100% de átomos de carbono-14 quede la mitad (50% de átomos de carbono-14) a los 5,730 años. A eso se le denomina vida media. Así que extrapolando, si medimos la cantidad de carbono-14 que queda en una muestra orgánica no alterada por procesos tafonómicos, seremos capaces de saber qué edad tiene. Figura original de Kurt Rosenkrantz, traducida por mi.

¿Notaron algo en la curva de la imagen anterior? Pues que la curva se va haciendo cada vez más pequeña hacia los 50,000 años, hasta casi ser indetectable. Y es que pasada esa edad, la cantidad de átomos de carbono-14 restantes en la muestra es tan diminuta que nuestras poderosas máquinas no pueden detectarlo con precisión y por ende, el conteo tiene más y más rango de error. ¿Se puede fechar más allá de los 50,000 años? No sin un margen de error tan grande que nos arrojará fechas completamente erradas. Entonces es mejor usar otras técnicas de fechamiento.

Los idiotas "científicos" de "dinosaurc14ages" extrayendo muestras de Triceratops para ser analizadas con la técnica de radiocarbono. Foto sacada de este sitio. La reacción de la comunidad científica al ver las increíbles antigüedades de este dinosaurio Cretácico entre 24,000 y 30,000 años es la siguiente (clic aquí). Después volveremos a este punto con más burla detalle.

Pero ¿cómo diantres cuentan los átomos de carbono-14? ¿Acaso alguien los mira en el microscopio? No, para nada. Para medir actualmente se utilizan contadores automatizados o semiautomatizados que están instalados en un espectrómetro donde se pueda hacer espectrometría de masas con aceleradores (AMS). Les explico en qué consiste en la siguiente figura.

Forma muy simplificada de representar cómo funciona un espectrómetro de masas adaptado con un sistema para detección de isótopos de carbono. De forma simple, la muestra (tratada desde luego) se pone en una cámara donde se ionizan los átomos (se les da carga eléctrica), luego se inyectan en un flujo que pasa a un acelerador, donde un stripper les baila sensualmente separa las moléculas en átomos ionizados, el flujo pasa por un magneto de enfoque donde por las diferencias en la masa, los flujos de átomos se separan en haces del mismo tipo isotópico, dichos haces impactan en un complicado sistema de detección donde se contabilizan éstos iones isotópicos.

Ok, entonces es el espectrómetro el que cuenta directamente la cantidad de isótopos de una muestra. ¿Y puede tener fallos? Claro, de hecho no hay aparato perfecto y todos tienen rangos de error conocidos. Esos se toman en cuenta cuando se arrojan las mediciones. Pero ¿cómo saben los científicos cuánto carbono-14 había en la muestra originalmente (el 100%) para de ahí saber cuánto carbono-14 queda en la muestra? O dicho de otra forma, si no sabes cuánto dinero metiste originalmente en tu bolsillo roto del pantalón y ahora te encuentras sólo un puñado de monedas ¿cómo sabes cuánto dinero perdiste? Con el radiocarbono, eso es muy importante: saber cuánto carbono-14 había originalmente en la muestra para poder conocer cuánto nos queda luego del decaimiento natural del isótopo radioactivo y con esa información estimar la edad de la muestra. La respuesta no es mágica, es científica: el carbono-14 se produce y asimila de forma constante y dependiendo del tipo de tejido, tendremos diferentes proporciones de carbono-14 en las biomoléculas. A este fenómeno se le denomina enriquecimiento isotópico. Además del tipo de tejido, hay otros factores (metabolismo, altitud, latitud, etc.) que modifican la cantidad de carbono-14 en una biomolécula, a este fenómeno se le denomina fraccionamiento isotópico. Y estos fenómenos son conocidos y tomados en cuenta cuando se estima una edad.

Algunos valores conocidos de fraccionamiento isotópico de carbono-14. La delta de carbono-13 no indica que se está midiendo ese isótopo, sino la diferencia entre éste y el 14 (eso significan las deltas). Las barras marcadas con ladrillos corresponden a carbonatos en sedimento marino, suelo y agua dulce. Del lado derecho vemos la corrección que se tiene que hacer para calcular una edad adecuada. Basado en Mook y Streurman (1983).

Como viste anteriormente, varios zoquetes creacionistas dicen que han usado la técnica de radiocarbono para fechar huesos de dinosaurio y eso es una completa estupidez. Principalmente por tres factores: el primero es que sabemos que los dinosaurios son muy viejos (i.e. tienen más de 50,000 años de antigüedad) e ipso facto esperamos que la técnica falle (uy que presuntuosos ¡eso es anticientífico!). Ok, segundo factor entonces: si no queda material orgánico original (lo necesario para llevar a cabo esta técnica), estaremos estimando la edad del suelo, del sedimento, de las bacterias que puedan estar ahí, de material lixiviado y toooooda una cantidad de cosas que NO tienen que ver con la edad real del dinosaurio, pues el carbono-14 no sólo está en biomoléculas, está casi por doquier.

Menuda cantidad de sinsentidos tiene este escrito creacionista, pero bueno, todo sea por "vender" una idea falsa. Si quieren torturar su vista y mente, pueden entrar al link de donde saqué menuda montaña de porquería.

¿No te convence? Ok, supongamos que tenemos buena fe (pun intended hehe) que sí extrajimos carbono original de una muestra cuasi milagrosa (hehe) de colágeno intacto de dinosaurio (hay algunas muestras que valen la pena consideración como las de células, ADN y biomoléculas descubiertas realmente) y lo mandamos analizar ¿nos dará su edad? No. La respuesta está en la tasa de decaimiento de carbono-14, pues de una muestra del 100% esperamos que para los 91,680 años sólo tengamos en la muestra 0.00015% carbono-14. Y si quisiéramos tener la cantidad de muestra para calcular esos 91 mil años, deberíamos meter en el pobre espectrómetro la maravillosa cantidad de 6,250 kilogramos de colágeno (ni imaginar la cantidad de huesos que habría que pulverizar para obtener esa cantidad) para poder obtener la edad sin errores mayúsculos. ¿Cómo carajos esperan los creacionistas obtener edades superiores al millón de años si es prácticamente imposible hacerlo con "sólo" 91 mil años? Pues esa es su agenda, tratan de engañar a la gente diciéndoles que los dinosaurios sólo vivieron hace unos miles de años e incluso, les han negado hacer sus análisis fraudulentos para que los laboratorios no pierdan prestigio (clic aquí para ver una carta de rechazo a su agenda).

Medir la cantidad de carbono-14 restante en una muestra no es cualquier cosa, pues hay que tomar en cuenta que no toda la muestra presenta la completitud de su integridad orgánica y casi siempre se recupera mucho menos de los 2.16 gramos de colágeno I para analizar (según  este ejemplo). La cosa es que si "sólo" queremos estimar la edad de una muestra que ronde los 91 mil años ("sólo" 44 mil años más de lo que garantizan los laboratorios) necesitaremos una máquina 625,000 veces más potente que las que ya tenemos. De tal forma que si queremos usar una máquina moderna y tenemos condiciones ideales, deberíamos introducir 6.25 toneladas de colágeno extraído de huesos fósiles de la misma edad (algo que de por sí es un lío garantizar) al pobre espectrómetro. Para que se hagan una idea, la cantidad real que piden los laboratorios es de 1 a 4 gramos de hueso.

De tal forma que llevar a cabo análisis de radiocarbono con restos que ya sabemos tienen más de 50,000 años de antigüedad es perder el tiempo (y dinero). Así que si te quieren ver la cara diciendo que hay evidencia de que existen dinosaurios más jóvenes de 50,000 años (muchos laboratorios comerciales sólo ofrecen confiabilidad hasta los 47,000 años), ya sabes que se trata de timadores. Hay forma de saber edades más viejas, lo máximo fechado con radiocarbono es de más de 70,000 años, pero bajo condiciones muy especiales y tratamientos únicos, costosos y con riesgo de contaminación isotópica. Es por ello que prácticamente no se hacen. Si queremos conocer fechas más antiguas, recurrimos al uso de isótopos con vidas medias más largas y muestras de distinta naturaleza química y genética.

Fraude, fraude apestoso y horrendo.

Volviendo al tema del radiocarbono, las fechas obtenidas por el espectrómetro y el análisis del carbono-14 y los otros isótopos de carbono son fechas crudas, les falta algo. Ese algo es lo que se denomina calibración. La calibración se lleva a cabo comparando con objetos de edades conocidas, específicamente madera de árboles de metabolismo C3. Posteriormente, se usaron otros materiales y objetos como los corales, las espeleotermas y una gran variedad de sedimentos que se fecharon en espacios de 4 a 5 años. Una vez obtenida la calibración, es posible comparar nuestros datos de edad con otros datos de edades obtenidas por otros equipos de investigación. Cosa importante de mencionar es que existe un grupo de expertos que constantemente verifica las calibraciones, a ese grupo se le conoce como IntCal (clic aquí para ir a una página del calibración y aquí para acceder a la base de datos) y posee una base de datos consultable y actualizada de datos de calibración.

El fechamiento de los anillos de los árboles con edades conocidas fue el primer método para poder calibrar las curvas de radiocarbono. En un momento llegaremos a esa parte. Imagen tomada de este sitio.

¿Y para qué calibrar? Bueno, porque no es lo mismo años radiocarbónicos que años calendáricos. Entonces, si no calibramos, no tendremos ni la más remota idea de a qué nos referimos cuando decimos que tales o cuales restos tienen 32,000 años de antigüedad. Ajá, 32 mil años, ¿antes de qué? ¡Pues del presente desde luego! Pero ¿y si quiero comparar un estudio del año más bonito del mundo, 1986 contra un estudio hecho hoy? ¿Le quito 30 hermosos años? ¿O cómo le hago? Bueno, esto es la pregunta clave del fechamiento ¿qué ch#$%&s es el presente? Actualmente definimos el presente como 1950. Ese es el "año 0" científico y es porque los fechamientos por radiocarbono se hicieron posibles en esa fecha y porque también a partir de esa fecha, la industria y las detonaciones nucleares han alterado la proporción de nitrógeno-14 y carbono-14 atmosférico, alterando también su fraccionamiento en tejidos vivos. O sea, si medimos algo que sea posterior a 1950 obtendremos fechas muy raras. De ahí que de nuevo, los creacionistas recurran a decir que el radiocarbono no es confiable porque una almeja moderna da como resultado que tiene 300 años muerta.

Curva calibrada de edades, donde vemos que el "presente" inicia en 1950 y que los años sin calibrar (azules) no son iguales a los años calibrados (rojo). EC: era común. Este post se publicó en el 2016 de la EC. Figura modificada de este sitio.

Y es bajo todas éstas consideraciones (y unas cuantas más que no puse) que se lleva a cabo la técnica de radiocarbono. Así que ya lo saben, cuando vean una fecha radiocarbónica en un paper, saben que detrás de ella hay un análisis sesudo y el trabajo de mucha, mucha gente. Las cosas no son tan simplonas como lo hacen ver algunos "negadores de la antigüedad de la tierra" o cualquier otro de sus elementos como los dinosaurios no avianos. Así que recapitulemos los puntos importantes:


  • Carbono-14 es un isótopo radioactivo, radiocarbono la técnica de fechamiento usando ese isótopo.
  • El carbono-14 se produce de forma natural en las partes altas de la atmósfera a partir de nitrógeno-14.
  • El carbono-14 ingresa a los ecosistemas como parte del ciclo natural del carbono.
  • El carbono-14 ingresa a los sistemas vivos por medio de la fotosíntesis y las redes tróficas.
  • Todos los seres vivos tienen carbono-14 como parte integral de sus biomoléculas.
  • La cantidad de carbono-14 en los tejidos disminuye con el tiempo por su decaimiento a nitrógeno-14.
  • La tasa de decaimiento en carbono-14 es fija, con una vida media de 5,730 años.
  • La cantidad de carbono-14 en una muestra orgánica disminuye conforme pasa el tiempo de forma exponencial, entre más vieja la muestra, menos carbono-14 contiene.
  • Para medir la cantidad de carbono-14 en una muestra se usa un espectrómetro de masas y la técnica de aceleración de masas, inducida por magnetismo.
  • Para que la medición tenga sentido debemos saber la cantidad de carbono-14 inicial presente en una muestra.
  • La cantidad inicial de carbono-14 es conocida para muchos tejidos orgánicos y son éste tipo de tejido (y no cualquiera) el que se analiza.
  • La cantidad de carbono-14 que pueden detectar nuestros espectrómetros es limitada, por lo que la técnica casi nunca se usa cuando se sospecha que la muestra tiene más de 50,000 años.
  • Por ende, NUNCA se ha usado, ni se usará radiocarbono para fechar cosas más antiguas al Pleistoceno tardío terminal (>50,000 años).
  • La fecha obtenida con radiocarbono se tiene que calibrar para darle sentido al cálculo y poder ser comparable.

El radiocarbono es una técnica eficaz y confiable para obtener la edad de restos orgánicos que no superen los 50,000 años de antigüedad. Desde su primer uso, ha demostrado tener la capacidad de aportar información valiosísima acerca de diferentes aspectos acerca de la fundación de la época reciente y los cambios que le dieron forma al mundo. Por ello, es muy importante que por lo menos se conozca esta técnica de forma superficial (como la aquí presentada), pues nos ayuda a responder grandes preguntas que de otro modo serían mucho más difíciles de responder.

Espero que el tema te haya gustado. Si es así ayúdame compartiéndolo en tus redes sociales. Que tengas un excelente día.



Literatura consultada:

Jull, A. J. T. y G. S. Burr. (2015). Radiocarbon dating. En: Rink, W. J. y ThompsonJ. W. (Eds.). Encyclopedia of Scientific Dating Methods. Dordrecht: Springer Netherlands. 669-679.

Mook, W. G., & Streurman, H. J. (1983). Physical and chemical aspects of radiocarbon dating. In Proceedings of the First International Symposium 14 C and Archaeology, Groningen, 1981 (Vol. 8, pp. 31-55). Council of Europe.

Wigley, T. M. L. y A. B. Muller. (1981) Fractionation corrections in radiocarbon dating. Radiocarbon. 23(2): 173-190.

martes, 10 de diciembre de 2013

El oxígeno no era más alto en el Mesozoico

En el principio de la historia de la tierra, el oxígeno no fue un gas libre y por lo tanto no jugó un papel crucial en el desarrollo de la vida en la tierra. De hecho, el oxígeno no fue importante sino hasta que hace unos 2,400 millones de años cuando los organismos fotosintéticos oxigénicos (bacterias en su mayoría) lo liberaron en cantidades colosales, envenenando la atmósfera.  Durante este tiempo, la mayoría de los organismos desempeñaban sus funciones sin necesidad de él y fue este envenenamiento el que desató la aparición de múltiples criaturas capaces de usarlo en sus metabolismos. Desde esas remotas épocas, las criaturas consumidoras y productoras de oxígeno han coexistido sin romper el delicado balance de este gas en la atmósfera terrestre.

Cianobacterias similares a estas del género Synechococcus fueron las responsables del evento de oxidación atmosférica. Microfotografía electrónica a falso color de Eye of Science.

La importancia del oxígeno es diversa. Su abundancia relativa está vinculada directamente con la temperatura, entre más oxígeno hay más frío es el clima. Pero no sólo eso, sino que además determina cuán grandes pueden llegar a ser algunos grupos biológicos. Su abundancia en el Carbonífero es usada para explicar la inusual abundancia de artrópodos grandes en los ecosistemas terrestres, tales como Meganeura (una libélula del tamaño de un águila) o Arthropleura (un ciempiés del tamaño de un cocodrilo). Y se ha hipotetizado que durante el Mesozoico los niveles de oxígeno eran más altos que en la actualidad, lo que explicaría el gigantismo de los dinosaurios.

Reconstrucción del Carbonífero con Meganeura y Arthropleura, ilustración de Richard Bizley.

Un nuevo estudio que se vale del análisis de isótopos estables de carbono-13 en resinas fósiles (ámbar) concluye para la sorpresa de todos que durante el Mesozoico los niveles de oxígeno atmosférico eran más bajos que en la actualidad. Los valores actuales rondan el 21% y los de la era de los dinosaurios rondaban del 10 al 20%. El estudio también revela que cuanto más baja era la concentración de oxígeno, más alta era la de dióxido de carbono, lo que produjo que las temperaturas fueran más altas que en la actualidad. Así que no podemos culpar directamente al oxígeno por el gigantismo de los dinosaurios.

Concentración de oxígeno atmosférico en el tiempo. Modificado de Tappert et al. (2013). Los triángulos blancos representan los niveles estimados en el estudio mencionado.

Lo novedoso del estudio no sólo es que nos brinda un vistazo a la composición atmosférica del pasado, sino que además se trata de una técnica novedosa que nos puede ayudar a entender mejor el clima de la tierra y su evolución.

FUENTE PRINCIPAL:
Tappert, R., McKellar, R. C., Wolfe, A. P., Tappert, M. C., Ortega-Blanco, J., & Muehlenbachs, K. (2013). Stable carbon isotopes of C3 plant resins and ambers record changes in atmospheric oxygen since the Triassic. Geochimica et Cosmochimica Acta, 121, 240-262.

martes, 8 de octubre de 2013

Quiero saber más: La evidencia más antigua de vida en la tierra

En esta nueva sección le daremos seguimiento a los temas que nuestros lectores han considerado interesantes, haciendo clic en el botón "quiero saber más" al final de cada uno. Para un mejor y más fácil acceso a los temas "quiero saber más" les recomendamos buscar en las etiquetas del blog.

En esta ocasión le daré seguimiento al tema "las evidencias más antiguas de vida en la tierra" (clic para ver).

El origen de la vida está envuelto en dos tipos de debates muy candentes. El primero es sobre si se originó por causas sobrenaturales (creación) o naturales (abiogénesis). Si abordamos el problema desde una filosofía naturalista, entonces surge el segundo debate ¿cómo surgió la vida en el planeta? ¿Vino del espacio o se originó aquí? ¿Cuáles fueron los precursores abióticos de la vida? Etcétera. Este es el problema de mayor envergadura en Biología y aún no ha sido respondido de forma satisfactoria. Pero no se decaiga lector, existen varios campos de la ciencia que luchan con los orígenes.

El libro del bioquímico ruso Alexander Ivanovich Oparin fue el primero en abordar la problemática del origen de la vida desde una perspectiva naturalista.

Como sea que se haya formado la vida en la tierra, esta evolucionó y eventualmente (tras unos miles de millones de años), sus hijos más monos nos preguntamos ¿cuándo sucedió esto? Sabemos por los fósiles que al menos desde hace 3,500 millones de años rondan criaturas en esta gigantesca roca redonda. Pero existen fuentes de evidencia indirectas que podrían llevarnos un poco más atrás en el tiempo.

Una linda roca del Eoarqueano groenlandés, fechada en 3,800 millones de años de antigüedad. Esta en particular contiene bandas de hierro y grafito inorgánico y se encuentra depositada en el Field Museum of Natural History.

Esta evidencia es indirecta porque no se tienen fósiles de aquella época pretérita. Las razones son: 1) existen pocas rocas de más de 3,500 Ma de antigüedad, siendo aún más escasas las sedimentarias (que son las que podrían contener fósiles) y 2) Las pocas rocas sedimentarias que existen de este insólito añejamiento están muy fermentadas, o mejor dicho, han sufrido demasiadas deformaciones (metamorfismo) que hacen irreconocibles los fósiles que pudieran contener.

Groenlandita, una roca metamórfica de hace 3,800 millones de años. Es considerada la piedra preciosa más antigua de la tierra y por algunos como protectora del chacra del corazón y repelente contra vampiros. La realidad es que es una mezcla de cuarzo y moscovita.

Aún con todo esto, un equipo de investigadores multinacional se dio a la tarea de buscar evidencia de vida mediante el análisis de los isótopos* estables** de carbón bajo la premisa "el único mecanismo conocido de acumulación de carbón ligero es el metabolismo". Y aquí cabe destacar que no existe mecanismo abiótico conocido que "seleccione" isótopos de carbón. El equipo estudió rocas procedentes del Cinturón supracortical de Isua y la isla Akilia en Groenlandia. Las primeras rocas son de una antigüedad de ∼3,800 Ma, mientras que las segundas podrían ser más antiguas de 3,850 Ma.

Valores isotópicos de carbono y la comparativa con otras fuentes de carbón ligero. En rojo las fuentes orgánicas. Modificado de Mojzsis et al. (1996).

Estos descubrimientos son impresionantes, pues suponen que la vida inició al menos 500 Ma después del cese al período de bombardeo intenso de meteoritos en la tierra. Desde entonces, el trabajo ha sido criticado, pero nunca refutado convincentemente.

FUENTE PRINCIPAL:
Mojzsis, S. J., Arrhenius, G., McKeegan, K. D., Harrison, T. M., Nutman, A. P., & Friend, C. R. L. (1996). Evidence for life on Earth before 3,800 million years ago. Nature, 384(6604), 55-59.


* Un isótopo es un elemento que es distinto al ideal porque contiene más o menos neutrones en el núcleo.
** Un isótopo estable es aquel que no se transforma en otros al paso del tiempo.

jueves, 29 de agosto de 2013

Notas cortas: La explosión de los carnívoros

Si agrupásemos a los animales por sus hábitos alimenticios, genereraríamos una clasificación general que abarca dos grandes grupos: aquellos que se alimentan de plantas y organismos tipo planta (algas y otros seres inmóviles o casi inmóviles), a quienes llamamos herbívoros y su contraparte, los que se alimentan de otros animales, a los que llamamos carnívoros.

Ejemplos de animales herbívoros y carnívoros.

La depredación no fue una de las primeras relaciones ecológicas en aparecer. Si observamos el registro fósil animal y si los organismos ediacaranos o vendienses son en realidad animales, observaremos que la filtración de partículas suspendidas fue la primer forma de alimentación animal registrada, seguida por la herbivoría que observamos en organismos como Kimberella y Dickinsonia. La depredación aparecería hasta el Ediacarense tardío, con pequeñas perforaciones hechas en organismos diminutos por algún carnívoro desconocido.

Kimberella (izquierda) y Dickinsonia (derecha), presuntos animales vegetarianos del Ediacararense. Reconstrucciones de Ciavatti.

Ya entrado el Cámbrico, la vida animal "explotó" con una radiación evolutiva que jamás se volvería a ver. Evolucionaron muchísimos planes corporales nuevos, especialmente con el grupo de los artrópodos y sus parientes, pero también con algunos bichos emparentados a nosotros, los vertebrados. La mayoría de estos 'experimentos' eran depredadores, pero ¿qué desató el pandemonium carnívoro? Un grupo de investigadores ha publicado un estudio que revela que en los mares de hoy, los depredadores son más abundantes y diversos cuanto mayor es el oxígeno.

Vínculo de diversidad (azul) de formas animales depredadoras con el incremento en el oxígeno disuleto (medido indirectamente con Uranio). Modificado de Sperling et al. 2013.

Los investigadores han extrapolado esta relación (oxígeno ---> diversidad de depredadores) con lo observado en el registro fósil del Cámbrico. Esta relación con el oxígeno es objeto de debate en la comunidad científica sin embargo, suena lógico. Esperemos que esta relación sea probada o refutada con nuevos hallazgos.

FUENTE:
Sperling, E. A., Frieder, C. A., Raman, A. V., Girguis, P. R., Levin, L. A., & Knoll, A. H. (2013). Oxygen, ecology, and the Cambrian radiation of animals. Proceedings of the National Academy of Sciences, 110(33), 13446-13451.

domingo, 7 de julio de 2013

Notas cortas: siempre no era negro

En 2012 se publicó un estudio acerca del patrón de coloración de las alas de Archaeopteryx. Los autores de dicho artículo presentaron evidencia de melanosomas (orgánulos celulares que contienen melanina, el pigmento más común en animales) en las plumas de cobertura de Archie. Estos melanosomas sugieren además, una coloración en negro para este dino-ave de hace 150 millones de años. A dicho estudio le hizo falta estudiar más secciones de una pluma de cobertura de Archie y además, le faltó estudiar la densidad de los melanosomas en cada región para indagar sobre la diferencia de tonos en una única pluma. Estos faltantes hubieran requerido mucho tiempo y dinero, por lo que no fueron llevados a cabo.

Derecha, pluma solitaria de Archaeopteryx. Arriba, acercamiento de la zona señalada, en escala de grises (izquierda) y con luminiscencia (derecha). Abajo, fotografías con Microscopio electrónico de barrido de la zona indicada en la pluma solitaria. Las flechas indican melanosomas. Barra de escala en la pluma solitaria de 5 mm, en las imágenes de arriba 500 µm y en las imágenes de abajo, 1µm. Tomado de Carney et al. 2012.

Estos inconvenientes fueron superados en un nuevo estudio publicado este mes. Los autores abordaron el problema desde otra perspectiva. En vez de usar microscopios electrónicos para observar melanosomas en pequeñas áreas, decidieron usar un sincrotrón para buscar elementos (azufre, fósforo, cobre y níquel) que revelan el patrón de color de una pluma. La escuela tradicional del estudio fósil indica que estos químicos originales se perdieron de la pluma hace mucho tiempo. Sin embargo, los autores del estudio apuntaron alto y dieron en el blanco, pues demostraron que estos químicos si se conservan y que son útiles para reconstruir el patrón de coloración, usando de referencia los colores que indican los melanosomas.

Pluma solitaria de Archaeopteryx en A) luz visible e imágenes en falso color de B) cobre, C) níquel, D) sulfuro orgánico y D) sulfato. F) Restauración artística de color real. Tomado de Manning et al. 2013.

Sabemos ahora que en el caso de Archaeopteryx, sus plumas remeras eran de un color negro, pero con un aumento de tono hacia el margen externo y la punta. Por ello, las plumas remeras de Archie deben ser reconstruidas como negras hacia la punta y borde, pero grises en el resto de su superficie.  Este estudio con rayos X ha demostrado ser una herramienta valiosa que no pone en riesgo la integridad de las delicadas plumas fósiles que estudia. Además, resulta ser un complemento que desde hoy, debería ser necesario para toda reconstrucción científica del color de las plumas de los dinosaurios.

Restauración artística del verdadero color de las plumas del ala de Archaeopteryx. Imagen propiedad de la Universidad de Manchester.

Archaeopteryx es uno de sólo tres dinosaurios de los que conocemos su color real, algo impensable hace tan sólo una década. Esperemos que más estudios de este tipo le devuelvan el color a los dinosaurios y que ahora los niños los puedan colorear adecuadamente en sus libros de iluminar.

FUENTES:

Carney, R. M., Vinther, J., Shawkey, M. D., D'Alba, L., & Ackermann, J. (2012). New evidence on the colour and nature of the isolated Archaeopteryx feather. Nature Communications, 3, 637.

Manning, P. L., Edwards, N. P., Wogelius, R. A., Bergmann, U., Barden, H. E., Larson, P. L., ... & Sellers, W. I. (2013). Synchrotron-based chemical imaging reveals plumage patterns in a 150 million year old early bird. J. Anal. At. Spectrom.

lunes, 1 de julio de 2013

Notas cortas: la dieta cambió a nuestros ancestros

Cuando hablamos de evolución humana siempre surge la duda ¿por qué nuestros ancestros comenzaron a caminar erguidos? Las respuestas son variadas dependiendo de la hipótesis que uno considere más acertada. De todas ellas, la más famosa es la del descenso de los árboles y el comienzo de una vida en la sabana. Si bien, hay varios detalles que pueden poner en duda esta hipótesis, existen bastantes evidencias de que la mudanza a zonas abiertas tomó lugar. Pero ¿qué motiva a un primate a dejar la seguridad relativa de la selva para vivir en las planicies? Como siempre, la respuesta está en la comida.

Ardipithecus ramidus, una especie de homínido previa al evento de cambio de dieta. Ilustración de Julius T. Csotonyi.

La hipótesis del cambio de dieta como factor crucial para abandonar la cobertura forestal y abrazar el llano explica las adaptaciones que vemos en algunos de nuestros primos lejanos los Paranthropus, simios con poderosas mandíbulas que poseían dientes adaptados al consumo de vegetación dura de roer, pero falla como factor que explica el porqué comenzamos a andar erguidos. Pues nuestros ancestros anduvieron erguidos mucho antes de cambiar de casa. Pero sigamos con el cambio de dieta.

Paranthropus boisei, un homínido africano robusto y especializado en una dieta a base de pastos. Ilustración por Raúl Martín.

Hasta antes de este mes, todas las evidencias eran un poco laxas y se basaban en rasgos anatómicos observados en antiguos moradores de sabana. Se acaba de publicar un estudio que se vale del análisis de isótopos estables en muelas para determinar el régimen alimentario de su dueño. El estudio concluyó que hace 4 millones de años, nuestros bípedos ancestros comían como un chimpancé, ramoneando vegetación suave y consumiendo frutos sin embargo, hace 3.5 Ma cambiaron su dieta hacia una mezcla de pastos, frutos y hojas suaves, dieta que se mantuvo como la principal en la rama evolutiva que nos daría origen (con representantes como Australopithecus africanus). Y hace 2.5 Ma los Paranthropus se especializaron en consumir pastos.

Australopithecus africanus, un homínido africano con una dieta mixta de plantas suaves y plantas duras. Ilustración por Raúl Martín.

Nuestros ancestros dejaron de consumir plantas suaves y comenzaron a integrar pastos a su dieta, tiempo después consumirían carne y eventualmente darían origen al mono desnudo omnívoro que dominaría el globo.

FUENTE:
Sponheimer, M., Alemseged, Z., Cerling, T. E., Grine, F. E., Kimbel, W. H., Leakey, M. G., ... & Wynn, J. G. (2013). Isotopic evidence of early hominin diets. Proceedings of the National Academy of Sciences.

martes, 28 de mayo de 2013

Notas cortas: La primera evidencia biológica de una Supernova

Una supernova es uno de los eventos cósmicos más poderosos que existen en el Universo. Se trata de estrellas que, incapaces de contrarrestar las inmensas fuerzas de expansión debidas a las reacciones de fusión nuclear estallan y brillan con mayor intensidad que cuando fueron poderosos soles. Estos eventos han sido escasamente registrados en la historia y existe nula evidencia de ellos en el registro fósil. Investigadores de la Universidad de Tecnología de Múnich han hecho un descubrimiento asombroso: la primera evidencia biológica de una de estas explosiones estelares.

Nebulosa del cangrejo, remanentes de la supernova con número de catálogo 1054.

Durante la explosión de una supernova se produce un tipo especial de hierro, el isótopo conocido como hierro 60. Este elemento tiene una vida media de unos 2.62 millones de años, lo cual es mucho menor a la edad de la tierra (4,600 millones de años), por lo que encontrarlo en el planeta supondría evidencia directa de una supernova. Pero ¿dónde buscar este hierro? El investigador Shawn Bishop y sus colegas pensaron que el hierro 60 pudo haberse fosilizado junto a unas bacterias que vivieron en el fondo oceánico hace millones de años y que tomaron del medio hierro 60 para fabricar cristales de magnetita, mineral que usan (al igual que las brújulas) para orientarse hacia los campos magnéticos del planeta.

Raro cristal octaédrico de magnetita, procedente de Cerro Huanaquino, Bolivia.

El equipo de investigación taladró núcleos de sedimentos marinos que datan en lo profundo de hasta 3.3 millones de años y encontraron restos de bacterias fósiles y su magnetita, esta última con altas concentraciones de hierro 60 en un horizonte de hace 2.2 millones de años. Esta evidencia sugiere que durante esa época una supernova estalló en la vecindad cósmica y que sus restos ferrosos llegaron a nuestro planeta. Un hallazgo impresionante que une tres campos de la ciencia bastante dispares: la astrofísica, la microbiología y la paleontología.

Bacteria magnetotáctica. Los gránulos obscuros están compuestos de magnetita y se denominan magnetosomas.

FUENTE:
Technische Universitaet Muenchen (2013, Mayo 8). First biological evidence of a supernova. ScienceDaily. Consultado el 28 de Mayo de 2013, disponible en línea en:
http://www.sciencedaily.com/releases/2013/05/130508123022.htm?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+sciencedaily%2Ffossils_ruins%2Fpaleontology+%28ScienceDaily%3A+Fossils+%26+Ruins+News+--+Paleontology%29

miércoles, 10 de abril de 2013

Notas cortas: las evidencias más antiguas de vida en la tierra

Esta es semana de "quiero saber más". En esta ocasión continuaremos con el hilo argumental de "Biomoléculas antiguas" (clic para ver entrada).

Mucho se dice sobre la fecha de origen de la vida en la tierra, pero en realidad gran parte de la información procede de una especie de "leyenda urbana", inspirada claro en hechos científicos. Se dice en institutos de educación superior, en libros de texto y documentales, que la vida en la tierra tiene unos 3,000 o 3,500 millones de años. Para familiarizarnos en notación científica y para no escribir tantos ceros, un millón de años se representa con la unidad Ma (Mega annum) y un millar de millones de años con la unidad Ga (Giga annum); explico esto porque es la terminología estándar en ciencia y la que usaré en esta y otras entradas. Volviendo al tema ¿qué tienen de malo estas fechas? Simple, que están desactualizadas.

La escala de años en geociencias y sus equivalencias.

Las bacterias son los bichos más antiguos que aún viven y las evidencias más antiguas de vida son de bacterias u organismos "bacteriformes" a los que llamaremos bacterias, pero con precaución. La evidencia más antigua de cuerpecillos de bacterias (o mejor dicho de sus colonias llamadas estromatolitos) data de hace ∼3 Ga (ver fuente 1) y es incontrovertible, pues no se pueden reproducir de forma inorgánica cualidades morfológicas microscópicas y una geoquímica orgánica. Pero existen evidencias más antiguas, evidencias que datan de ∼3.5 Ga (ver fuente 2). Se trata de varios filamentos que han sido interpretados como cianobacterias filamentosas. El problema con estas evidencias es que no han pasado la prueba de fuego: demostrar que son estructuras que no pudieron haberse formado de forma abiótica. Y por ello están encerradas en un acalorado debate.

Esquema de los hábitats plausibles para la primer vida de la tierra. Modificado de Brasier et al. 2006.

Debido a que muchas de las rocas de esta edad han sido deformadas al paso de los eones (literalmente), son raras las que poseen fósiles corpóreos sin deformar. Por ello los científicos recurrieron a otra fuente de información: la evidencia geoquímica. Con ella se logró identificar evidencia de vida hace ∼3.8 Ga (ver fuente 3). La evidencia procede del análisis de isótopos estables de carbono y de la inusual presencia de carbono "ligero" en la roca, lo que revela actividad biológica. Sin embargo, esta evidencia ha sido controvertida y desechada por algunos científicos. Otras evidencias geoquímicas incontrovertibles, muestran que la vida data de al menos ∼3.5 Ga (ver fuente 3).

Supuestos microfósiles de hace 3.5 Ga. Tomado de Schopf (1993).

Consideremos que la tierra existe desde hace ∼4.6 Ga, que se solidificó hasta hace ∼4.4 Ga, que el agua vino al planeta y que apareció de forma líquida en cantidades copiosas hasta hace ∼4 Ga y finalmente, que la etapa de bombardeo tardío por meteoritos cesó hasta hace unos ∼3.85 Ga. ¿Cuánto tiempo queda para que la vida apareza? Siendo muy conservadores diremos que entre 350 y 850 Ma. Siendo radicales diremos que entre 50 y 350 Ma. Cualquiera de las dos opciones supone que la vida apareció casi al instante en este planeta. Sin duda algo muy impresionante. El tiempo y futuras investigaciones nos lo dirán con más seguridad.

En resumen:
1) Los fósiles incontrovertibles más antiguos son de hace unos 3 Ga.
2) La evidencia geoquímica de vida más antigua e incontrovertible es de hace unos 3.5 Ga.
3) Los supuestos fósiles más antiguos son de hace 3.8 Ga.
4) La supuesta evidencia geoquímica más antigua es de hace 3.8 Ga.


FUENTES:
1. Brasier, M., McLoughlin, N., Green, O., & Wacey, D. (2006). A fresh look at the fossil evidence for early Archaean cellular life. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 361(1470), 887-902.

2. Schopf, J. W. (1993). Microfossils of the Early Archean Apex chert: new evidence of the antiquity of life. Science, 260(5108), 640-646.

3. Schopf, J. W. (2006). Fossil evidence of Archaean life. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 361(1470), 869-885.

viernes, 22 de marzo de 2013

Camello "gigante" encontrado en el ártico

Los camélidos (camellos, llamas, guanacos, alpacas y vicuñas) son artiodáctilos (animales con pezuñas pares) primitivos de origen Norteamericano. Actualmente encontramos miembros de esta familia de forma natural en Sudamérica, Asia y África. Los camellos más grandes conocidos habitaron Norteamérica por debajo de los 45° de latitud norte. El mayor conocido es Titanotylopus con 3.5 m de altura a la cruz, ¡tenía casi el mismo tamaño de una jirafa! Actualmente, el mayor es el dromedario, Camelus dromedarius con 2 m de altura a la cruz.

Titanotylopus (en el fondo) y Camelus (al frente) a escala. Ilustración de Titanotylopus de Carl Buell, modelo de Camelus de Massimo Righi.

Recientemente se publicó un estudio en la revista Nature communications, donde se describen los restos de un camello gigante, el más norteño del grupo. Los restos proceden de la Isla de Ellesmere, ubicada en el territorio Nunavut de Canadá. Varios medios de comunicación han caído en el amarillismo afirmando que se trata del camello más grande que haya existido, sin duda no han oído del Titanotylopus o de la regla de Bergman. Esta última es una regla ecológica que indica que los animales de sangre caliente tienden a ser más grandes hacia los polos (para conservar su calor corporal, aumentan su masa y al hacerlo disminuyen la superficie de perdida de calor).

Isla de Ellesmere, lugar del hallazgo de los restos de este camello.

Lo único que se ha recuperado de este camello gigante sin nombre es una tibia (hueso de la pantorrilla) fragmentada, que reconstruida mide unos 57 cm de largo. Con tan poco, no podemos saber cómo era este camello. Pudo tener una de tres formas corporales, forma de llama (siendo delgado y alto), forma de camello (siendo robusto y bajo) o forma de Camelops (forma intermedia, entre alto y robusto). Camelops es un género de 'camello' que en realidad es una llama gigante. Considerando la regla de Bergman es más probable que haya lucido como un camello o un Camelops más que como una llama.

Arriba, restos fósiles originales. En medio, restos reconstruídos en una tibia (barra de escala a 10cm). En el fondo, reconstrucción del camello según la impresión de un artista.

Cabe destacar que este "animalito" vivió durante el Plioceno medio (hace unos 3.4 millones de años), una época de calentamiento global que precedió a las glaciaciones del Pleistoceno. Si bien el ártico era más cálido que en la actualidad, eso no significa que era una selva tropical, sólo que no estaba todo sepultado bajo monstruosas capas de hielo glaciar de cientos de metros de altura. 


Si el camello de Ellesmere tuvo la complexión de un camello, midió a lo sumo 2.1 m de altura a la cruz y unos 2.3 m de altura en la cabeza, lo mismo que un macho grande de dromedario. En el óvalo, reconstrucción de la tibia del camello de Ellesmere a escala. La flecha indica la ubicación de la tibia en el camello actual.


Si el camello de Ellesmere tenía las proporciones de una llama, midió 2.1 m de altura a la cruz y unos 3 m de altura en la cabeza, mucho más que cualquier llama moderna. En el óvalo, reconstrucción de la tibia del camello de Ellesmere a escala. La flecha indica la ubicación de la tibia en la llama actual.


Es más probable que el camello de Ellesmere tuviera la complexión de un Camelops. Si fue así midió aproximadamente 2.1 m de altura a la cruz casi 3m de altura en la cabeza. Esto lo sitúa en el rango de medidas promedio de un Camelops hesternus del Pleistoceno tardío. Estas dimensiones lo alejan bastante del estatus de "gigante". En el óvalo, reconstrucción de la tibia del camello de Ellesmere a escala. La flecha indica la ubicación de la tibia en Camelops.

Tamaño probable del camello de Ellesmere. Al fondo Titanotylopus de Carl Buell, al frente Camelus de Massimo Righi y en medio el camello de Ellesmere, basado en la reconstrucción de Camelops hesternus de Sergio de la Rosa.

En conclusión, este camello no es el gigante que venden los medios, es un camello grande, pero no gigante. Vivió durante un período de calentamiento global y representa el camello más boreal del que se tenga noticia. Y representa una población de camellos grandes (para su época) que pudo extinguirse o bien, migrar hacia el sur y producir nuevas especies. El tiempo y nuevos estudios lo dirán.


EVIDENCIAS:
- La tibia se identificó como perteneciente a un camello al analizar la firma de colágeno en las esquirlas de hueso.
- Paleontología, estratigrafía y geoquímica.
- Datación absoluta con elementos alterados por rayos cósmicos.
- Tallas corporales de otros camélidos.

FUENTE:
Rybczynski, N., Gosse, J. C., Harington, C. R., Wogelius, R. A., Hidy, A. J., & Buckley, M. (2013). Mid-Pliocene warm-period deposits in the High Arctic yield insight into camel evolution. Nature Communications, 4, 1550.

martes, 26 de febrero de 2013

Notas cortas: Biomoléculas antiguas

El consenso científico moderno es que las biomóléculas (azúcares, grasas, proteínas y material genético) no sobreviven al proceso de fosilización por mucho tiempo, se estima que cuando mucho podrían perdurar 100,000 años. Eso es lo que dicen los libros, pero lo que se ha demostrado es muy distinto, aunque sigue rompiendo el corazón de los que creían que un Parque Jurásico era posible.

Parque Jurásico, una película de ciencia ficción basada en una novela homónima que plantea la posibilidad de clonar dinosaurios a partir de ADN antiguo.

Este mes se publicó un artículo en la revista internacional "Geología" un hallazgo que rebate la afirmación de que es imposible hallar biomoléculas más o menos intactas en bichos de hace millones de años. El hallazgo estuvo a cargo de la estudiante de doctorado Christina O'Malley y el Dr. William I. Ausich de la Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos. Ellos examinaron restos fósiles de crinoideos, también conocidos como "lirios de mar", estos bichos examinados son parientes de las actuales estrellas, pepinos y erizos de mar, datan de hace unos 350 millones de años y proceden de sedimentos del Carbonífero de Norteamérica. El equipo buscaba biomarcadores (restos fragmentados de moléculas orgánicas originales de los bichos que existieron hace millones de años) y se encontró con moléculas más completas en el interior de los crinoideos,  particularmente unas llamadas quinonas que son usadas para pigmentar el cuerpo del animal o para producir compuestos de sabor desagradable para repeler depredadores.

Los crinoideos del estudio. Imagen cedida por William I. Ausich. y la Universidad Estatal de Ohio a ScienceDaily.

El estudio comenzó originalmente porque los crinoideos en cuestión se fosilizaron en colores diferentes y querían saber qué causaba este fenómeno. El equipo acabó descubriendo las biomoléculas más antiguas que se hayan aislado directamente de organismos fosilizados y lo que es más, estas quinonas varían de especie a especie lo que produjo los cambios de color en la fosilización y además podría revelar que los crinoideos cuando estuvieron vivos fueron de colores distintos según su especie.

EVIDENCIAS:
- Restos fósiles bien preservados de crinoideos del Carbonífero
- Espectrometría para descubrir la composición química de los compuestos dentro de los crinoideos

FUENTES:
C. E. O'Malley, W. I. Ausich, Y.-P. Chin. Isolation and characterization of the earliest taxon-specific organic molecules (Mississippian, Crinoidea). Geology, 2013; DOI: 10.1130/G33792.1