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lunes, 26 de octubre de 2020

Cambios a Scelidosaurus harrisoni

Scelidosaurus harrisonii es un dinosaurio tireóforo (del grupo de los dinosaurios armados que incluye a los estegosaurios y los anquilosaurios) que vivió durante el Jurásico Temprano, entre hace 196.5 y 183 millones de años, aproximadamente. Este dinosaurio se ha sostenido por mucho tiempo como un tireóforo basal, es decir, un miembro primitivo del grupo, pero no incluido ni en Stegosauria, ni en Anquilosauria, que son los clados más diversos e importantes de estos dinosaurios.

Scelidosaurus harrisonii por el artista Jack Mayer Wood.

Sin embargo, este año se publicaron un par de estudios que cambian la forma tradicional de ver a este dinosaurio. Ambos fueron escritos por el Dr. David Norman, paleontólogo del Reino Unido experto en estas criaturas. Estos estudios se centran en el ejemplar mejor conocido de la especie, el NHMUK R1111.

Ejemplar NHMUK R1111, tomado de Norman (2020b).

Las conclusiones de estos trabajos son muy amplias, pero trataré de sintetizarlas lo más posible. Tenemos por principio de cuentas, una revisión de su anatomía esquelética que sugiere cambios en la forma de ver el esqueleto del animal. Estos cambios son sutiles pero importantes. El cráneo cambió bastante, es más alto y robusto de lo que inicialmente se había pensado (detallaremos más de éste en un momento más), el cuello no parece haber sido tan largo, la caja torácica era más amplia y sus costillas portaban algunas placas cartilaginosas, como las de algunos dinosaurios elasmarios. Y finalmente, su pelvis era más robusta y con el proceso púbico y el isquion  orientados más hacia abajo.

Comparativa del esqueleto interpretado en 2020 por el Dr. David Norman y abajo la reconstrucción (ahora desactualizada) de Scott Hartman.

El Dr. Norman concluye además que aunque este dinosaurio era principalmente cuadrúpedo, el bipedalismo facultativo no está fuera de las posibilidades, aunque no sería el medio principal de locomoción. Esto se apoya por hallazgos previos de huellas atribuidas a dinosaurios similares. Además, el Dr. Norman sugiere que los juveniles pudieron haber sido bípedos. Lo que hace que Mussaurus ya no sea el único dinosaurio conocido con este cambio de locomoción. Aunque claro, quedaría encontrar juveniles muy tempranos, pues por ahora, esta conclusión reposa bajo el peso de lo estudiado con ejemplares subadultos y adultos.

Reconstrucción del aspecto en vida de Scelidosaurus por el artista John Sibbick.

Vayamos ahora al cráneo. Como dije, éste era más robusto de lo que se pensaba. Poseía un predentario muy reducido (apenas presente) y un rostro corto. En el techo del cráneo se presentaban engrosamientos importantes de los huesos craneales y pasando las órbitas tendríamos un cráneo con una región temporal y occipital anchas y robustas, que albergaban una musculatura nada desdeñable. También destaca bastante la presencia de un par de cuernos occipitales (osteodermos) que eran bastante largos.

Restauración del cráneo de Scelidosaurus. Note los "cuernos" occipitales. Tomado de Norman (2020a).

Y lo más interesante del cráneo es que conserva en su superficie las marcas de dónde se anclaban las escamas de queratina, con lo que se puede reconstruir de forma bastante fiel el cómo lucían estas. Sin incluir su grosor, pues este, es desconocido. Y eso afecta bastante a los osteodermos occipitales. Pero, si se emplea lo conocido en Borealopelta, que es el dinosaurio acorazado mejor conocido y con fundas de queratina de los osteodermos, se puede reconstruir de forma bastante mesurada qué tanto pudieron haberse extendido estos "cuernos".

Reconstrucción del aspecto en vida de las escamas que cubrían la cabeza y osteodermos occipitales de Scelidosaurus. Tomado de Norman (2020a).

Y aunque es tentativo colocarle cuernos de cabra, como el mismo Norman sugiere (pero descarta) en el texto del artículo, la realidad es que la evidencia no apoya esta idea (de nuevo, sugiero visitar el artículo de la descripción de la cobertura queratinosa en los osteodermos de Borealopelta). Eso sí, es divertido imaginar, pero de ahí a que estos cuernos de cabra sean ahora el estándar para los dinosaurios, es otra cosa. Hay que tener cuidado con esas sugerencias que sólo buscan generar impacto para un negocio. Eso, queridos lectores, no es ciencia.

Reconstrucción hipotética de Scelidosaurus por Joschua Knüppe. Note el largo y textura de los "cuernos" así como la glándula(?) en frente del ojo, justo en la zona donde Norman no encontró evidencia clara de una cobertura por escama queratinosa.

Pero volvamos a Scelidosaurus, pues nos espera una última sorpresa importante: su posición filogenética. Dije al inicio de este artículo que era un tireóforo basal. Y eso es porque hasta antes de estas publicaciones, eso es lo que se pensaba. Pero ahora, con un conocimiento más completo de la anatomía de este taxón, se puede volver a probar esta hipótesis. Y eso fue lo que se hizo. ¿Qué sucedió? Pues que después de diferentes análisis, todo apunta a que en realidad, Scelidosaurus harrisonii NO es un tireóforo basal, sino un ¡ANQUILOSAURIO BASAL!

Nuevo esquema de clasificación de los tireóforos con especial énfasis en los anquilosauromorfos, grupo al que posiblemente pertenece Scelidosaurus. Ilustraciones de Satoshi Kawasaki.

En estos trabajos se crea además, el clado "Ankylosauromorpha", definido como aquel que contiene a los dinosaurios más cercanamente relacionados a Euoplocephalus y Edmontonia que a Stegosaurus. En este grupo, Scelidosaurus resulta más avanzado que Scutellosaurus y Emausaurus, ambos también anquilosauromorfos.

Sin duda, todos estos nuevos descubrimiento sacan a Scelidosaurus harrisonii de las "sombras" del olvido y lo colocan en un nuevo punto donde debemos replantearnos su importancia y qué nos dice sobre la diversificación de los tireóforos.


Fuentes:

Norman, D. B. (2020b). Scelidosaurus harrisonii from the Early Jurassic of Dorset, England: postcranial skeleton. Zoological Journal of the Linnean Society, 189(1), 47-157.

jueves, 29 de marzo de 2018

Paleoficha: Pterodactylus antiquus

Nombre común: Terodáctilo.

Nombre científico: Pterodactylus antiquus (te-ro-dac-ti-lus   /   an-tik-us).

Significado del nombre: El género viene del griego "πτερόν" (ala) y "δάκτυλος" (dedo). Mientras que el epíteto específico significa "antiguo". Por ende, la traducción del nombre de la especie es "dedos alados antiguos".

Descrito por: el paleontólogo alemán Samuel Thomas von Sömmerring**, en 1812*.

Grupo taxonómico: se trata un miembro del grupo de los reptiles voladores (Pterosauria) y dentro de este, del grupo de los terodactiloides (Pterodactyloidea), un grupo de pterosaurios de colas cortas y cabezas largas y usualmente crestadas.

Espécimen tipo de la especie P. antiquus, identificado como un subadulto.

Rango temporal: vivió durante el Jurásico tardío, entre hace 150.8 y 148.5 millones de años.

Encontrado: principalmente en la Formación Solnhofener Plattenkalk (Solnhofen), Alemania.

Conocido a partir de: Una plétora de especímenes, desde juveniles a adultos.

Restauración de un individuo de talla grande de Pterodactylus antiquus por Julio Francisco Garza Lorenzo (visita su página en JuliusART). 

Curiosidades: Cuando oigas o leas mencionar a un tal "terodáctilo", como en los power rangers, se están refiriendo a esta especie. La tradición de llamar a todo el grupo como "terodáctilos" surgió en la prensa de Alemania a mediados de 1800 y fue porque este hallazgo impactó tanto que el nombre del género de esta especie fue la bandera de todo su árbol familiar, el grupo en realidad se llama "terosaurios". Este animal tenía una gran variación morfológica, tanto al momento de crecer (variación ontogenética), como en los sexos (variación sexual). Esto llevó a que se erigieran nuevas especies a partir de esas sutiles variaciones, pero posteriores análisis han demostrado que sólo existe Pterodactylus antiquus. A veces, estas variaciones eran justificadas y se distinguían nuevas especies que eran trasladadas a otros géneros como Germanodactylus y Aurorazhdarcho. Algunos especímenes de terodáctilo muestran una "cresta" justo por encima y detrás de la cabeza, hecha de tejidos blandos. Por tradición, algunos artistas la reconstruyen como una extensión de la ranfoteca (pico córneo), pero estudios detallados revelan que son dos crestas distintas. Una que se sitúa encima de los ojos, hecha de un tejido córneo que pudiera ser de naturaleza similar a la de la ranfoteca. Y una segunda cresta, llamada "occipital lappet" localizada en la parte posterior de la cabeza y hecha de filamentos enrollados en espiral, algo así como un "gallo" duro. Estas estructuras están presentes en la reconstrucción presentada arriba. Cabe destacar que cuando se describió (pero no nombró) en 1802, se pensaba que era una rara ave acuática. En 1809 el anatónomo francés Georges Cuvier refutó la idea y estableció que era un tipo nuevo de reptil (y nombró al género como Pterodactylus, "ala dedo"). En 1812 Samuel Thomas von Sömmerring describió la primer especie como Ornithocephalus antiquus (hoy Pterodactylus antiquus), cuyo nombre significa "cabeza de ave antigua". Sömmerring pensó que se trataba de una rara especie transicional entre aves y mamíferos, una especie de murciélago raro, algo que desde luego no es cierto, ya que aves y mamíferos no compartimos el mismo ancestro común inmediato. Esta idea generó reconstrucciones como esta de 1843.

Reconstrucción de Edward Newman de dos terodáctilos.

*Descripción original: Sömmerring, S. V. (1812). Über einen Ornithocephalus. Denkschriften der Akademie der Wissenschaften München, Mathematisch–Physik, 3, 89-158.

**Descripción original del género: Cuvier, G. (1809). Mémoire sur le squelette fossile d’un reptile volant des environs d’Aichstedt, que quelques naturalistes ont pris pour un oiseau, et dont nous formons un genre de Sauriens, sous le nom de Ptero-Dactyle. In Annales du Muséum national d'Histoire Naturelle, Paris (Vol. 13, pp. 424-437)..


Literatura adicional consultada:
Bennett, S. C. (2013). New information on body size and cranial display structures of Pterodactylus antiquus, with a revision of the genus. Paläontologische Zeitschrift, 87(2), 269-289.

martes, 19 de diciembre de 2017

Paleoficha: Dilophosaurus wetherilli

Nombre común: Dilofosaurio.

Nombre científicoDilophosaurus wetherilli (di-lo-fo-sa-u-rus  /  güe-the-re-ri-li).

Significado del nombre: El género viene del griego "δι" (dos), "λόφος" (lófos),  y "σαυρος" (sauros). Mientras que el epíteto específico hace honor a John Wetherill, un explorador y comerciante que exploró el área donde se descubrió el holotipo. Por ende, el nombre del dinosaurio significa "lagarto de dos crestas de John Wetherill".

Descrito por: el paleontólogo estadounidense Samuel Paul Welles, en 1954*.

Grupo taxonómico: era un dinosaurio neoterópodo (Neotheropoda) de la familia Dilophosauridae.

Esqueleto de Dilophosaurus exhibido en el Museo del Norte de Arizona, EUA. Fotografía de Craig Pemberton.

Rango temporal: vivió durante el Jurásico temprano, hace 193 millones de años.

Encontrado en: la Formación Kayenta, Arizona, Estados Unidos.

Conocido a partir de: diferentes especímenes parciales y uno casi completo, el holotipo (UCMP 37302).

Restauración de Dilophosaurus wetherilli por Julio Francisco Garza Lorenzo (visita su página en JuliusART). Debido a la evidencia indirecta y a la contextura del tejido óseo de las crestas, decidimos darle una apariencia más cercana a las carúnculas avianas, estructuras carnosas adaptadas para llamar la atención. De igual manera, decidimos guiarnos por las presuntas huellas de dilofosaurio que muestran ausencia de plumas en manos y pies para dejar estas zonas sin ellas. Pero decidimos incluir plumas siguiendo la hipótesis de que todos los terópodos las tendrían en algunas zonas, dada la aparición de estas estructuras en un linaje de ornitisquios. De cualquier forma, el integumento de esta representación es hipotético.

Curiosidades: Esta especie de dinosaurio fue descrita originalmente bajo el género Megalosaurus, por lo que en los cincuentas, se conocía como Megalosaurus wetherilli. El nombre genérico de Dilophosaurus fue cambiado y creado por el mismo Samuel Paul Welles en 1970, al darse cuenta que su bicho no se parecía a Megalosaurus. Aunque a casi todos nos queda claro, Dilophosaurus no tenía un collar desplegable, ni escupía veneno, eso es fantasía de película/novela. En Parque Jurásico, el ejemplar que aparece es considerablemente más pequeño y robusto que el dilofosaurio de la vida real, pues se estima que este dinosaurio alcanzaba aproximadamente 6 metros de largo, longitud que parece mucha, pero cuando consideramos que Dilophosaurus es casi puro cuello y cola, su volumen queda reducido. Se piensa que los ejemplares conocidos de dilofosaurio, que proveen la talla de 5 a 6 metros de largo son sólo juveniles, por lo que posiblemente, el dilofosaurio pudo haber sido más grande. Hubo un tiempo en el que este dinosaurio fue clasificado como un ceratosaurio, debido a los apéndices craneales que poseía. Sin embargo, esta visión no fue apoyada por la evidencia anatómica. Actualmente, se considera al dilofosaurio como un miembro de su propia familia (Dilophosauridae), nombrada en el año 2000 y que actualmente también agrupa a dinosaurios como Sinosaurus, Dracovenator y posiblemente Cryolophosaurus. Los dilofosáuridos no son considerados como ceratosaurios y tampoco como gigantescos celofísidos (Coelophysidae, otra visión que se tenía de este enigmático grupo) y se colocan en la base de Neotheropoda, justo antes del clado Averostra, que incluye a los terópodos avanzados y a los ceratosaurios. Esta idea no está del todo arraigada en la comunidad paleontológica, pues los estudios de filogenia cambian constantemente según las características que se empleen. Dilophosaurus, al igual que otros terópodos primitivos (y arcosaurios), posee el maxilar con una característica hendidura que le da una apariencia de "colgar" en la punta del hocico. A la fecha, se desconoce la función de esta estructura y el por qué terópodos posteriores, no la presentan. Existen huellas de posible dilofosaurio en posición de descanso y muestran algo genial, que estos dinosaurios descansaban las manos en el barro y que los científicos tenían razón ¡no tenían manos de pianista! Sino manos en posición supinada, como las aves. Todo esto hace de Dilophosaurus una adición hermosa, pero letal a las Paleofichas.

*Descripción original: Welles, S. P. (1954). New Jurassic dinosaur from the Kayenta formation of Arizona. Geological Society of America Bulletin, 65(6), 591-598.


Literatura adicional consultada:
Welles, S. P. (1984). Dilophosaurus wetherilli (Dinosauria, Theropoda). Osteology and comparisons. Palaeontographica Abteilung A, 85-180.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Sangre de ictiosaurio

Los ictiosaurios son el ejemplo clásico de evolución convergente. El fenómeno por el cual, un grupo de organismos adquiere características similares a otro grupo con el que no guarda relación evolutiva estrecha. En biología se enseña siempre a los ictiosaurios como el ejemplo perfecto de convergencia con los delfines, pues ambos grupos de animales comparten más de 20 características en común. A pesar de estar separados en el tiempo por decenas de millones de años.

Ejemplo clásico de convergencia. Ilustraciones de Satoshi Kawasaki.

Hace unos días se publicó en la revista Scientific Reports, un estudio que no sólo sorprende por lo raro de lo encontrado, sino que además ofrece un ejemplo más de convergencia evolutiva. Resulta que los científicos encargados del estudio revisaron un nódulo de roca que contenía en su interior un hueso de ictiosaurio de hace aproximadamente 182.7 millones de años, de la parte final del Jurásico temprano. El hueso era una vértebra de un animal que según la composición química del mismo, tenía un lugar  trófico alto en su ecosistema, los investigadores asumen que se alimentaba de calamares y peces.

El nódulo que estudiaron los científicos y sus partes. Si nos preguntamos ¿cómo diablos es que se conservaron estructuras delicadas ahí, la respuesta está dada por el anillo de pirita (hierro). Según la Dra. Mary H. Schweitzer (desprestigiada por muchos al creer que sus células de dinosaurio eran falsas), propuso un modelo en 2014 en el que el hierro era esencial para preservar cosas extremadamente delicadas como vasos sanguíneos, células e incluso, ADN. Link al estudio. Imagen modificada de Plet et al. (2017).

La parte interesante es que cuando estudiaron el hueso, este tenía restos de tejidos blandos. En específico, fibras de colágeno y lo más increíble: células sanguíneas. Estas se pueden apreciar con dos morfologías, una de glóbulos rojos (eritrocitos) y otra de células similares a glóbulos blancos (leucocitos). Cuando uno mira los eritrocitos, aprecia que tienen una forma bicóncava y aplanada, a manera de dona (donut) no perforada. Cualquier persona más o menos familiar con su propia biología podría pensar que estos eritrocitos son "normales", después de todo, son idénticos a los nuestros.

Fotografías con microscopio electrónico de las estructuras encontradas en el hueso de ictiosaurio. A-C fibras de colágeno, D-E glóbulos rojos. Imagen tomada de Plet et al. (2017).

Pero la cosa es que los eritrocitos humanos y los del resto de los mamíferos tienen esa forma porque carecen de núcleo. Nuestros glóbulos rojos no pueden fabricar casi nada y no tienen centro de control genético que les permita dividirse (en vez de dividirse, los fabrican células especiales en la médula ósea). A cambio, son mucho más eficientes para transportar hemoglobina y por consiguiente, los gases de la respiración como el oxígeno y el dióxido de carbono. Si miramos los eritrocitos de otros animales como reptiles, anfibios y aves (así como de dinosaurio), notaremos que tienen núcleos, lo que les permite dividirse en el torrente sanguíneo de forma directa, pero al hacerlo, sacrifican espacio que podría ser usado para acarrear más hemoglobina y por ende, más gases respiratorios.

Comparación de glóbulos rojos de ranas (frog), tortugas (turtle), humanos (human), aves (bird) y peces (fish). Las medidas están en micras. La parte que se tiñe es el núcleo. Note cómo en humanos no se tiñe nada, mientras que en el resto de vertebrados, el núcleo es evidente. Figura tomada de 3dham.

Regresemos a los eritrocitos de los ictiosaurios. ¿Qué notamos? Pues que ¡son idénticos a los de mamífero! Son glóbulos sin núcleo. Esto no sólo suma una convergencia más al ejemplo de los delfines vs ictiosaurios, sino que, además, nos indica que estos reptiles marinos eran súper eficientes para respirar. ¡Y no es para menos! Pues, según los científicos, esta adaptación surgió como respuesta a los bajos niveles de oxígeno atmosférico de cuando los ictiosaurios aparecieron en los océanos. Esta ventaja ventilatoria supuso un mayor éxito por parte de estos depredadores y los convirtió en los reyes de los océanos.

Estructuras que los autores aluden a posibles glóbulos blancos (WBC-like structure), indicadas en el panel B con los números 2 y 3. Imagen tomada de Plet et al. (2017).

Fuente
Plet, C., K. Grice, A. Pagès, M. Verrall, M. J. L. Coolen, W. Ruebsam, W. D. A. Rickard y L. Schwark. (2017). Palaeobiology of red and white blood cell-like structures, collagen and cholesterol in an ichthyosaur bone. Scientific Reports. 7(13776): 1-10.



*NOTA*
Algunos han señalado que las estructuras identificadas como glóbulos no son tal cosa porque son mucho más pequeñas que los glóbulos de mamíferos, que de por sí son bastante pequeños. Sin embargo, no se conocen estructuras celulares con esas formas tan particulares, tampoco en bacterias que fueran el resultado de contaminación, por lo que, la hipótesis de que son glóbulos miniatura, se sostiene.

Tamaño de glóbulos rojos en distintos vertebrados. Note cómo los de los mamíferos son mucho más pequeños, llegando a las 3.9 micras. Los del ictiosaurio reportado por Plet y colaboradores, miden entre 1.7 y 2.5 micras. Imagen tomada de Lepman Lab.


sábado, 21 de octubre de 2017

A este sí le pegó la pubertad

¿Recuerdan esos memes que hablan de la pubertad?

Meme sacado de la página de Facebook de Palaeos.

A estos cambios en un organismo que pasa de una morfología juvenil a otra se le denominan cambios ontogenéticos. La mayoría de los vertebrados pasa por este tipo de cambios, en algunos grupos estos son bastante extremos y en otros, sólo hay maduración sexual. En el caso de los dinosaurios se sabe que muchas de las características de los adultos aparecen cuando el animal madura. Cosas como domos craneales de paquicefalosaurios, cuernos de ceratopsios, crestas en hadrosauroides, etc. Pero pocos de estos animales cambian por completo su morfología dental. Si acaso, los dientes se hacen más grandes y más numerosos.

Ejemplo de caso: los cambios ontogenéticos craneales que experimenta Parasaurolophus. Tomado de este artículo.

Recientemente se publicó un estudio que presenta los cambios ontogenéticos más extremos a nivel dental para un dinosaurio. El bicho en cuestión es Limusaurus inextricabilis, descrito en 2009 y famoso por ser un terópodo sin dientes cuyas manos ayudan a resolver el misterio de por qué los dinosaurios tienen los dedos I, II y II, mientras que las aves tienen los dedos II, III y IV, una aparente paradoja evolutiva. Los autores del estudio examinaron ejemplares en seis etapas de desarrollo distintas y encontraron para nuestra sorpresa, que Limusaurus es el dinosaurio más extremo en cambios ontogenéticos.

Restauración de Limusaurus inextricabilis por Cheung Chung Tat.

Acumula un total de 78 características que modifica conforme pasa a la adultez. Pero la más sobresaliente es la pérdida total de dientes, que se da en unos cuantos años. Los juveniles de Limusaurus tienen dientes completos y numerosos cuando nacen, pero conforme se desarrollan los perdían completamente y lo más sobresaliente no es que quedaran "chimuelos", sino que en lugar de los dientes, se desarrollaba un pico córneo (como el de las aves). Este es el único caso conocido en todo el mundo natural donde sucede esto.

Izquierda, tomografías de tres etapas del desarrollo dental de Limusaurus en vistas lateral (arriba) y oclusal (abajo). Derecha, esquemas ilustrativos. nc: canal nervioso; av: alveolos; t: diente. De arriba hacia abajo se aprecia la progresión ontogenética, donde el individuo inicia con dientes tanto en maxilar (azul) como en premaxilar (rojo) y dentario (amarillo), pero conforme pasa el tiempo los pierde, aunque retiene de forma interna los alveolos y canal nervioso. Tomado de Wang et al. (2016).

Uno podría pensar que estos cambios tienen grandes efectos en la posición filogenética de la especie y puede plantear peligrosas conclusiones sobre hacer filogenias con dinosaurios inmaduros pero para nuestro alivio, el efecto de los cambios ontogenéticos no tiene gran peso en la posición en el árbol evolutivo de estos dinosaurios.

A) relaciones filogenéticas inferidas a partir de ejemplares adultos. B) relaciones inferidas a partir de juveniles. Como pueden ver, la posición de Limusaurus no cambia demasiado. Wang et al. (2016).

Estudios como estos nos muestran cosas raras, pero nos ayudan a comprender mejor cómo funciona la filogenia de los dinosaurios y el efecto de tomar jóvenes por adultos. Ojalá en el futuro se encuentren más casos como estos para observar los efectos que tienen los cambios ontogenéticos en nuestro entendimiento de la evolución de los dinosaurios.

Limusaurus a escala. En gris los juveniles. Tomado de wikipedia.

Fuente:
Wang, S., Stiegler, J., Amiot, R., Wang, X., Du, G. H., Clark, J. M., & Xu, X. (2017). Extreme ontogenetic changes in a ceratosaurian theropod. Current Biology, 27(1), 144-148.

martes, 22 de septiembre de 2015

PALEOFICHA: Cryolophosaurus ellioti

Nombre común: "Criolofosaurio".

Nombre científicoCryolophosaurus ellioti.

Significado del nombre: "Reptil de Cresta congelada de D. Elliot".

Descrito por: William R. Hammer y William J. Hickerson en 1994*.

Grupo taxonómico: El criolofosaurio es un dinosaurio terópodo del grupo de los tetanuros (clado Tetanurae), un grupo más avanzado que los ceratosaurios. Particularmente, los análisis muestran que el criolofosaurio es el tetanuro más primitivo de todos, junto con Sinosaurus triassicus.

Holotipo (FMNH PR 1821) de Cryolophosaurus ellioti, exhibido en el Museo Field de Chicago. Fotografía de James St. John.

Rango temporal: Jurásico temprano, entre el Sinemuriano y el Pliensbachiano (ca. 190.8 Ma).

Encontrado en: La Antártida, específicamente en el monte Kirkpatrick, cerca del glaciar Beardmore, en las montañas transantárticas, a 4,000 metros sobre el nivel del mar y en sedimentos de la Formación geológica Falla.

Conocido a partir de: un cráneo casi completo y un esqueleto parcial asociado, el holotipo es el FMNH PR1821.

Reconstrucción de Cryolophosaurus ellioti basada en lo que sabemos de su parentesco y su anatomía. Reconstrucción asesorada por un servidor y obra de Oscar Calva.


Curiosidades: Don criolofosaurio es una estrella de los documentales, ha aparecido en "Dinosaur Revolution" (Reino de dinosaurios en hispanoamérica y Dinosaurios a todo gas El reino de los dinosaurios en España), puedes ver la escena de "batalla" haciendo clic en este enlace. La posición filogenética del reptil de cresta congelada fue muy incierta durante algunos años. El pobre fue un tiempo miembro de los ceratosaurios, otro tanto de los alosáuridos y brevemente de los dilofosáuridos, hasta que en 2012 volvió a su lugar de origen, como un tetanuro basal. Cryolophosaurus es el único dinosaurio conocido con una cresta de ese tipo, formada por una prolongación de los huesos lacrimales que rematan en esa forma aplanada de adelante hacia atrás. Se estima la talla de Cryolophosaurus ellioti en aproximadamente 6.5 m y también se le estima una masa de unos 465 Kg (poco menos que una vaca no muy grande). Algo bastante interesante es que es uno de los pocos dinosaurios conocidos de la Antártida, pero no vivió en un clima polar como podríamos pensar, sino que en su lugar vivió en un clima templado, uno como el que se presenta en las zonas por debajo de los 60° de latitud norte y sur en lugares con amplia cobertura de bosques decíduos de hojas anchas y coníferas. A pesar de que se le suele presentar con plumas, éstas son hipotéticas y altamente dudosas (según la evidencia actual), dado que las plumas parecen estar restringidas a terópodos más avanzados (clado Coelurosauria). Quizá esto cambie en el futuro (y es bastante probable), pero de momento, presentarle con plumas es especulativo. Y para terminar esta paleoficha, en algunos documentales viejos le decían el "Elvis Presley" de los dinosaurios por su "copete".

Descripción original:
Hammer, W. R., & Hickerson, W. J. (1994). A crested theropod dinosaur from Antarctica. Science-AAAS-Weekly Paper Edition-including Guide to Scientific Information, 264(5160), 828-829.

PALEOFICHAS ANTERIORES:

1. - Tyrannosaurus rex.
2. - Diplodocus spp.
3. - Lystrosaurus spp.
4. - Protorosaurus speneri.
5. Paraceratherium spp.



Literatura consultada:

Carrano, M. T., Benson, R. B., & Sampson, S. D. (2012). The phylogeny of Tetanurae (Dinosauria: Theropoda). Journal of Systematic Palaeontology, 10(2), 211-300.

Smith, N. D., Makovicky, P. J., Hammer, W. R., & Currie, P. J. (2007). Osteology of Cryolophosaurus ellioti (Dinosauria: Theropoda) from the Early Jurassic of Antarctica and implications for early theropod evolution. Zoological Journal of the Linnean Society, 151(2), 377-421.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Siete paleonoticias explicadas

Hace tiempo que no coloco noticias en el blog y se debe a que les doy una cobertura más amplia en los álbumes de "Noticias", "Noticias 2" y "Noticias 3" de la página de Facebook "Paleontología de Vertebrados", de la cual soy creador y administrador. Pero he decidido no dejar al público del blog sin sus noticias así que comencemos.

"Colorsaurios al ataque (de nuevo)"


Resulta que hace tiempo se comenzó a dudar de la naturaleza de esas "bolitas" que hacían que pudiéramos saber el color que tuvieron las plumas de los dinosaurios. Hubieron estudios que dijeron que esas estructuras (eumelanosomas y feomelanosomas) eran en realidad bacterias y que por lo tanto, no podíamos saber el color de las plumas de los dinosaurios. El nuevo estudio resultó decirnos que nope, en realidad esas bolitas sí son melanosomas y no son bacterias. Esto valida a los estudios previos que nos mostraron el color de los dinosaurios. Cabe destacar que este estudio se condujo con la especie Anchiornis huxleyi y no con todas las conocidas, pero es una grandiosa primera aproximación.

Fósil de Anchiornis y las 14 muestras que se sacaron para corroborar que las "bolitas" no estaban en la superficie (formando una película, como se esperaría de crecimiento bacteriano) y que en su lugar, se encontraban embebidas en la estructura tridimensional de la pluma.

PAPER: Lindgren, J., Sjövall, P., Carney, R. M., Cincotta, A., Uvdal, P., Hutcheson, S. W., ... & Godefroit, P. (2015). Molecular composition and ultrastructure of Jurassic paravian feathers. Scientific reports, 5.
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"De ladito dino, de ladito..."


A continuación un estudio que nos sugiere algo bastante novedoso: los dinosaurios cuadrúpedos no caminaban con las patas delanteras pronadas (de manitas caídas como de raptor de JP). Para entender esto debemos entender primero que "pronado" hace referencia a un tipo de postura en la que el eje de la muñeca es perpendicular al eje de la columna vertebral (imagina una "L" donde la parte larga de la letra es la columna del animal y la parte corta es el eje de las manos). O dicho de otra forma: los dinosaurios cuadrúpedos no caminaban con las patas en la misma postura que sus análogos los mamíferos. Según el estudio, estos dinosaurios caminaban con las manos en una postura ligeramente aviana, con las manos supinadas, orientadas "de ladito". Esto curiosamente es respaldado por las huellas y es hasta curioso que no lo hayamos notado hasta ahora. 

Caricatura que muestra la diferencia entre los miembros delanteros de un cuadrúpedo obligado: Triceratops. A) muestra la antigua visión de manos pronadas y B) muestra la nueva visión. Imagen hecha por mi y basada en el esqueleto de BrantWorks. Por cierto, el autor del estudio también concluyó que los miembros delanteros no participaban en la tracción y eran más bien como timones durante la locomoción.

PAPER: Hutson, J. D. Quadrupedal dinosaurs did not evolve fully pronated forearms: new evidence from the ulna. Acta Palaeontol. Pol.(Online DOI: 10.4202/app. 00063.2014).
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"Colombiasaurio..."


Bueno, en realidad no hubo tanto ego metido en esto y no le pusieron a este nuevo dinosaurio el nombre del país donde se descubrió; en realidad se llama Padillasaurus leivaensis. El nombre hace honor al Dr. Carlos Bernardo Padilla Bernal y a la localidad donde se encontró: Villa de Leyva, en la provincia de Ricaurte. Se trata de un dinosaurio descrito a partir de un conjunto de vértebras del sacro y la cola que se encontraron articuladas. Luego los análisis de relaciones de parentesco, los autores de su descripción concluyeron que lo más probable es que sea un un titanosauriforme de la familia Brachiosauridae. Este nuevo dinosaurio viene a decirnos "hey, los braquiosáuridos si llegaron al sur". Además es el primer dinosaurio colombiano, así que ¡enhorabuena por nuestros hermanos de Colombia! Ya tienen su primer dino y que vengan más, muchos más.

Holotipo y reconstrucción de Padillasaurus leivaensis. La reconstrucción es de mi amigo colombiano Julián Bayona Becerra. Cabe mencionar que este braquiosáurido no es del Jurásico como el resto de sus parientes, sino que es del Cretácico, indicando que Sudamérica pudo haber sido un refugio de los últimos titanes jurásicos.

PAPER: Carballido, J. L., Pol, D., Parra Ruge, M. L., Padilla Bernal, S., Páramo-Fonseca, M. E., & Etayo-Serna, F. (2015). A new Early Cretaceous brachiosaurid (Dinosauria, Neosauropoda) from northwestern Gondwana (Villa de Leiva, Colombia). Journal of Vertebrate Paleontology, (ahead-of-print), e980505. ISO 690
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"Tortuga lagarto... casi literalmente"


¿Recuerdan esos bellos momentos en los que las tortugas eran el último linaje de antiquísimos 'reptiles' anápsidos? Esas lindas tardes viendo una tortuga al atardecer pensando "caramba, eres de tiempos más antiguos que los dinosaurios...". Pues esos tiempos se acabaron cuando la evidencia molecular señaló que las tortugas eran en realidad diápsidos modificados... Pero no cualquier tipo de diápsido no... Eran además parientas ultracercanas de los cocodrilos. ¡Pero qué demonios! Luego apareció el pequeño Eunotosaurus y dijo "hey amigos, en realidad si somos de un linaje antiguo". Entonces todos perdimos la cabeza porque la anatomía decía una cosa y el ADN otra. Pues resulta que ya no. Un análisis detallado de Eunotosaurus demostró que este lagarto panzón en realidad es un diápsido modificado, brindando soporte a la idea de que las tortugas son en realidad diápsidos y que los pobres anápsidos no tienen herederos reales en la modernidad.

Filogenia generalizada de los amniotas y la transición del cráneo hacia la "tortugalidad". En el número 1 aparece la condición ancestral de ausencia de fenestras o anápsida, en el punto 2 y 3 aparece la condición diápsida por primera vez; el punto 4 muestra la pérdida de la barra temporal inferior reduciendo la fenestra temporal inferior a un arco; el punto 5 muestra a Eunotosaurus, la reducción y posterior pérdida de la fenestra temporal superior y la presencia aún del arco temporal inferior. Finalmente, el punto 6 muestra la pérdida total de las fenestras y el surgimiento de la morfología tortugezca.

PAPER: Bever, G. S., Lyson, T. R., Field, D. J., & Bhullar, B. A. S. (2015). Evolutionary origin of the turtle skull. Nature. 525: 239-242.
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"Colombia y tortugas parte 2"


¿De nuevo Colombia y las tortugas? Si. Pues esta vez llegó una nueva tortuga colombiana, se llama Desmatochelys padillai (en honor al mismo Dr. Carlos Bernardo Padilla Bernal). Esta tortuga es la tortuga marina más antigua (hasta hoy) en el registro fósil. Fue hallada en la misma Villa de Leyva de donde viene el braquiosáurido y también es del Cretácico, de hace unos 120 millones de años. Entre las cosas importantes que tiene para destacar es que su hallazgo postula el recalibrar los relojes moleculares para la aparición de las tortugas en al menos 25 millones de años más. El análisis filogenético es de lo más interesante y nos muestra que desmatoquelis pertenece a la familia Protostegidae, las tortugas dominantes del Cretácico marino. Además nos revela que las laúd son las parientes más cercanas de las protostégidas y que junto con éstas, son las tortugas marinas más avanzadas, haciendo que por lo tanto, las tortugas marinas modernas (de la familia Cheloniidae) sean los fósiles vivientes en vez de la laúd, cuyas primas cercanas se extinguieron completamente.

Holotipo (FCG–CBP 01) de Desmatochelys padillai a escala. ¿No es hermoso?

Y ahora una ilustración que nos deja el artista Jorge Blanco como parte de su legado artístico y a quien debo una gran disculpa por haberle confundido con otro personaje con el que no hay parecido alguno (ni de cerca). Que esto quede de testamento de que todos nos podemos equivocar y esta vez, fue mi turno.


PAPER: Cadena, E.A. and J.F. Parham. 2015. Oldest known marine turtle? A new protostegid from the Lower Cretaceous of Colombia. PaleoBios 32. ucmp_paleobios_28615.
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"Megaraptor australiano, parte 2"


Se describió un esqueleto parcial de megaraptórido, un grupo de terópodos con grandes garras manuales y una configuración ligera. Pero a los paleofrikis nos trajo sentimientos mezclados, pues es interesante saber de nuevos descubrimientos, pero no está tan genial que el nuevo no tenga nombre (aunque se entiende por la escasez de restos) y que nos dejen en ascuas esperando a saber ¿qué rayos son los megaraptóridos? ¿Son tiranosauroides del sur? ¿son alosauroides? Y de momento sólo sabemos que el nuevo es diferente de Australovenator wintonensis, el otro megaraptórido de Australia y que es cercano a dinosaurios como Aerosteon, Australovenator, Orkoraptor y Megaraptor. Pero hey, lo bueno en esto es que Julius Csotonyi ilustró al animal de forma sublime, aunque sublime y Julius Csotonyi son casi sinónimos.

El dinosaurio sin nombre de la Formación Griman Creek, del Cretácico temprano (ca. 105 Ma) es un megaraptórido que podría ser pariente de T. rex o de Carcharodontosaurus, el tiempo lo dirá (y esperemos que lo diga pronto).

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"Bocón inofensivo"


Esta nueva noticia me gustó mucho en parte porque es sobre animales que no son dinosaurios y en parte por sus implicaciones. Resulta que hace tiempo se describieron dos especies de tiburón, Eorhincodon casei de Russia y Megachasma comanchensis de EUA, lo interesante es que se dijo que podrían haber sido tiburones filtradores pero al poco tiempo se concluyó que no eran mas que dientes desgastados de Johnlongia, un tiburón de la familia Odontaspididae (que incluye a los actuales tiburones de arena). Pero este nuevo estudio reexamina no sólo los holotipos de aquellos tiburones, sino que además toda una colección de dientes de estos dos. Resulta que no eran dientes desgastados de Johnlongia, sino un taxón válido, el género nuevo Pseudomegachasma (con dos especies válidas, P. casei y P. comanchensis). Pero ¿me puse feliz por un lío taxonómico? ¡Que va! Resulta que no sólo no eran dientes gastados, sino que esa es su forma natural y eran parte de la boca de dos especies de tiburones filtradores, similares en función al acutal tiburón boquiancho, Megachasma pelagios.

Distribución temporal de los diferentes grupos de elasmobranquios filtradores. Muajaja, precisamente eso es lo que más me gustó, que ahora hay al menos cinco grupos de elasmobranquios planctófagos y tres de ellos son lamniformes (tiburones propiamente dichos). Y sólo uno de esos grupos es Cretácico, el resto son cenozoicos. Imagen tomada de Shimada et al. (2015).

PAPER: Shimada, K., Popov, E. V., Siversson, M., Welton, B. J., & Long, D. J. (2015). A new clade of putative plankton-feeding sharks from the Upper Cretaceous of Russia and the United States. Journal of Vertebrate Paleontology, (ahead-of-print), e981335.

Y bueno, de momento nos quedaremos con los siete de la suerte. Espero les hayan gustado estas noticias y recuerden que siempre hay cosas nuevas en el mundo de la paleontología. Hasta pronto.
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COMENTARIOS PERDIDOS (por el error garrafal, quedaron comentarios borrados, aquí la respuesta):
Wi waxia: es muy bueno, gracias por compartir.

Ouroboros: Si, si lo es y yo me he equivocado al confundirle.

Listo, si hay algo más, te espero en los comentarios Juan Camilo.

Jorge: ya casi empiezo a escribir al respecto.

Y con esta terminamos. Gracias a todos por comentar. 

jueves, 13 de agosto de 2015

PALEOFICHA: Diplodocus spp.

Nombre común: Diplodoco.

Especies reconocidas: D. longus (especie tipo), D. carnegii y D. hallorum.

Significado del género: "Doble viga", en referencia a los cheurones (huesos de la cola) con dobles proyecciones (clic aquí para una imagen).

Género descrito por: Othniel Charles Marsh en 1878.

Réplica de "Dippy", un D. carnegii, expuesto en el Museo de Historia Natural de Londres. Fotografía por Drow male.

Rango temporal: Jurásico tardío, de entre hace 150.8 y 145.5 Ma.

Encontrado en: Estados Unidos, en los estados de Colorado, Montana, Nuevo México, Oklahoma, Dakota del Sur, Utah y Wyoming.

Conocidos a partir de: Numerosos esqueletos casi completos y elementos ailsados como vértebras y huesos de las patas.

Reconstrucción de un Diplodocus siendo perseguido por un par de Allosaurus. Volando podemos ver a un par de posibles Harpactognathus Comodactylus y junto al charco, un Ornitholestes. Hermosa reconstrucción de Douglas Henderson.

Curiosidades: A pesar de ser uno de los géneros mejor conocidos de dinosaurio, su especie tipo (D. longus) puede ser un nomen dubium (nombre dudoso e inválido), pues los restos descritos originalmente por Marsh no tienen características especiales que los distingan de otros diplodocos. Gracias a esto, se ha hecho la solicitud a la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica para proteger el nombre del género y cambiar la especie tipo a D. carnegii. D. carnegii es una de las primeras especies en ser nombradas en honor a un patrocinador, el magnate industrial Andrew Carnegie, quién además de apoyar la paleontología, donó réplicas de este dinosaurio a muchos museos del mundo que incluyen el Museo Nacional de Ciencias Naturales de España y el extinto Museo de Paleontología de México (hoy, Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental de la Ciudad de México), el Museo de la Plata en Argentina y muchos más. Diplodocus hallorum era conocido como Seismosaurus halli (nombre que hoy es inválido) y por algún tiempo fue considerado el dinosaurio más grande (largo) que haya existido, tenía una longitud estimada en 30 a 33 metros de largo. Desde un artículo de 1992, se le reconstruye con púas dérmicas similares a las de una iguana en el lomo, la naturaleza real de estas presuntas púas es desconocida (algunos han sugerido que pudieran ser restos de plantas) y no han sido descubiertas en ningún otro saurópodo (ni siquiera en los embriones de titanosaurio) por lo que podrían ser o no ser reales. Sus parientes más cercanos son Kaatedocus siberi (descrito en 2012) y Barosaurus lentus (descrito desde 1890). Diplodocus aparece en varias cintas y documentales, pero se hizo famoso por segunda vez gracias a la serie de la BBC "Walking with dinosaurs" de 1999. El músico y DJ Thomas Wesley Pentz, alias "Diplo" tomó su nombre artístico de este dinosaurio (haz clic en este enlace para ver un video de Diplo).


Descripción original: Marsh, O. C. (1878). Principal characters of American Jurassic dinosaurs. American Journal of Science, (95), 411-416.


PALEOFICHAS ANTERIORES:


viernes, 25 de julio de 2014

9 Dinoticias interesantes

Estoy de vuelta, inician mis "vacaciones" y me dispongo a volver a escribir para este espacio tan querido. Esta entrada contiene noticias del mundo de los dinosaurios comentadas por su servidor, espero que les guste.


1. - Archaeopteryx cambia de look, ahora es más guapo dicen las hembras.

Título del artículo traducido: Nuevo espécimen de Archaeopteyx da una idea de la evolución de las plumas penáceas.

Bueno, primero tenemos que decir que las plumas penáceas son aquellas que tienen un cálamo o cañón hueco, con un raquis central o centraloide (las penáceas de los bichos voladores están ligeramente inclinadas a un ladito), el raquis debe tener un vexilo o estandarte a cada lado que contenga barbas plumáceas, mismas que le dan forma y superficie de sustento aéreo a la pluma. Para muestra un botón (o imagen).

Una pluma penácea típica damas y caballeros. Las barbas plumosas no son un requisito indispensable, pero la mayoría tiene esta estructura. Fotografía original por Icea.

El artículo hace referencia a un espécimen de archie que fue encontrado en 2011, pero fue descrito apenas. Este no es el mejor espécimen esquelético (ese honor lo tiene el de termópolis de 2005), pero si el mejor en cuanto a impresión de plumas.

El fósil en cuestión. Dale clic para ver la imagen, está en alta resolución para apreciar los detalles. Barra de escala a 5 cm. Fotografía de Foth et al. (2014).

El espécimen nos da una mejor idea de cómo era el patrón de plumaje de Archaeopteryx, mostrándonos cosas como que sólo tenía 12 plumas ancladas en el dedo medio de la mano, o que la punta de la cola tenía un "hueco" donde no había plumas (esto no se había siquiera sospechado) y confirma que las patas traseras también tenían plumas penáceas (algo de lo que antes habíamos hablado aquí). Pero además de ser más hermoso, los autores del estudio nos dicen que aunque esta criatura tiene plumas penáceas, éstas no aparecieron para volar, sino para galanear.

Reconstrucción de Archaeopteryx que concuerda con lo que el nuevo descubrimiento muestra (la cosa esta es profética, pues se hizo mucho antes del artículo). El único detalle es que hasta donde sabemos era blanco y negro, no café. Reconstrucción del artista stygimolochspinifer.

Pasemos a otra dinoticia.


2. - Demencia senil.


Los medios noticiosos se tragaron completa una gigantesca mentira de proporciones colosales y la dispersaron más rápido que un fuego por un campo seco con gasolina. Resulta que un par de sujetos, bien conocidos por ser los únicos defensores de las hipótesis ABSuRD (Anything but small running dinosaurs o Cualquier cosa menos pequeños dinosaurios corredores) y BANDits (Birds are not dinosaurs o Las aves no son dinosaurios) sacaron una puntada pseudocientífica. Reportaron un ave jurásica que no es un dinosaurio... al nuevo Scansoriopteryx, oh, esperen... no es nuevo.

Dos reconstrucciones de la misma especie. La de la izquierda es el Scansoriopteryx del artículo de Czerkas y Feduccia, mientras que el de la derecha es del paleontógrafo Scott Hartman. Note que la de la izquierda es bastante mala y caricaturezca además de tener peculiaridades como tiernas patitas de pajarito y una postura aviana para ganar "credibilidad".

Ahora empecemos la fiesta. Resulta que en todos los análisis de reconstrucción de relaciones de parentesco (filogenias) hechas con este pequeñín lo ubican como un dinosaurio terópodo. Pero estos señores (que por cierto no sólo no son paleontólogos, sino que además uno no cuenta con formación científica [ni un título universitario] y fue protagonista del vergonzoso y escandaloso caso de fraude de Archaeoraptor, del cuál pueden leer acá), sugieren que en realidad ¡TODOS esas características morfológicas son convergentes! Já. Es como sugerir que el elefante asiático no es un elefante, sino un cerdo que sucede se parece mucho a un elefante por evolución convergente.

Arriba a la izquierda vemos un curioso tetralado con cara de cocodrilo (Feduccia cree que los ancestros de las aves eran simpáticos animales parecidos a cocodrilos, inexistentes en el registro fósil) que no es un dinosaurio ¿más evolución convergente loca? No, Feduccia sostiene que los raptores no son dinosaurios, sino aves (LOL). Arriba, derecha, la cadera que tiene características avianas, pero rotas y sólo visibles para los que tienen fe. Abajo, mismo caso de fe, las líneas representan plumaje... adelante lector, amplíe la imagen... yo ya lo hice y no hay naada de naaada. Imágenes tomadas de Czerkas y Feduccia (2014). Barras de escala a 1 cm.

Los "puntos fuertes" del artículo son sobre anatomía blanda que no está preservada (jejeje), sobre un acetábulo (hueco donde se inserta el fémur a la cadera) muy pobremente preservado y sobre un plumaje muy, muy imaginario (a la Peter's style). El peiper tiene abundantes autocitas fuera de todo contexto crítico y no sólo eso, sino que lo más cuestionable es que los autores no enviaron su artículo a una revista especializada en evolución o paleontología, donde el chistecito hubiera sido destrozado por expertos en evolución de las aves (y quizá hasta por no expertos). Al parecer la revista Journal of Ornithology es el feisbuck personal de Feduccia, donde puede publicar cualquier cosa. Y la cosa no para estimados, los cínicos presentan un árbol "a gusto" que no es sino una burda imitación de un árbol filogenético, pues no se construyó analizando caracteres, no hay matriz de datos, no hay forma de corroborarlo, no tiene valores de soporte y bueno... es malo.

En grande, una reconstrucción del "cladograma" presentado por los autores junto a su horripilante versión mini. Siluetas de Phylopic.

Esto nos deja una lección importante: en ciencia hay uno que otro creyente de algo que no es científico, algunas revistas están corruptas y publican cualquier cosa que les mande un "amigo" y más importante: este es un horrible caso aislado.


3. - Dos iberosaurios nuevos.

Esta es 2 x 1. Uno es un entrometido que hace su lugar porque nunca hablé al respecto de él. Veamos.

Título traducido: Torvosaurus gurneyi n. sp., el depredador terrestre más grande de Europa y una propuesta de terminología para la anatomía del maxilar en terópodos no avianos.

Bueno, pues la noticia es simple. Se describe una nueva especie de torvosaurio, el Torvosaurus gurneyi, cuyo nombre significa "lagarto salvaje de Gurney". James Gurney es un artista estadounidense famoso por haber creado la utópica Dinotopía, un lugar ficticio donde coexisten humanos y dinosaurios.

Muestra del arte de James Gurney.

Volviendo al asunto, los restos de T. gurneyi proceden de la formación geológica Lourinhã de Portugal y su holotipo (espécimen que define a la especie) es el ML 1100, un maxilar izquierdo que había sido examinado antes, pero no en detalle. La edad de la especie se estima en 152 millones de años. El terópodo constituye al depredador más grande conocido para Europa en esa edad, con cerca de 10 metros de largo y entre 4 y 5 toneladas de peso.

T. gurneyi según aparece en la descripción de Hendrickx y Mateus (2014). A) En rojo aparece el holotipo, mientras que en azul, los especímenes adicionales que se cree son de esta misma especie. B) reconstrucción craneal de T. gurneyi. Barra de escala junto al humano de 1 m, barra de escala junto al cráneo de 10 cm.

Tenemos a otro depredador gigante de la península ibérica, pero más reciente y fragmentario. Veamos.

Título traducido: Un terópodo grande (Tetanurae: Carcharodontosauria) de la Formación Mirambel (Barrimiano) de España.

Esta vez se trata de un nuevo dinosaurio que por cuestiones de la falta de material fósil y debida precaución, no recibe nombre formal aún. Los restos comprende un fémur parcial (la parte distal, cercana a la rodilla), procedente de la formación geológica Mirambel, ubicada en la Provincia de Teruel, España. Esta localidad tiene una edad aproximada de entre 125 y 129 millones de años, por lo que pertenece al Cretácico inferior.

Restos fósiles del carcarodontosaurio español. Tomado de Gasca et al. (2014).

Ahora pasemos a otra noticia.


4. - Raptor cambiaformas.

No lector, no huya, no es ningún mal argumento para una cuarta parte de Jurassic Park (¿o si?). Se trata de un trabajo que aclara la identidad de un raptor misterioso.

Título traducido: Dromaeosauridae (Dinosauria: Theropoda) de la Formación Bissekty (Cretácico superior: Turoniano) de Uzbekistán y la posición filogenética de Itemirus medullaris Kurzanov, 1976.

El dinosaurio en cuestión es Itemirus medullaris, un pobrecillo con problemas de identidad. Al principio sus restos se identificaron como pertenecientes a un alosauroideo, dinosaurios carnívoros gigantes comunes durante el Jurásico. Al poco tiempo cambió de identidad a un tiranosauroideo y así permaneció por un tiempo.

Reconstrucción de Itemirus cuando se pensaba era un tiranosauroide. Arte por Brian Kroesch.

Hoy sabemos gracias a este estudio que en realidad se trata de un raptor, un dromeosáurido que tiene por parientes más cercanos -según el análisis filogenético en el artículo- a los más famosos Achillobator, Dromaeosaurus, Utahraptor y Atrociraptor, todos ellos raptores "grandes". Quizá por ello confundieron su identidad con terópodos grandes.

Reconstrucción de Itemirus medullaris por el artista Adam S. Smith. Los restos fueron seleccionados de Sues y Averianov (2014). Ahhh, cómo me han plagiado esta composición...

En fin, este es el cierre a la identidad de este dinosaurio (por ahora). Pasemos a lo que sigue.


5. - De los últimos picos de pato.

¿Las selfies los mataron? No, fue un trozo gigante de roca espacial y millones de toneladas de lava de la India... En fin.

Título traducido: El dinosaurio sobreviviente tardío 'pico de pato' Agustynolophus del Maastrichtiano superior del oeste de Norteamérica y la evolución de la cresta en Saurolophini.

Tenemos a otro dinosaurio "nuevo" en la mira. Se trata de Augustynolophus morrisi, un pico de pato de la tribu Saurolophini... unos galanes con crestita delgada en la frente. ¿Y qué tiene de especial? Bueno, pos que es uno de los últimos dinosaurios no avianos que existieron y el último de su grupo familliar.

Posición filogenética y temporal de Augustynolophus morrisi dentro de los saurolofinos. Modificado de Prieto-Márquez et al. (2014).

Sus restos fueron descritos y nombrados en 2013, pero bajo el género Saurolophus, un estudio más completo nos llegó apenas este año con nuevo nombre. En fin, el género del "nuevo dino" significa "Crestado de Augustyn", en honor a Gretchen Augustyn una señora que apoya directamente al Dinosaur Institute del Museo de Historia Natural de Los Ángeles, lugar donde trabaja el primer autor del estudio, Alberto Prieto Márquez. La especie por su parte, fue nombrada en honor a William J. Morris, paleontólogo finado en el año 2000, experto en morfología de picos de pato de la costa oeste de EUA. El bicho procede de los estratos de la parte superior de la Formación Moreno, ubicada en el Condado Fresno, California.

Cráneo de Augustynolophus morrisi. Tomado de la página de Paleontología de Vertebrados, proyecto alterno a este blog, visítanos. Ah si, foto modificada de Prieto-Márquez et al. (2014).

Este pico de pato pone de manifiesto dos cosas importantes: 1) los dinosaurios vivieron hasta casi el límite entre el Cretácico y el Paleoceno y 2) no estaban en declive, sino aumentando su diversidad, sólo note cómo la crestita evolucionó para tener tres cúspides en vez de una.


6. - Grande y hermoso.

No haré referencia a un muscle car, sino a un nuevo dinosaurio bastante interesante. Veamos.

Título traducido: Un nuevo dinosaurio raptor con plumaje excepcionalmente largo provee ideas acerca del desempeño volador de los dromeosáuridos.

Ok. El título nos dijo algo ya, se trata de un nuevo raptor. su nombre es Changyuraptor yangi y significa "plumas largas de Yandong", en honor al profesor Yang Yandong, presidente de la Bohai University y donante del recurso financiero para excavar al dinosaurio. Veamos una foto del fósil.

Holotipo (HG B016) de Chengyuraptor. Fotografía de Han et al. (2014).

Pero ¿qué clase de raptor es? El análisis filogenético mostró que es un dromeosáurido microraptorino o sea que es pariente del famoso Microraptor y el parentesco va más allá de un lugar en una rama, sino que además es también similar a su primo famoso en que posee cuatro alas, pero a diferencia de éste, las plumas de Changyuraptor son extremadamente largas, algunas son de cerca del 30% de la longitud corporal total. Pero ahí no para la sorpresa, sino que además este animal era bastante grande, llegando a medir hasta 1 m de largo. Esto lo convierte en el raptor volante más grande y con las plumas más largas de todos.

Reconstrucción de Chengyuraptor yangi por la artista Emily Willoughby.

Los restos proceden de Xijianchang, en la provincia china de Liaoning, específicamente de la formación Yixian que data del Cretácico temprano, de entre hace 125 y 121 millones de años. Los autores del estudio no sólo describieron al dinosaurio, sino que además hicieron algunas deducciones de las capacidades aerodinámicas de esta especie y concluyeron que la larga cola ayudaba a frenar durante el aterrizaje, algo nuevo.

Otra reconstrucción de Chengyuraptor por Stephanie Abramowicz, del Dinosaur Institute, NHM.

Y aunque hay dudas si este es un Microraptor viejo, por ahora la evidencia (pocos anillos de crecimiento y por ende poca edad) apunta a que no es así.


7. - Un viejo clásico.

Ahora toca el turno a algo más clásico, pero nuevo a la vez.

Título traducido: Notas en la anatomía postcranial del dinosaurio heterodontosáurido Heterodontosaurus tucki, un ornitisquio basal del Jurásico inferior de Sudáfrica.

Resulta que el Dr. Galton se puso a revisar la anatomía del espécimen SAM-PK-K1332, un animal de una longitud de 1.2 m y una masa corporal de aproximadamente 3 Kg (¿bastante ligero no?). El nuevo análisis fue con énfasis en las vértebras, la orientación de las partes que articulan en el fémur y más características dadas por sentado. Hoy este artículo muestra una anatomía más correcta que aquella presentada en el lejano 1966.

Espécimen de Heterodontosaurus fricki estudiado. A) espécimen real, B) molde restaurado C) reconstrucción esquelética. Tomado de Galton (2014).

Pero ¿qué cosa nueva se puede aprender además de detalles anatómicos? Bueno, el autor descubrió características únicas a Heterodontosaurus tucki y compartidas con Fruitadens haagarorum del Jurásico tardío de EUA, pero además encontró ¡similitudes con las aves y los terópodos! Mismas que habían sido pasadas por alto. Entre ellas algunas en la cadera y patas traseras (tibia y tarso, para especificar). Esto nos muestra que no todo lo que sabemos hoy está plenamente corroborado.


8. - ¿Tiranos gregarios?

Llega el turno a una noticia que de no ser por la siguiente, sería mucho más grande de lo que pareciera.

Título traducido: Un 'terror de Tyrannosaurus': Los primeros rastros de tiranosáuridos y evidencia de gregarismo y patología en Tyrannosauridae.

La joya de los paleofrikis, ¡al fin evidencia de lo que me decían mis libros de niño, películas y documentales! Quiero llorar... Pero me contengo por ciertos aspectos que a mi cochina mente crítica no le gustan (tonto cerebro). Veamos... El artículo dice que se encontraron algunos rastros de tiranosáurido. Un rastro es un conjunto de huellas hechas durante la acción de desplazamiento es decir, no son huellas aisladas, sino marcas de caminata. En total son 4 rastros que proceden de sedimentos de la formación geológica Wapiti (Canadá) y datan del Campaniano-Maastrichtiano, por lo que tienen una edad del Cretácico tardío (ca. 72 Ma). Tres de ellos son de tiranosáurido, otro es de un terópodo pequeño denominado Irenesauripus mclearni.

Tiranohuellas. A) segunda huella del rastro 1 de la formación Wapiti. Fotografía modificada de McCrea et al. (2014).

Dada su edad y ubicación geográfica, no pueden ser del poderoso T. rex. ¿Entonces de quién son? Bueno, podrían ser de Albertosaurus, Gorgosaurus, Daspletosaurus o un tiranosáurido desconocido. La cosa es que con las huellas uno no puede estar seguro y por ello reciben nombres propios. Éstas se denominaron Bellatoripes fredlundi, que significa "pies de Valquiria de Fredlund". Aaron Fredlund fue quién descubriera y reportara las huellas en 2011. El set completo consta de "tres" rastros. Y los autores del estudio infieren que se trata de marcas hechas al mismo tiempo por tres animales distintos. Además, uno de ellos (el de la foto anterior) muestra signos de la falta de un dedo, el segundo de la pata en dos huellas del pie izquierdo (las que no están aumentadas en la foto). Otros datos curiosos son que el hacedor del rastro A iba a una velocidad de entre 6.4 y 8.5 Km/h

Mapa fotogramétrico de las huellas del rastro PRPRC 2011.11.001. El dedo faltante se señala en rojo. Modificado de McCrea et al. (2014).

Para las mentes inquietas, resulta que la evidencia para decir que eran gregarios es la siguiente: Los rastros están en ángulos similares (el rastro A está a -116°, el B a -120° y el C a -128°), a un espacio de al rededor de 5.5 metros entre rastros y las huellas tienen una estructura similar. Pero surgen dos cuestiones peliagudas: 1) El rastro B no es un rastro, es una única huella ¿dónde está el resto? y 2) ¿Por qué no se analizaron las huellas del terópodo pequeño (Irenesauripus mclearni) para corroborar que tenga una estructura diferente de las de los tiranos? Porque de no ser así, la hipótesis de las huellas de tirano hechas al mismo tiempo sería muy dudosa. De cualquier forma, les concedemos el beneficio de la duda debido a que las otras huellas en el sitio son muy aleatorias y estas no.

Las huellas encontradas en asociación de este estudio. A, B y C son huellas en asociación de Bellatoripes fredlundi. A) PRPRC 2011.11.001, B) PRPRC 2012.04.002, C) PRPRC 2012.04.003. En azul las huellas de Irenesauripus mclearni. Arriba se muestran los artífices de las huellas con los colores respectivos de sus rastros a escala (aunque B no es técnicamente un rastro). A es el único cuya talla revela directamente el artículo. B y C son estimados a partir de las dimensiones de las tallas por su servidor. Siluetas modificadas de Phylopic. Imagen modificada de McCrea et al. (2014).

Pero ojo muchachos, la prensa anda diciendo que es evidencia de caza grupal. No lo es. es evidencia de que caminaban juntos, sólo eso. Ir más allá es especular fuera del campo de la evidencia.


9. - El dinosaurio que podría cambiarlo todo.

Este artículo es de particular interés y es el más fresco de todos, salió apenas unas horas (tiempo de cuando escribo estas líneas). Veamos.

Traducido dice: Un dinosaurio ornitisquio del Jurásico de Siberia tanto con plumas como con escamas.

Si usted es un apasionado de los dinosaurios, si, leyó bien ¡un ornitisquio emplumado! Si usted no es apasionado de los dinosaurios entonces, ¡encontraron un dinosaurio emplumado que casi nada tiene que ver con las aves! Esto tiene implicaciones muy, muy serias... pues de ser correcta la inferencia, esto podría causar que todos los dinosaurios tengan plumas como condición ancestral y que su pérdida en algunos grupos sea una innovación. Es decir, lo escamoso era lo nuevo en los dinosaurios y lo esponjoso, lo ancestral.

¿Entonces mi repudio a los dinosaurios emplumados no tiene sentido ahora? Heisenberg responde:
No tiene sentido alguno... pero seamos cautos.

La nueva criatura se llama Kulindadromeus zabaikalicus, que significa "corredor de Kulinda de Zabaikal". Kulinda es la localidad donde se encontraron los restos de este pequeño y pertenece al Distrito Cherynyshevsky, de la región Chita del sureste de Siberia. Los fósiles se encontraron en sedimentos de la Formación Ukureyskaya, que data del límite entre el Jurásico medio a tardío, por lo que Kulindadromeus tiene unos 163.5 millones de años. Esta edad lo coloca como el más antiguo ornitisquio con estructuras integumentarias similares a plumas jamás descubierto (superando a Tianyulong -otro ornitisquio con filamentos- en unos 5 millones de años).

Esqueleto reconstruido de Kulindadromeus y elementos óseos descubiertos. Barras de escala a 10 mm. Tomado de Godefroit et al. (2014).

Lo interesante de este dinosaurio no son sus huesos, sino las impresiones tridimensionales de integumento encontrados con él. ¿Por dónde empezar? Quizá por las escamas. Veamos. Se encontraron escamas reticuladas (escamas en un mosaico donde no se traslapan unas con otras, mismas que ya se conocían en dinosaurios ornitisquios como ceratopsios y hadrosauroides) al rededor de donde estaría el pie y la pantorrilla, siendo éstas últimas más grandes que las de los pies. Lo curioso es que no tiene los clásicos pies de pollo con escamas grandes (o quizá esa parte no se conservó).

Escamas reticuladas de Kulindadromeus. A) Tibia y escamas (INREC K4/57). B) Escamas al rededor de los metatarsos y el pie (INREC K4/118). Modificado de Godefroit et al. (2014).

Pero esas son las escamas "estándar" de Kulindadromeus, pues tiene unas escamas muy extrañas, nunca antes vistas en un ornitisquio y sólo vistas antes en las patas de los dinosaurios emplumados llamados aves y en el lomo de titanosaurios; se trata de las escamas imbricadas o scutellum (scutelllae en plural y del latín "escudo"). El lugar donde se hallaron estas escamas es la cola que dicho sea de paso, estaba desprovista de cualquier otro tipo de integumento. Veamos ahora esas escamas.

Escamas imbricadas de Kulindadromeus. A) Doble fila de escamas cercana a la base de la cola y ubicadas en la parte ventral de la misma (INREC K4/94). B) Detalle de escamas de la parte trasera/media de la cola en su parte dorsal (INREC K4/117). C) Reconstrucción de las escamas en su porción dorsal, D) Reconstrucción de las escamas en vista laterodorsal (Que raro que no reconstruyeran las de la base de la cola). Modificado de Godefroit et al. (2014).

Ok, ya vimos las escamas, ahora pasemos al integumento filamentoso. Resulta que Kulindadromeus tiene preservados filamentos simples preservados en la parte alta de la cabeza y entre las costillas. Esto no sorprende a casi nadie por que se conocían filamentos semejantes en los lomos de los ornitisquios Tianyulong Psittacosaurus (clic en cada uno para ver el artículo científico). Además, evolutivamente, Kulindadromeus fue superado por Tianyulong, pues éste es más basal. Pero, el buen kuli nos tiene reservadas unas sorpresas.

Filamentos de Kulindadromeus. A) Cráneo parcial (INREC K4/22). B) Zona aumentada de A. C) Porción de las costillas (INREC K4/33). D) Zona aumentada de C. Modificado de Godefroit et al. (2014).

La enorme variedad de escamas y los filamentos simples no es la razón por la que este dinosaurio se ha catapultado a las noticias, no... son las plumas. Hoy en día definimos pluma en función de las que tienen las aves, que son los dinosaurios más derivados de todos. Pero eso quizá esté mal, pues dejamos de lado a todas las estructuras intermedias que no son escamas. Y precisamente lo que tiene Kulindadromeus, estructuras que a falta de 1) una definición única e inclusiva de pluma y 2) un nombre mejor, las llamamos plumas (aunque con cautela, claro). Las de Kuli vienen en dos formas, la primera es una placa de la que emergen 6-7 filamentos de entre 10 y 15 mm de largo, que se ubican en los brazos y piernas del animal (siendo más anchos y rectos los filamentos de los brazos).

Plumas tipo 1 de Kulindadromeus. A) Húmero y parte proximal del radio y ulna (INREC K4/115). B) Detalle de del recuadro en A. C) Esquema representativo de B. D) Detalle de las plumas preservadas cerca del fémur (INREC K4/116). E) Detalle de una zona adyacente. F) Esquema de E. Abreviación: bpl= placa basal. Pirateado Tomado de Godefroit et al. (2014).

Las dudas surgen. Los autores dicen que los filamentos se asemejan a los del plumón de las aves, siendo similares a los las gallinas de raza silkie en no tener barbas. Otra duda es sobre la placa basal ¿qué es esa cosa? Los autores proponen dos hipótesis: son escamas modificadas o un raquis modificado (véase hasta arriba del documento para saber qué es un raquis). Los detractores de las plumas y amantes de todo lo que es escamoso y feo dijeron que no existían cosas semejantes a las "plumas" de Kuli y que las placas basales son simples escamas... pero 1) es mentira que no hayan cosas similares a las placas basales y 2) a diferencia de las escamas, las placas basales no se tocan y siempre están separadas una de otra.

Antes aquí había una imagen con plumas y escamas de pollo... Lamentablemente por cuestiones de ego y reclamo, las tuve que quitar. Una disculpa a los lectores.

El segundo tipo de plumas o estructuras integumentarias que parecen plumas de Kuli aparecen en la zona aledaña a las rodillas. Su estructura es un poco rara, pues parecen listones con un cálamo central, similares a un vexilo continuo. Los autores tuvieron la audacia de remover la porción carbonosa de una de estas estructuras y descubrieron que el "vexilo" tiene una estructura interna compuesta de delgados filamentos paralelos al "cálamo". Esto supone más dudas que respuestas, pues estos filamentos paralelos podrían ser homólogos (de un origen evolutivo único) a las barbas de las plumas de las aves.

Plumas tipo 2 de Kulindadromeus. G) Región proximal de la tibia con plumas preservadas (INREC K4/44). H) Detalle de G. I) Esquema de las estructuras señaladas en H. J) Pluma a la que se ha removido la cubierta carbonosa e indicada la zona con fibras con la flecha. Tomado de Godefroit et al. (2014).

Entonces, Kulindadromeus tiene tres tipos de escamas: reticuladas pequeñas, reticuladas grandes e imbricadas (con adornos además), así como tres tipos de plumas: filamentos simples, plumoniformes y listoniformes. ¿Y qué imagen general se tiene de la criatura? Bueno, les presento las mejores reconstrucciones.

Esta es la imagen que circula los medios, se trata de una reconstrucción (tanto de la criatura como del paleoambiente) hecha por Andrey Atuchin. Y por favor, alguien note a los notostracos en el agua, que son un hermoso detalle.

Esta otra es muy bella e ilustra con mayor detalle al pequeñín. Es obra también de Andrey Atuchin.

Finalmente tenemos esta de Lukas Panzarin. En ella podemos apreciar aún más detalles de Kulindadromeus.

¿Y de quién es pariente este dinosaurio? Bueno, el análisis filogenético muestra que es pariente cercano del dinosaurio Hexinlusaurus multidens y que junto con éste y otros más, se encuentra en la base del grupo denominado Neornithischia, justo antes de la separación de los linajes que darían origen a los ornitópodos (básicamente iguanodóntidos + hadrosáuridos) y a los marginocéfalos (básicamente paquicefalosaurios + ceratopsios).

Relaciones de parentesco de Kulindadromeus calibrada con el tiempo geológico. Modificado de Godefroit et al. (2014).

Los medios dicen que este dinosaurio hace que TODOS los dinosaurios sean emplumados a partir de ahora. ¿Es cierto eso? NO. Este hallazgo sugiere que la condición ancestral de los dinosaurios era tener filamentos simples a moderadamente complejos y que algunos grupos perdieron dicha cobertura. Pensemos en un saurópodo emplumado... no es imposible, pero es improbable, pues la cantidad de calor retenido por su gigantotermia y plumaje le harían muy poco llevadera la vida. Aunque esto último es una suposición que quizá sea errónea, pues conocemos dinosaurios bastante grandes con cobertura amplia de plumas (Yutyrannus por ejemplo). Ojalá se encuentren yacimientos tipo lagerstätte del Triásico tardío con dinosaurios/dinosauromorfos para corroborar o refutar estas ideas.

"Terror esponjosito", una reconstrucción de Yutyrannus huali, el dinosaurio emplumado más grande que se conoce. Arte por Joschua Knüppe.

Lo que si sabemos es que Kulindadromeus tiene especializaciones nunca antes vistas, entre ellas las primeras plumas encontradas en un ornitisquio y supone toda una revolución en la manera de ver a los dinosaurios y a las aves.

Bueno, eso es todo por el momento... este tema me tomó mas tiempo del que esperaba. Si tienen dudas o cualquier comentario, no duden en hacerlo. Si les gustó el tema compártanlo con sus amigos paleofrikis. Hasta pronto.


FUENTES:

Foth, C., Tischlinger, H., & Rauhut, O. W. (2014). New specimen of Archaeopteryx provides insights into the evolution of pennaceous feathers. Nature, 511(7507), 79-82.

Czerkas, S. A., & Feduccia, A. (2014). Jurassic archosaur is a non-dinosaurian bird. Journal of Ornithology, 1-11.


Gasca, J. M., Canudo, J. I., & Moreno-Azanza, M. (2014). A large-bodied theropod (Tetanurae: Carcharodontosauria) from the Mirambel Formation (Barremian) of Spain. Neues Jahrbuch für Geologie und Paläontologie-Abhandlungen, 273(1), 13-23.



Han, G., Chiappe, L. M., Ji, S. A., Habib, M., Turner, A. H., Chinsamy, A., ... & Han, L. (2014). A new raptorial dinosaur with exceptionally long feathering provides insights into dromaeosaurid flight performance. Nature communications, 5.

McCrea, R.T., L.G. Buckley, J.O. Farlow, M.G. Lockley, P.J. Currie, N.A. Matthews & G.S. Pemberton. (2014). A ‘Terror of Tyrannosaurs’: The First Trackways of Tyrannosaurids and Evidence of Gregariousness and Pathology in Tyrannosauridae. PloS one. DOI: 10.1371/journal.pone.0103613. ARTÍCULO DE LIBRE ACCESO

Godefroit, P., S.M. Sinitsa, D. Dhouailly, Y.L. Bolotsky, A.V. Sizov, M.E. McNamara, M.J. Benton y P. Spagna. (2014). A Jurassic ornithischian dinosaur from Siberia with both feathers and scales. Sciencie. 345: 451-455. INFORMACIÓN SUPLEMENTARIA LIBRE AQUÍ