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martes, 8 de septiembre de 2015

¡Vuela Dumbo!

En el tema pasado hablé un poco de las orejas del paraceraterio y cómo es que se propuso que podrían haber sido más grandes. A muchos les resultará una idea rara y he de decirles, no se preocupen, claro que lo es. Pero no por ser rara es mala o ridícula, al contrario, al ser rara la idea demanda que le prestemos más atención. Desechar la idea como ridícula es simplemente tonto y digno de un perezoso mental.

Clásico "argumento" de un perezoso mental, acusar de ridículas las ideas sin previa consideración racional.

El Dr. Prothero en su libro "The Paleobiology of Indricotheres" propuso algo interesante y digno de consideración, veamos. Literalmente el libro dice "los indricoterios eran mucho mayores en masa corporal que cualquier elefante viviente y casi es seguro que tuvieron problemas regulando su calor corporal a esas grandes tallas. Los elefantes deben hacer todo lo posible para incrementar el área de superficie de sus cuerpos para liberar tanto exceso de calor como sea posible, lo que les ha dado grandes orejas en forma de ventilador llenas de vasos sanguíneos, que son en esencia radiadores gigantes. Dado el gran tamaño de los indricoterios, parece probable que hayan tenido orejas de tipo elefante, o al menos grandes orejas de alguna forma, mucho más grandes de lo que se suele dibujar. La mayoría de las reconstrucciones tratan de representar indricoterios como rinocerontes escalados con orejas relativamente pequeñas, pero debemos mirar a los elefantes para tener un modelo diferente. Aunque el tejido blando de las orejas (la "pinna") casi nunca se fosiliza (y sólo se conoce de mamutes, bisontes y rinocerontes lanudos del Pleistoceno), los huesos robustos cerca de la apertura auditiva (los procesos paraoccipital y mastoideo) son muy parecidos a los de los elefantes y mastodontes, sugiriendo que los indricoterios deberían ser dibujados con orejas mucho más grandes (como en nuestra reconstrucción de portada, obra de Carl Buell)".

Ilustración a la que refiere el Dr. Prothero, obra de Carl Buell.

El razonamiento del Dr. Prothero es intrigante, pues es un argumento que no descansa sobre evidencias sólidas (estudios científicos publicados), pero no por ello es una locura. Veamos, supuestamente los paraceraterios tendrían un gran proceso mastoideo y paraoccipital. ¿Será cierto?

En estas imágenes comparativas coloreé los procesos mastoideo y paraoccipital para comparar entre el mastodonte (arriba, izquierda), el elefante asiático (arriba, al centro), el elefante africano (arriba, derecha) y Paraceratherium transouralicum (abajo). A primera vista pareciera que existe cierta similitud entre los proboscídeos y el paraceraterio ¿verdad? Pues en la siguiente imagen veremos que en realidad, no tanta. Modelos 3D e ilustraciones de (en orden) Museo de Paleontología de la Universidad de Michigan, la Universidad de Columbia, la Universidad de Pretoria (Sudáfrica) y Osborn (1923).

Ya de lado, la cosa cambia y mucho. Si observan, Paraceratherium tiene una sinvergüenzada de proceso paraoccipital/mastoideo, mientras que los orejones proboscídeos tienen los mismos procesos de una talla, modesta. La fuente de las imágenes es igual que en la figura anterior, excepto por Loxodonta africana, que parte de una foto de "A Step Ahead”, de Justin Bell y Gillian Lyons.

Entonces, si el argumento de las orejotas se centra en el supuesto de que Paraceratherium tiene procesos paraoccipital y mastoideo enormes, tenemos que se nos acaba de desplomar completamente. Ya que en realidad, no hay mucha similitud en esta estructura. Pero no nos vamos a quedar así, veamos entonces a qué se parece la zona auditiva de Paraceratherium, busquemos entre sus parientes cercanos.

Vista lateral de cráneos de tapir indio (arriba, izquierda), rinoceronte blanco (arriba, derecha) y paraceraterio (abajo). Imágenes (en orden) tomadas de Institute for Live Fossils (MCPA2), Groves et al. (2009) y Osborn (1923).

Los perisodáctilos se agrupan en los subórdenes Hippomorpha (que hoy sólo contiene a los équidos) y Tapiromorpha (o Ceratomorpha). A su vez, los tapiromorfos incluyen a las superfamilias Tapiroidea (donde se incluyen los tapires) y Rhinocerotoidea, donde se incluyen los rinocerontes y los hyracodóntidos (familia a la que pertenece Paraceratherium). Viéndolo así, se supone que los rinocerontes son más afines evolutivamente a los paraceraterios pero cuando vemos los cráneos de arriba, podemos apreciar que al menos en la configuración del proceso paraoccipital/mastoideo (resaltado en rojo), los más similares son los tapires. Entonces ¿tomamos un modelo de orejas de tapir para los paraceraterios?

Diferentes propuestas de reconstrucción de orejas de paraceraterio. A) Orejas tradicionales de rinoceronte (ligeramente agrandadas), B) orejas de elefante (sugeridas por el Dr. Prothero), C) orejas de tapir agrandadas (una posible alternativa por afinidad de huesos relacionados al oído) y D) orejas gigantes de rinoceronte (otra posibilidad). Ilustraciones de Joaquín Eng Ponce para Palaeos.

Al final del día no podemos asegurar o rechazar que los paraceraterios tuvieron tal o cual tipo de oreja, lo mejor que podemos hacer es conjeturar. Pero algo es seguro, los huesos a los que refiere el Dr. Prothero no son ni de cerca similares a los de los proboscídeos, sino que son más similares a los de los tapires (incluso el proceso postglenoideo del arco cigomático se parece bastante). Pero eso no quiere decir que hayan tenido orejas de tapir, es una posibilidad únicamente (o quizá esa anatomía nos sugiera una movilidad y anclaje similar, pero de la forma, mejor ni hablamos).

¿Pudieron los paraceraterios tener orejas tapiroides? Quizá nunca lo sabremos.

Antes de decir que las orejas deben ser el único medio de termoregulación debemos considerar algunos aspectos. Primero, los paraceraterios eran más pesados que los elefantes si, pero no tenían la misma forma corporal. Los paraceraterios eran más altos y tenían patas bastante delgadas, así como un torso más compacto y un largo cuello. Eso hace que la relación entre el volumen y la superficie corporal sea mucho más baja que con los elefantes, lo que implica una mejor termoregulación. Segundo, podemos desconocer mecanismos además de las orejas que ayudaran a disipar el calor del cuerpo de los paraceraterios. Quizá las patas estaban bien vascularizadas o bien, tenían mecanismos conductuales para lidiar con el calor (lamerse las patas, orinarse encima, embarrarse de lodo, etc.). Incluso, podemos estar pasando por alto alguna estructura desconocida o una fisiología por siempre perdida. Y lo más importante: hacen falta aún muchos estudios formales para poder responder a estas y otras preguntas, después de todo la paleontología no busca y nunca ha buscado quedarse sin preguntas qué plantear.


Literatura consultada:

Todd, N. E. (2010). Qualitative Comparison of the Cranio‐Dental Osteology of the Extant Elephants, Elephas maximus (Asian Elephant) and Loxodonta africana (African Elephant). The anatomical record, 293(1), 62-73. VER

Prothero, D. R. (2013). Rhinoceros Giants: The Paleobiology of Indricotheres. Indiana University Press. 141pp.

Osborn, H. F. (1923) Baluchitherium grangeri, a giant hornless rhinoceros from Mongolia. American Museum Novitates. 78: 1-15. VER

Groves, C. P., Fernando, P., & Robovský, J. (2009). The sixth rhino: a taxonomic re-assessment of the critically endangered northern white rhinoceros. PloS one, 5(4), e9703-e9703. VER

Deng, T., Wang, S., & Hou, S. (2013). A bizarre tandem-horned elasmothere rhino from the Late Miocene of northwestern China and origin of the true elasmothere. Chinese Science Bulletin, 58(15), 1811-1817. VER

Deng, T., Hanta, R., & Jintasakul, P. (2013). A new species of Aceratherium (Rhinocerotidae, Perissodactyla) from the late Miocene of Nakhon Ratchasima, northeastern Thailand. Journal of Vertebrate Paleontology, 33(4), 977-985. VER


domingo, 30 de agosto de 2015

¿Tiene el Dimetrodon una nueva imagen?

Desde hace un rato circula en la red un rumor de que el archifamoso Dimetrodon tiene una nueva imagen y que en esencia, su icónica vela no estaría cubierta del todo y tendría las puntas desnudas. Esta nueva imagen ha sido rápidamente duplicada por ilustradores de forma casi memética, veamos.

Esta es la imagen más usada por los dispersores de la "nueva imagen", pero en realidad es bastante especulativa. Ilustración de DG; Nic traheripteryx.

En los foros y los sitios de noticias también se presenta esta reconstrucción como la "nueva imagen" de los Dimetrodon. Ilustración de DG; Nic traheripteryx.

Esta otra imagen tampoco está basada en estudio científico alguno. Es un fanart de algún tipo de parque. Ilustración de Robinson Kunz.

Aterradoramente similar a la reconstrucción de traheripteryx, llega esta obra de "Arcovenator", inspirada en un video.

Esta reconstrucción de parte de AntoninJury también hace mención a un video, el mismo que fue fuente de inspiración de la reconstrucción anterior.

Este video contiene bastante información buena, pero también contiene información errónea y desgraciadamente la información errónea es la que se filtró a todos lados.

Y es que en el video vemos que el autor menciona que "un nuevo estudio del 2015" demostró que la vela no llegaba hasta la punta de las espinas. Pero eso simplemente no es cierto. Para empezar, el estudio no es de hace unos meses, es de hace varios años, específicamente, del 2012.

Resumen del trabajo del 2012 al que se hace referencia en el video (puedes ver el trabajo haciendo clic aquí). Sabiendo que el estudio es del 2012 y no del 2015, cualquier persona cuerda no tomaría tan en serio las conclusiones de un video de youtube, pero al parecer la cordura no es lo de hoy.

En dicho estudio los autores concluyen muchas cosas interesantes, pero antes de escupirlas hay que entender que el estudio se condujo con siete espinas de la especie Dimetrodon giganhomogenes. Y una especie no es lo mismo que las al menos 12 especies de Dimetrodon descritas a la fecha y mucho menos la cantidad de espinas conocidas para todo el género.

Ilustración de 2006 de D. giganhomogenes. El autor es Dmitry Bogdanov.

Con esto en mente, prosigamos. Si prestamos atención al título ("Fracturas sanadas en las espinas neurales de un esqueleto asociado de Dimetrodon: Implicaciones para la morfología y función de la vela dorsal"), el trabajo es sobre un espécimen patológico (o sea uno enfermo y no uno "normal"), específicamente el FMNH UC 1134. A este espécimen se le examinó a detalle y se le hicieron cortes para apreciar los tejidos óseos de las espinas de la "vela". En el estudio, los autores sugieren que en donde se presentan anormalidades es posible que la continuidad de la vela se haya visto interrumpida a tan solo 4 a 8 cm del lomo. Pero de nuevo, es en un espécimen patológico, uno enfermo y el objetivo principal del trabajo es precisamente ese, describir un espécimen patológico. 

Estas son las espinas neurales del espécimen (FMNH UC 1134) enfermo que sufrió fracturas (indicadas por las flechas blancas) que sanaron. Imagen tomada de Rega et al. 2012.

La mayoría no leyó ese "detallito" en el artículo ya sea porque no lo pudieron conseguir o porque se les pasó completamente (u otra razón desconocida). Y podrán clamar que el resumen del artículo dice "Furthermore, the distal morphology of spines in more complete specimens, including the type fmnh UC 112 and omnh 01727, suggests that the dorsal margin of the sail was located well proximal to the tips of the elongate neural spines." (Además, la morfología distal de las espinas en especímenes más completos, incluyendo al espécimen tipo FMNH UC 112 y el OMNH 01727, sugieren que el margen dorsal de la vela estaba localizado de forma proximal a las puntas de las espinas neurales alargadas). Como pueden leer, la vela de otros D. giganhomogenes sería incompleta y mostraría una vela irrumpida por puntas "libres". Muchos sacaron de contexto esa frase del resumen y confundieron términos, pensando que se refería a la parte proximal (más cercana al cuerpo) de la espina, pero los autores se refieren a la zona adyacente a las puntas. Y ahora muchos andan dibujando dimetrodontes enfermos, con velas rotas como si éstos representaran a todos los dimetrodontes que vivieron.

Don FMNH UC 1134 estaba deformado por alguna lesión hasta la base de la vela, pero esta foto es del espécimen tipo de D. giganhomogenes (FMNH UC 112), que sólo presenta deformación en la punta de las espinas y no en su base. Imagen tomada de Rega et al. 2012.

Y nosotros los simples mortales que no podemos ir y cortar espinas de Dimetrodon a diestra y siniestra para poder saber hasta dónde se extendía la vela ¿cómo le hacemos? Más o menos simple: las espinas que tienen patologías presentan "bultos" y formas retorcidas, pero las espinas sanas no. De esta forma podemos guiarnos de forma empírica para saber con cierta precisión hasta dónde poner la vela.

Foto de Dimetrodon incisivum por H. Zell. Aquí podemos ver que hay algunos abultamientos raros en la vela. Aunque podemos asignarlos a signos de fractura, debemos ser cautos porque puede ser que se hayan roto cuando se fosilizaron o por razones ajenas a una patología.

Otro espécimen de D. incisivum (foto de Daderot). Aquí podemos ver que sus espinas no presentan muchas alteraciones. Algunas están dobladas en la punta, sugiriendo una vela rara en esa parte.

Entonces, si sólo entraste a ver el asunto de si tenían la vela completa o no, la respuesta es: casi completa, pero habían individuos con patologías que impedían que la vela estuviera completa. Ahora, si te quieres quedar, aún hay cosas nuevas. Los autores del estudio de 2012 sugieren una serie de conclusiones interesantes (de hecho la parte más interesante de su trabajo apenas viene).

1) Los autores indican que no encontraron evidencia alguna de vasos sanguíneos en la superficie externa de las espinas, lo que indica que la función termorreguladora (usar la vela como calefactor) está fuera de las posibilidades. Esta misma hipótesis fue propuesta en 2014 (clic aquí para ver e ir a "Ojos para la noche") cuando se estudiaron los ojos de muchos animales, entre ellos los de Dimetrodon y se concluyó que posiblemente eran animales nocturnos, por lo que la vela sería completamente inútil para calentarse.

La histología en el 2012 nos dijo que la vela no tenía funciones termorreguladoras y en 2014, los ojos nos dijeron que vivían de noche. Mucho ha cambiado con Dimetrodon, sólo que no precisamente en la extensión de la vela. Reconstrucción de Marlene Hill Donnelly.

2) Siguiendo con la vela, los autores del estudio no encontraron evidencia de fibras de Sharpey en las espinas. ¿Y eso qué? Bueno, que eso indica algo sobre la naturaleza de la vela. Ésta no tendría tendones ni músculos, sino que estaría cubierta por tejido más simple. Esto puesto que las fibras de Sharpey delatan la presencia de músculo y tendones unidos al hueso.

El camaleón crestado (Trioceros cristatus) es un buen modelo para la vela del Dimetrodon, pues no tiene tendones o músculos en la parte alta de su vela y ésta sólo se recubre por piel.

Vela de un camaleón crestado aclarada y teñida posteriormente. En ella podemos apreciar los huesos homólogos a las espinas de Dimetrodon en rojo y los tendones que la mantienen rígida (indicados con las letras te). Noten cómo la parte alta no tiene tendones (i.e. no tiene fibras de Sharpey). Imagen tomada de Ibrahim et al. 2014. Barra de escala a 1cm.

3) ¿Pero qué tipo de tejido simple? Aquí es donde se pone más interesante. Los autores sugieren que podría haber estado cubierta por una red gruesa de colágeno, tal y como se observa en la aleta dorsal de algunos peces como el atún. Esto traería ventajas como el impedir que el cuerpo ondulara de arriba a abajo y en su lugar, sólo ondulara de lado a lado, mejorando con ello la locomoción del animal.

Acercamiento de la aleta dorsal del atún aleta amarilla (Thunnus albacares) que está soportada no por espinas neurales, sino por los radios de dicha aleta.

4) Finalmente algo de relevancia taxonómica muy interesante. Resulta que en el pasado se sugirió que las especies de Dimetrodon se podían identificar por la sección transversal de sus espinas dorsales. Esto es, especies diferentes tenían espinas con formas diferentes. Pero resulta que los autores del estudio de 2012 encontraron que eso era falso. De tal manera que no, los dimetrodontes no se distinguen por la forma de sus espinas dorsales.

Habrá que acercarse más a los dimetrodontes para saber cuáles eran sus características diagnósticas como este buen hombre que hace la danza del dimetrodonte feliz para poder obtener esa información valiosa.

Bueno, volviendo al tema de la "nueva imagen" vemos que no hay tal cosa en cuanto a la extensión de la vela, pero si en cuanto a su función y otras propiedades (di NO al dimetrodonte deformado de espinas desnudas). De tal forma que hay que tener en cuenta que no son los ilustradores con sus obras los que generan el conocimiento paleontológico, ellos lo transmiten y hay ocasiones como esta, en la que han errado al interpretar el conocimiento científico. Esto nos llama a tener cuidado con lo que circula en las redes y ser más críticos con la información. Con todo y ello, lo que hemos aprendido gracias al artículo de Rega y colaboradores es invaluable para nuestro entendimiento de los dimetrodontes, sus patologías y la función de sus extravagantes velas.

Me despido con esta hermosa reconstrucción de Dimetrodon giganhomogenes con una vela patológica moderada, obra de Michael Skrepnick y uno de los dimetrodontes más fieles al conocimiento científico actual.



LITERATURA CONSULTADA:

Rega, E. A., Noriega, K., Sumida, S. S., Huttenlocker, A., Lee, A., & Kennedy, B. (2012). Healed fractures in the neural spines of an associated skeleton of Dimetrodon: implications for dorsal sail morphology and function. Fieldiana Life and Earth Sciences, 104-111.

Ibrahim, N., Sereno, P. C., Dal Sasso, C., Maganuco, S., Fabbri, M., Martill, D. M., ... & Iurino, D. A. (2014). Semiaquatic adaptations in a giant predatory dinosaur. Science, 345(6204), 1613-1616.
Angielczyk, K. D., & Schmitz, L. (2014). Nocturnality in synapsids predates the origin of mammals by over 100 million years. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, 281(1793), 20141642.

Adendo visual:

Nobu Tamura sacó esta imagen recientemente y es la más fiel en cuanto a lo que dice el artículo de la vela patológica.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Top 10: Lo mejor del 2014

Llega el fin de este grandioso año. En lo que respecta a la paleontología, hubieron muchos avances importantes. En esta lista les traigo los 10 que considero mejores. Tal y como pasó antes (y para evitar una gigantesca tormenta de arena), les recuerdo que "mejor" es un término subjetivo. Por ello, esta lista está en orden de mi sesgada y paleofriki preferencia. Por ello, podrás estar de acuerdo o no, así que empecemos.

NÚMERO 10
Chiquito, pero polar

Publicado en: PLoS ONE.

En el titular del artículo de investigación se lee "Un diminuto nuevo tiranosaurio del techo del mundo".

Creemos saber muchos sobre tiranosáuridos, pero no podríamos estar más equivocados, pues aunque cada año se describen nuevas especies o nuevos descubrimientos, pocas son las ocasiones en las que tenemos la oportunidad de descubrir algo que se sale del molde. Eso es precisamente lo que es el Nanuqsaurus hoglundi, un tirano inusual. Para conocerlo, empecemos por lo básico. Su nombre significa "lagarto oso polar de Forrest Hoglund". El nombre genérico combina el clásico griego -saurós (lagarto) con el inupiaq (un dialecto inuit) -nanuq (oso polar). Por otro lado, el epiteto específico hace honor al filántropo que hizo posible su descubrimiento.

Información básica de Nanuqsaurus. Arriba izquierda, árbol filogenético calibrado con el tiempo geológico que muestra su ubicación evolutiva y temporal Arriba, derecha, holotipo, barra de escala en A de 10 cm, en B-L de 5 cm y en M 1 cm. Abajo, Nanuqsaurus a escala de otros tiranosáuridos. A, Nanuqsaurus hoglundi, basado en DMNH 21461. B, Tyrannosaurus rex, basado en FMNH PR2081. C, Tyrannosaurus rex, basado en AMNH 5027. D, Daspletosaurus torosus, basado en FMNH PR308; E, Albertosaurus sarcophagus, basado en TMP 81.10.1. Modificado de Fiorillo y Tykoski (2014).

Pero ¿por qué ponerle "oso polar"? Bueno, es que este animal fue encontrado en el norte de Alaska (en la cantera Kikak-Tegoseak, en el borough de North Slope), un entorno que en el durante el Cretácico tardío de hace unos 69.1 millones de años habría de ser bastante frío (pero no más que en la actualidad). Aunque algunos artistas han plasmado a esta especie en un entorno polar, es poco probable que haya existido nieve durante ese tiempo. Y en cuanto a las plumas, es muy probable que este y otros tiranosáuridos hayan estado cubiertas por ellas, pero por ahora no diré más al respecto.

Reconstrucción artística de Nanuqsaurus. Arte por Nathan Rogers.

Este descubrimiento pone de manifiesto que necesitamos saber más de los dinosaurios polares, que aún quedan muchas especies por ser descritas y que apenas estamos rasgando la superficie. Esperemos que pronto se recuperen más restos de este pequeño y la fauna que coexistió con él.

Referencia bibliográfica (OPEN ACESS):
Fiorillo, A. R., & Tykoski, R. S. (2014). A Diminutive New Tyrannosaur from the Top of the World. PloS one, 9(3), e91287.


NÚMERO 9
El ave asesina... de semillas

Publicado en: Naturwissenschaften (Naturaleza en Alemán).

En este título leemos "Evidencia isotópica y anatómica para una dieta herbívora en el ave gigante del Terciario Gastornis. Implicaciones para la estructura de los ecosistemas terrestres del Paleoceno".

Resulta que desde su descripción formal en 1855, el ave gigante Gastornis (descrita luego en Norteamérica bajo el sinónimo "Diatryma") ha sido vista desde diferentes ángulos. En un principio se pensaba que era algún tipo de ratita, por lo que se le reconstruía como una gigantesca ave esbelta y de cabeza pequeña. Pero todo eso cambió cuando la nación del fuego atacó se descubrió un cráneo completo que puso de manifiesto dos cosas: 1) no era para nada un ave de cabeza pequeña y 2) tenía un temible pico que sugirió una dieta carnívora. Y durante todo ese tiempo se reconstruyó al ave como una despiadada asesina de paleotéridos (antes incorrectamente llamados "caballitos forestales de 5 dedos").

La asesina haciendo de las suyas... Arte de John Sibbick.

Nuestros libros, caricaturas, documentales y películas estaban llenos de esta imagen, pero ¿podría estar ella en un error? Los escépticos del modelo carnívoro no faltaron (desde el principio), pero les hacía falta una adecuada organización de un caso con evidencias convincentes. Ese caso llegó este año en forma de una combinación del estudio de la firma isotópica de carbono y de la morfología funcional del pico del ave. Resultó que los datos eran sorprendentemente contrarios al modelo del ave carnívora y sugerían una veggie, una especie de gigantesco loro prehistórico que se alimentaba de vegetación y específicamente de los súper abundantes frutos de la zona.

El nuevo modelo de Gastornis, una obesa ave que se alimentaba de frutos. Arte por MattMart.

Con esto cambia nuestra visión de un ave carnívora que nunca lo fue. Claro, el estudio tiene detalles (sólo perceptibles al ojo nerd entrenado), si quieres enterarte de toda la historia haz clic aquí.

Referencia bibliográfica:
Angst, D., Lécuyer, C., Amiot, R., Buffetaut, E., Fourel, F., Martineau, F., ... & Herrel, A. (2014). Isotopic and anatomical evidence of an herbivorous diet in the Early Tertiary giant bird Gastornis. Implications for the structure of Paleocene terrestrial ecosystems. Naturwissenschaften, 101(4), 313-322.


NÚMERO 8
Cambio de look en Archaeopteryx y nuevo espécimen

Publicado en: Nature (Naturaleza).

El título reza: "Nuevo espécimen de Archaeopteyx da una idea de la evolución de las plumas penáceas".

Este espécimen nuevo ha rondado las antesalas del internet desde hace un rato... Para ser específicos, desde 2011, pero no había sido descrito formalmente. Y una descripción formal era necesaria para que nos diéramos cuenta de su importancia. Aparte de ser el número 11 en la lista de especímenes, este porta las mejores impresiones de plumas de las patas traseras, lo que vino a confirmar que efectivamente, archie tenía plumas remeras en las patas traseras a modo de "segundo par de alas". Pero eso no es todo.

El nuevo y flamante espécimen de Archaeopteryx. Imagen tomada de Foth et al. (2014).

También tiene las impresiones de plumas de cola más completas (incluso más que las del famoso espécimen de Berlín que aparece en casi todo libro de texto biológico). Ellas permitieron conocer que tenía un "hueco" de plumas en el centro de la misma. Este fósil muestra además una imagen de un ala más desgarbada que las usuales "alas de paloma" que todo artista le coloca y ponen en duda las capacidades volantes del animal. Pero eso no es todo, los autores del artículo indican que la presencia de estas y otras plumas penáceas (plumas remeras típicas de vuelo) en sitios nada aerodinámicos podría ser indicativo de que éste tipo particular de pluma no evolucionó para el vuelo, sino para la exhibición.

Nuevo modelo de Archaeopteryx, arte por Stygimolochspinifer.

Ahora tenemos una imagen más clara de Archie y nuevos especímenes prueban arrojar nuevos datos y novedosas interpretaciones que rompen paradigmas de hace siglos. Esperemos que se hallen más. Más sobre esta noticia aquí (noticia #1).

Referencia bibliográfica:
Foth, C., Tischlinger, H., & Rauhut, O. W. (2014). New specimen of Archaeopteryx provides insights into the evolution of pennaceous feathers. Nature, 511(7507), 79-82.


NÚMERO 7
Nuevos récords de ADN "made in Mexico"

Publicado en: Science (Ciencia) y en Biology Letters (Cartas biológicas) de la Royal Society.

El año pasado se sentaron los récords de extracción de ADN antiguo más vejetes del mundo, uno de un caballo de hace 700,000 años conservado en permafrost y otro de un oso y homínino de hace 300,000 años, conservados en una cueva de España (clic aquí para ver, ir al número 3 de la lista). Esta vez se sientan nuevos récords veamos.

Este glorioso título se traduce como "Esqueleto humano del Pleistoceno tardío y mtDNA vinculan paleamericanos y nativos americanos modernos".

Resulta que durante mucho tiempo el paradigma en lo tocante al poblamiento de América era que los paleoindios (así se llaman de manera formal y no despectiva) no estaban relacionados a los indígenas actuales, pues éstos últimos procedían de un segundo evento de colonización, mientras que los primeros se extinguieron completamente. Esto estaba soportado por las diferencias de tiempo, la tecnología lítica distinta y sobre todo, la anatomía. Pero este año se asestó un golpazo de dos vías. Resulta que en un Cenote de Yucatán (México) llamado "Hoyo negro" se extrajeron restos humanos que correspondían a una niña de unos 12 años que murió hace unos 12,000 a 13,000 años antes del presente. ¿Qué tiene de especial? Bueno, se hizo extracción de ADN mitocondrial y sólo con ello se consiguió el récord del DNA antiguo más viejo extraído de un ser humano en México y el segundo (o primero dependiendo si las edades son correctas) de Norteamérica, seguido de restos de Montana.

El cráneo de Naia y su ubicación dentro de la cueva (Cenote). Tomado de Chatters et al. (2014).

Pero eso no es todo, también se rompe un paradigma con este estudio. Se corrobora que los paleoindios tenían un origen común con los antiguos habitantes de Beringia. Esto hace que los indígenas modernos sean descendientes de esas oleadas de invasión antiguas y no de oleadas posteriores e implica que las diferenicas que observamos entre los antiguos y los modernos indígenas son producto de evolución in situ.

Referencia bibliográfica:
Chatters, J. C., Kennett, D. J., Asmerom, Y., Kemp, B. M., Polyak, V., Blank, A. N., ... & Stafford, T. W. (2014). Late Pleistocene Human Skeleton and mtDNA Link Paleoamericans and Modern Native Americans. Science, 344(6185), 750-754.


Antes de pasar al siguiente punto, veremos otro récord mexicano de ADN antiguo.

El maravilloso título se lee "ADN antiguo y los trópicos: la historia de un ratón". Cabe destacar que en la presentación del XII Congreso Nacional de Mastozoología Tania abrió con una cita de Jurassic Park... Simplemente maravilloso (y como nota, yo era el único paleonerd que soltó una carcajadilla en la sala).

Se trata del trabajo de Tania A. Gutiérrez García, quién se propuso lo imposible, un título sensual y retar nociones preconcebidas que fueron hechas trizas. Resulta que el viejo adagio reza "jamás encontrarás DNA antiguo en los trópicos ¡nerd!". Bueno, más que adagio era más como un mantra que no se había puesto a prueba. En este trabajo, los investigadores se pusieron a trabajar con restos subfósiles de mandíbulas de un ratóncillo identificado como Ototylomys phyllotis, que procedían de la Cueva de Loltún, en Yucatán, México. Y se rompió un récord... se obtuvo una de las muestras de ADN antiguo más tropical de la que se tenga registro en el mundo (que junto con la de Naia, hacen récords mexicanos).

El simpático ratoncillo en cuestión. Fotografía por Duarte Dellarole.

Pero ahí no para la historia. Resulta que este ratón tiene varias poblaciones modernas meso y centroamericanas que forman linajes evolutivos. Uno está en la Península de Yucatán (en tierras bajas), otro en las tierras altas de Chiapas y Guatemala, uno más en Centroamérica y finalmente uno pequeño en Costa Rica (que forma parte del linaje Centroamericano). Dado que la Cueva de Loltún está en Yucatán, uno esperaría que las muestras subfósiles correspondieran a ese linaje, pero nop. Para sorpresa de más de uno, los ratones cavernícolas-yucatecos forman un linaje propio, ubicado en la base del árbol de linajes moderno. Eso y la enorme distancia genética (cerca del 30%, comparado con un 7% entre los linajes modernos) llevaron al alboroto en la sala y se propuso entre los expertos que este ratón antiguo no era un Ototylomys phyllotis, sino una nueva especie.

A) Mapa de los linajes de O. phyllotis. B) Árbol de linajes (cada color representa un linaje en el mapa, salvo por el rojo que representa los ratones subfósiles). C) Red de haplotipos de O. phyllotis de la cueva. D) Estratigrafía de la cueva de Loltún. Modificado de Gutiérrez-García et al. (2014).

Sin embargo y ya platicándolo en la comida, las autoras principales y el Dr. Arroyo Cabrales (mi co-tutor y coautor del artículo de Naia) me comentaron (mugroso presumido) que esa distancia podría deberse al tiempo generacional tan largo transcurrido desde los tiempos del antro de Loltún a la fecha. Por ello (y con justa razón) se abstuvieron de lanzar los fragmentos como una nueva especie. Sin embargo, el trabajo resultó ser sumamente interesante.

Referencia bibliográfica:
Gutiérrez-Garcıa, T. A., Vázquez-Domınguez, E., Arroyo-Cabrales, J., Kuch, M., Enk, J., King, C., & Poinar, H. N. (2014). Ancient DNA and the tropics: a rodent’s tale. Biol. Lett. 10: 20140224.


NÚMERO 6
Espermatozoides fósiles

Publicado en: Proceedings of the Royal Society B (Actas Biológicas de la Royal Society).

El título de este trabajo se traduce como "Preservación subcelular en esperma de ostrácodo gigante de depósitos de caverna del Mioceno temprano en Australia".

Los espermatozoides son células germinales masculinas que deben unirse a una femenina (óvulo) para producir un embrión. Éstas células evolucionaron varias veces de forma independiente en los eucariotas (bichos de células con núcleos membranosos). En los animales, existen espermatozoides de muchos tipos y tamaños, existiendo formas gigantes. Los ostrácodos son unos crustáceos curiosos que se encierran en unas pequeñas conchas que ellos mismos producen. Dentro de este grupo están los ostrácodos de la superfamilia Cypridoidea. Éstos tienen la peculiaridad de producir espermatozoides gigantes (¡de hasta 10 mm de largo!) en forma de espiral.

Anatomía de un ostrácodo. Esquema por Moisés Guerrero.

¿Y eso qué tiene que ver? Bueno, pues que aunque estos bichines son bien conocidos en el registro fósil, rara vez se preservan en el detalle suficiente como para apreciar su anatomía interna y sólo en ocasiones dignas de llamarse "milagrosas" nos revelan estructuras subcelulares. Y este es el caso de unos ostrácodos del Mioceno temprano, descubiertos en Riversleigh’s Bitesantennary, en Queensland, de entre hace 16 y 23 millones de años de antigüedad. Éstos fueron analizados mediante el poderoso sincrotrón y se encontraron estructuras reproductoras en cuatro machos de las especies Heterocypris collarisNewnhamia mckenziana. Que estaban acompañados de cuatro hembras que también preservaron estructuras reproductoras, una de ellas es de la especie N. mckenziana. Algo sorprendente y notable para el registro fósil.

Del ostrácodo a los espermatozoides. Imagen modificada de Matzke-Karasz et al. (2014).

Esta es la primera vez (al menos que yo sepa) que se preservan espermatozoides en el registro fósil, lo que supone una ampliación en cuanto al tipo de fósiles que se pueden encontrar y

Referencia bibliográfica:
Matzke-Karasz, R., Neil, J. V., Smith, R. J., Symonová, R., Mořkovský, L., Archer, M., ... & Tafforeau, P. (2014). Subcellular preservation in giant ostracod sperm from an early Miocene cave deposit in Australia. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, 281(1786), 20140394.


NÚMERO 5
El artista más antiguo conocido

Publicado en: Nature (Naturaleza).

En este título leemos "Homo erectus en Trinil, Java, usaban conchas para producción de herramientas y grabados".

Así es, leímos bien, el "primitivo" hombre erecto producía herramientas y grabados en Java con conchas. Esto podría parecer ordinario, pero no lo es. Ya el año pasado veíamos que los neandertales enterraban a sus muertos (número 10 en la lista pasada). Esto suscitó mucha controversia en lo tocante a la evolución y origen del pensamiento simbólico, un tipo especial de proceso cerebral que estaba restringido según el antiguo paradigma a nuestra especie, Homo sapiens. Después de todo, se decía que el poder pensar en abstracto era lo que nos diferenciaba de nuestros primos antiguos y bobos que se extinguieron por no poder ver el futuro. Y el H. erectus es precisamente primitivo, pero nada bobo.

Según lo que sabemos de H. erectus, es una especie primitiva que se desprendió de forma temprana del resto de los Homo del mundo y que sobrevivió hasta muy tarde en el tiempo geológico. Imagen de Reed DL, Smith VS, Hammond SL, Rogers AR y Clayton DH.

Este hallazgo tomó lugar en el icónico sitio original del "hombre de Java", en Indonesia, el llamado "Hauptknochenschicht", descubierto en 1891 por Eugène Dubois. La evidencia consta de una fauna de bivalvos de agua dulce con una edad de entre 540,000 y 430,000 años (mucho antes de que surgiera el Homo sapiens). Las conchas pertenecen al género Pseudodon sp. y varias de ellas poseen marcas de haber sido trabajadas, pero una de ellas destaca del resto por poseer marcas simétricas que no pudieron ser producto de la coincidencia, la concha DUB1006-fL.

La concha en cuestión... Note el grabado único de la misma. Imagen modificada de Joordens et al. (2014).

El grabado es un patrón simple, del que (por obvias razones) se desconoce el significado. Sin embargo, lo que sí se sabe es que este grabado representa pensamiento simbólico, cualquiera que éste sea. Esto sugiere que H. erectus no era un idiota guiado únicamente por el instinto, sino que tenía mente propia. Este hallazgo reaviva el debate sobre el punto de origen del pensamiento simbólico y de él, se desprende la parsimoniosa hipótesis de que éste surgió en África hace al menos 1.4 a 1.5 millones de años.

Fuente bibliográfica:
Joordens, J. C., d’Errico, F., Wesselingh, F. P., Munro, S., de Vos, J., Wallinga, J., ... & Roebroeks, W. (2014). Homo erectus at Trinil on Java used shells for tool production and engraving. Nature.


NÚMERO 4
Cambio de look en Deinocheirus

Publicado en: Nature (Naturaleza).

Traduzcamos... "Resolviendo los antiguos enigmas de un ornitomimosaurio gigante, Deinocheirus mirificus".

¿Sólo el número 4? Así es, la lista aguarda sorpresas más adelante. Mientras eso pasa, veamos. Este paper fue esperado por un muy buen rato por la comunidad paleontológica. Este dinosaurio era todo un misterio, pues sólo se conocía un par de brazos gigantescos que se atribuían a un carnicero gigantesco, casi salido de una pesadilla. Eso fue desde los sesentas y setentas.

Los brazos de la bestia, junto a una Homo sapiens para ver la dimensión del animalote. Foto por Marojejian.

Pasó el tiempo y para 2004 se le había asignado al grupo de los "dinosaurios avestruz", los ornitomimosaurios, algo que fue soportado en 2006 con otro estudio. Pero con sólo un par de brazos con los cuales trabajar, era evidente que no se podía asegurar nada. Pero para 2013, se presentó un trabajo en forma de ponencia (y eventualmente un resumen) que presentaba dos esqueletos parciales encontrados en 2011, acompañados de una sorpresa, el dinoqueiro no era un asesino, sino un apacible vegetariano. Ésto se supo dado que en su panza se encontraron gastrolitos, pequeñas piedras que los animales tragan para procesar materia vegetal en ausencia de dientes.

Reconstrucción de la bestia por el artista Fabio Pastori.

La cosa terminó en un hermoso artículo científico de apenas 4 páginas que revolucionó todo lo que sabíamos del dinoqueiro. Ahora sabemos que sí era un ornitomimosaurio, que era gigantesco (unos 11 metros de largo), efectivamente era robusto y no sólo eso.. tenía pecualiaridades como una joroba que recorría su espalda y una cabeza muy, muy parecida a la de un dinosaurio "pico de pato" (hadrosauroideo). Y para rematar en la rareza, los gastrolitos no estaban solos, junto a ellos se encontraron vértebras de pez que indican que este coloso era un piscívoro logrado.

Para saber más de esta historia y ver más imágenes, puedes hacer clic en este enlace: "Deinocheirus y su cambio de look".

Referencia bibliográfica:
Lee, Y. N., Barsbold, R., Currie, P. J., Kobayashi, Y., Lee, H. J., Godefroit, P., ... & Chinzorig, T. (2014). Resolving the long-standing enigmas of a giant ornithomimosaur Deinocheirus mirificus. Nature.


NÚMERO 3
Cambio de look en Spinosaurus

Publicado en: Science (Ciencia).

El título de este artículo casi tildado de "satánico" por demasiadas personas reza "Adaptaciones semiacuáticas en un dinosaurio depredador gigante".

Para muchos esta fue la noticia del año, lo más importante en paleontología, la crema de la crema, el santo grial... Pero para un servidor (sesgado como es natural), este descubrimiento sólo hace el número 3 en la lista. Pero ¿por qué? Pues, el artículo se publicó de forma exprés (como el título de la revista lo dice) y contiene demasiadas aristas que limar. Total, el caso es que trata sobre el popular Spinosaurus, que no era nada popular antes de la cinta Parque Jurásico 3, donde le patea el reptiloide trasero a un T. rex y lo asesina.

La lagartija asesina en los estudios Universal. Fotografía por Tony Turner.

Para no hacer el cuento largo, este artículo trata del descubrimiento de un tercer espécimen de Spinosaurus. Uno tan interesante que desataría tormentas con más granos de arena que el Sahara mismo. Y es que este nuevo fósil (cuyas condiciones de recuperación fueron inusuales) le da un giro a lo que creíamos saber de este bicho. En síntesis, Spinosaurus se vuelve el dinosaurio más raro del mundo. Ésto debido a que se descubre que su vela no era un arco, sino una especie de gran M sobre el lomo, que era más esbelto de lo que se creía y lo más sorprendente: que era un dinosaurio completamente acuático. Sus adaptaciones a la vida acuática son principalmente un cuerpo alargado, unas fosas nasales ubicadas bastante alto en el hocico, pies posiblemente palmeados y unas diminutas (y muy controvertidas) patas traseras.

Esta es la nueva imagen de Spinosaurus aegyptiacus, traída a nosotros del puño el artista Davide Bonadonna.

Todo lo anterior cambia completamente la imagen que se tenía de esta criatura, acercándonos más al Spinosaurus real y alejándonos del monstruo del parque temático.

Si quieres saber más de esta historia y ver toda una plétora de imágenes puedes hacer clic en: "La nueva imagen de Spinosaurus".

Referencia bibliográfica:
Ibrahim, N., P. C. Sereno, C. Dal Sasso, S. Maganuco, M. Fabbri, D. M. Martill, S. Zouhri, N. Myhrvold y D. A. Iurino. (2014). Semiaquatic adaptations in a giant predatory dinosaur. Science Express. 6p.


NÚMERO 2
Caliente, caliente... Bueno, no tanto

Publicado en: Science (Ciencia).

Un título elegante y sencillo: "Evidencia de mesotermia en dinosaurios".

Este año ha sido todo un regalo para quienes gustamos de los cambios de paradigma. En este caso, el paradigma ha cambiado dos veces. Al principio, los dinosaurios eran considerados lagartijas gigantes cuyo metabolismo debía de ser ectotérmico (de "sangre fría"), durante los 60's se gestó un cambio que se consolidó en los 70's, los dinosaurios eran criaturas mucho más parecidas a las aves y mamíferos que a los reptiles, por ello debían ser endotérmicos (de "sangre caliente"). Y películas como Jurassic Park ayudaron a fijar esa imagen en el público. Pero ¿acaso alguien había probado que ese era el caso? Realmente (y para dolor de muchos), no.

El paleontólogo (e ídolo de mi infancia) Robert Bakker, junto con su maestro y paleontólogo finado John Ostrom, ayudaron a fijar la imagen de dinosaurios de sangre caliente. Arte por Chris Masna.

En este año se publicó otro artículo que levantó (de nuevo) otra tormenta de arena gigante (todo lo que va en contra de los libros de niños y películas crea estas tormentas). En esta ocasión se respondía una pregunta simple ¿qué tipo de metabolismo tenían los dinosaurios? Y la cosa es que pocos entendieron que esa era la pregunta y no "¿mis adorados raptores eran lagartijas metabólicas?". La metodología para responderla fue elegante: comparar el ritmo metabólico de crecimiento. Gracias a esto, los autores del artículo SI respondieron la pregunta y lo hicieron de esta forma: "los dinosaurios (en lo general) eran de sangre 'tibia' (mesotérmicos), un punto intermedio entre los metabolismos ectotérmicos y los endotérmicos".

Cualquiera que sepa leer un gráfico bivariante notará que los ectotermos tienen una baja tasa metabólica y un crecimiento "lento", los animales endotermos tienen un crecimiento más veloz y los dinosaurios, en bulto, tenían un crecimiento intermedio. Note que hay dinosaurios (representados por cuadros) que encajan en los modelos de "sangre fría" y "sangre caliente", así como dinosaurios completamente intermedios. Gráfico tomado de Grady et al. (2014).

Y es que, este descubrimiento es más importante que cualquier cambio de look de esta lista, pues nos acerca más al mundo de los dinosaurios vivos, incluso más que la apariencia ósea. Es por ello que este descubrimiento se lleva "la plata" de este top 10, pues nos deja saber que los dinosaurios eran de sangre "tibia".

Si quieres aprender más sobre metabolismos y sobre este descubrimiento, puedes hacer clic en: "Dinotibios y el rumor de la sangre caliente".

Fuente bibliográfica:
Grady, J. M., Enquist, B. J., Dettweiler-Robinson, E., Wright, N. A., & Smith, F. A. (2014). Evidence for mesothermy in dinosaurs. Science, 344(6189), 1268-1272.

Pero antes de pasar al descubrimiento número 1, veamos antes una...


► MENCIONES HONORÍFICAS ◄

"Menú completo para el Neandertal"

Publicado en: PLoS ONE.

En el título leemos "La dieta del neandertal: Una nueva perspectiva usando biomarcadores fecales".

Así es, los autores usaron cacas de este humano para indagar más sobre su dieta. Pues resulta que hasta antes de este estudio el paradigma era que los neandertales eran altamente carnívoros y que casi consumían plantas por accidente. Con este estudio se le da un giro a la situación y ahora sabemos que en realidad los neanders si comían plantas y lo hacían de forma bastante regular, lo que indica una dieta omnívora. Pero ¿cómo supieron esto? El sitio del hallazgo se llama "El Salt", se encuentra en España, data de hace 50,000 años y contiene los restos de excrementos más antiguos conocidos para cualquier homínido. Éstos restos se analizaron y se encontraron altas concentraciones de 5β-stigmastanol, un compuesto producido por la digestión de colesterol de origen vegetal.

Neandertales tomando el desayuno. Arte por Mauricio Antón.

Gracias a ello, ahora sabemos que nuestros primos eran más vegetarianos de lo que pensábamos.

Referencia bibliográfica OPEN ACCESS:
Sistiaga, A., Mallol, C., Galván, B., & Summons, R. E. (2014). The Neanderthal meal: a new perspective using faecal biomarkers. PloS one, 9(6), e101045.


"Sexo antiguo... y rudo"

Publicado en: Nature (Naturaleza).

En el título se lee "Copulación en placodermos antiarcos y el origen de la fertilización interna de los gnatostomados".

Esta noticia es sobre el hallazgo de copulación en vertebrados más antigua conocida. Pero además de romperse un récord de antigüedad sexual, se abre la puerta para nuevas e interesantes interpretaciones sobre el acto de la cópula. Resulta que estos 'peces' armados inventaron (o heredaron) la cópula, es decir, el acto donde el macho inserta un órgano especial dentro de la hembra para fertilizar sus óvulos. La evidencia para ello es la presencia de unas estructuras en la región anal llamadas cláspers que estaban compuestos por unos elementos óseos externos y que no existen hoy en día en ningún vertebrado (hay penes espinosos, pero nada hecho de hueso por fuera). Con ellos, éstos pequeños mandibulados conseguían reproducirse. Lo interesante del asunto es que su presencia sugiere que de forma ancestral, todo mandibulado tenía estas estructuras, pero que por diferentes motivos, éstas se perdieron y reinventaron en varios grupos tiempo después.

Gráfico que explica la evolución y presencia de órganos penetrantes en vertebrados. Diseño y arte por John Long y Brian Choo, traducción por Roberto Díaz Sibaja.

Esto nos lleva de la mano a conocer más sobre la evolución de un tabú, la evolución del pene.

Referencia bibliográfica:
Long, J. A., Mark-Kurik, E., Johanson, Z., Lee, M. S., Young, G. C., Min, Z., ... & Trinajstic, K. (2014). Copulation in antiarch placoderms and the origin of gnathostome internal fertilization. Nature.


"Ojos para la noche"

Publicado en: Proceedings of the Royal Society B (Actas Biológicas de la Royal Society).

Traducción del título: "La vida nocturna en los sinápsidos antecede al origen de los mamíferos por más de 100 millones de años".

Este descubrimiento rompe otro paradigma... Esta vez tiene que ver con el origen de la vida norcturna (pero no la de los bares y burdeles). Se solía asumir que ésta apareció en los mamíferos como respuesta ante la presencia de una biota dominada por arcosaurios diurnos. Pero ¿cómo probar si algo vivía de día o de noche? Simple (pero a nadie se le había ocurrido), dicen que los ojos son la ventana del alma ¿no? Pues en este caso, los ojos son la ventana hacia la vida de los bichos. Al estudiar el diámetro de las mismas y los anillos escleróticos que éstas contienen (a veces) se puede saber si los animales vivieron en un entorno nocturno, diurno o crepuscular (con hadas brillantes y toda la cosa). Y en este estudio se concluyó no sólo que la vida nocturna precedía a los mamíferos por más de 100 millones de años (surgiría hace unos 300 Ma), sino que además ésta evolucionó varias veces y que eran los carnívoros como Dimetrodon milleri, Sphenacodon ferox y Tritylodon longaevus (entre otros) los que eran nocturnos, mientras que los vegetarianos eran diurnos.

¡Santas cachuchas! Resulta que estas criaturas con vela eran nocturnas. Arte por Marlene Hill Donnelly.

Este estdudio nos muestra un lado que no conocíamos de los sinápsidos, nos muestra que la "nocturnez" no apareció en nuestros peludos ancestros, sino en los ancestros escamosos de ellos. Pero además supone algo interesante... Si Dimetrodon era nocturno, ¿para qué usaba entonces la vela?

Fuente bibliográfica OPEN ACCESS:
Angielczyk, K. D., & Schmitz, L. (2014). Nocturnality in synapsids predates the origin of mammals by over 100 million years. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, 281(1793), 20141642.

Y ahora si... redoble de tambores ♫♪♫♪♪...


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El dinosaurio que lo cambia todo

Publicado en: Science (Ciencia).



Resulta que este es por mucho el descubrimiento más importante del año. Se trata de un pequeño dinosaurio ornitisquio con plumas, pero que cuyas implicaciones son monstruosas, pues suponen que las plumas pudieron haber estado presentes en el ancestro común de todos los dinosaurios y que de hecho, la ausencia de plumas es una innovación con respecto a una condición ancestral emplumada. Este es el cambio de paradigma más grande que haya tenido lugar en paleontología de dinosaurios de los últimos años. Ahora les presento la historia (ya antes posteada en el blog).

Kulindadromeus por el artista Andrey Atuchin.

La nueva criatura se llama Kulindadromeus zabaikalicus, que significa "corredor de Kulinda de Zabaikal". Kulinda es la localidad donde se encontraron los restos de este pequeño y pertenece al Distrito Cherynyshevsky, de la región Chita del sureste de Siberia. Los fósiles se encontraron en sedimentos de la Formación Ukureyskaya, que data del límite entre el Jurásico medio a tardío, por lo que Kulindadromeus tiene unos 163.5 millones de años. Esta edad lo coloca como el más antiguo ornitisquio con estructuras integumentarias similares a plumas jamás descubierto (superando a Tianyulong -otro ornitisquio con filamentos- en unos 5 millones de años).

El esqueleto de Kuli. Tomado de Godefroit et al. (2014).

Lo interesante de este dinosaurio no son sus huesos, sino las impresiones tridimensionales de integumento encontrados con él. ¿Por dónde empezar? Quizá por las escamas. Veamos. Se encontraron escamas reticuladas (escamas en un mosaico donde no se traslapan unas con otras, mismas que ya se conocían en dinosaurios ornitisquios como ceratopsios y hadrosauroides) al rededor de donde estaría el pie y la pantorrilla, siendo éstas últimas más grandes que las de los pies. Lo curioso es que no tiene los clásicos pies de pollo con escamas grandes (escamas escutadas).

Escamas reticuladas de las patas de Kuli. Modificado de Godefroit et al. (2014).

Pero esas son las escamas "estándar" de Kulindadromeus, pues tiene unas escamas muy extrañas, nunca antes vistas en un ornitisquio y sólo vistas antes en las patas de los dinosaurios emplumados llamados aves y en el lomo de titanosaurios; se trata de las escamas imbricadas o scutellum (scutelllae en plural y del latín "escudo"). El lugar donde se hallaron estas escamas es la cola que dicho sea de paso, estaba desprovista de cualquier otro tipo de integumento. Veamos ahora esas escamas.

Escamas imbricadas de Kulindadromeus. A) Doble fila de escamas cercana a la base de la cola y ubicadas en la parte ventral de la misma (INREC K4/94). B) Detalle de escamas de la parte trasera/media de la cola en su parte dorsal (INREC K4/117). C) Reconstrucción de las escamas en su porción dorsal, D) Reconstrucción de las escamas en vista laterodorsal (Que raro que no reconstruyeran las de la base de la cola). Modificado de Godefroit et al. (2014).

Ok, ya vimos las escamas, ahora pasemos al integumento filamentoso. Resulta que Kulindadromeus tiene preservados filamentos simples en la parte alta de la cabeza y entre las costillas. Esto no sorprende a casi nadie por que se conocían filamentos semejantes en los lomos de los ornitisquios Tianyulong y Psittacosaurus (clic en cada uno para ver fotografías). Además, evolutivamente, Kulindadromeus fue superado por Tianyulong, pues éste es más basal. Pero, el buen kuli nos tiene reservadas más sorpresas que simples filamentos.

Filamentos de Kulindadromeus. A) Cráneo parcial (INREC K4/22). B) Zona aumentada de A. C) Porción de las costillas (INREC K4/33). D) Zona aumentada de C. Modificado de Godefroit et al. (2014).

La enorme variedad de escamas y los filamentos simples no es la razón por la que este dinosaurio se ha catapultado a las noticias, no... son las plumas. Hoy en día definimos pluma en función de las que tienen las aves, que son los dinosaurios más derivados de todos. Pero eso quizá esté mal, pues dejamos de lado a todas las estructuras intermedias que no son escamas. Y precisamente lo que tiene Kulindadromeus, estructuras que a falta de 1) una definición única e inclusiva de pluma y 2) un nombre mejor, las llamamos plumas (aunque con cautela, claro). Las de Kuli vienen en dos formas, la primera es una placa de la que emergen 6-7 filamentos de entre 10 y 15 mm de largo, que se ubican en los brazos y piernas del animal (siendo más anchos y rectos los filamentos de los brazos).

Plumas tipo 1 de Kulindadromeus. A) Húmero y parte proximal del radio y ulna (INREC K4/115). B) Detalle de del recuadro en A. C) Esquema representativo de B. D) Detalle de las plumas preservadas cerca del fémur (INREC K4/116). E) Detalle de una zona adyacente. F) Esquema de E. Abreviación: bpl= placa basal. Tomado de Godefroit et al. (2014).

Las dudas surgieron. Los autores dicen que los filamentos se asemejan a los del plumón de las aves, siendo similares a los las gallinas de raza silkie en no tener barbas. Otra duda es sobre la placa basal ¿qué es esa cosa? Los autores proponen dos hipótesis: son escamas modificadas o un raquis modificado (raquis es el eje principal de una pluma aviana moderna). Los detractores de las plumas y amantes de todo lo que es escamoso y feo dijeron que no existían cosas semejantes a las "plumas" de Kuli y que las placas basales son simples escamas... pero 1) es mentira que no hayan cosas similares a las placas basales y 2) a diferencia de las escamas, las placas basales no se tocan y siempre están separadas una de otra, algo que no tienen las escamas reticuladas ni las escutadas.

Imagen retirada debido a un reclamo totalmente idiota.

Donde se pone candente la cosa es con el segundo tipo de plumas o estructuras integumentarias que parecen plumas de Kuli. Aparecen en la zona aledaña a las rodillas. Su estructura es un poco rara, pues parecen listones con un cálamo central, similares a un vexilo continuo. Los autores tuvieron la audacia de remover la porción carbonosa de una de estas estructuras y descubrieron que el "vexilo" tiene una estructura interna compuesta de delgados filamentos paralelos al "cálamo". Esto supone más dudas que respuestas, pues estos filamentos paralelos podrían ser homólogos (de un origen evolutivo único) a las barbas de las plumas de las aves. Si esto es cierto (y tiene todas las de ganar) entonces éstas SON plumas, viles y cochinas plumas... ¡en un ornitisquio! Es como ver un lagartijo con melena.

Plumas tipo 2 de Kulindadromeus. G) Región proximal de la tibia con plumas preservadas (INREC K4/44). H) Detalle de G. I) Esquema de las estructuras señaladas en H. J) Pluma a la que se ha removido la cubierta carbonosa e indicada la zona con fibras con la flecha. Tomado de Godefroit et al. (2014).

Entonces, Kulindadromeus tiene tres tipos de escamas: reticuladas pequeñas, reticuladas grandes e imbricadas o escutadas (con adornos además), así como tres tipos de plumas: filamentos simples, plumoniformes y listoniformes. ¿Y qué imagen general se tiene de la criatura? Bueno, les presento las mejores reconstrucciones (a mi sesgado criterio hediondo):

Arte por Andrey Atuchin.

Arte por Lukas Panzarin.

Arte por Emily Willoughby.

¿Y de quién es pariente este dinosaurio? Bueno, el análisis filogenético muestra que es pariente cercano del dinosaurio Hexinlusaurus multidens y que junto con éste y otros más, se encuentra en la base del grupo denominado Neornithischia, justo antes de la separación de los linajes que darían origen a los ornitópodos (básicamente iguanodóntidos + hadrosáuridos) y a los marginocéfalos (básicamente paquicefalosaurios + ceratopsios).

Relaciones de parentesco de Kulindadromeus calibrada con el tiempo geológico. Modificado de Godefroit et al. (2014).

Cuidado, algunos dicen que este hace que TODOS los dinosaurios estaban emplumados. Eso no es cierto. Este hallazgo sugiere que la condición ancestral de los dinosaurios era tener filamentos simples a moderadamente complejos y que algunos grupos perdieron dicha cobertura. Pensemos en un saurópodo emplumado... no es imposible, pero es improbable, pues la cantidad de calor retenido por su gigantotermia y plumaje le harían muy poco llevadera la vida. Aunque esto último es una suposición que quizá sea errónea, pues conocemos dinosaurios bastante grandes con cobertura amplia de plumas (Yutyrannus por ejemplo). Ojalá se encuentren yacimientos tipo lagerstätte del Triásico tardío con dinosaurios/dinosauromorfos para corroborar o refutar estas ideas. 

Referencia bibliográfica:
Godefroit, P., Sinitsa, S. M., Dhouailly, D., Bolotsky, Y. L., Sizov, A. V., McNamara, M. E., ... & Spagna, P. (2014). A Jurassic ornithischian dinosaur from Siberia with both feathers and scales. Science, 345(6195), 451-455.

Ahora si, llegamos al fin de este maravilloso año en el que disfrutamos de noticias agradables y nuevas secciones. Esta lista se hizo pensando en la audiencia, pero también se hizo sólo con descubrimientos que rompieron los paradigmas vigentes hasta el 2013. Espero que este tema les haya agradado, si es así no olviden compartirlo.

¡FELIZ AÑO NUEVO 2015!

Nos vemos el año entrante...