viernes, 6 de diciembre de 2013

¿Evolución en reversa?

En el tema "los grandes simios y sus caderas" se exploró el nuevo descubrimiento que sugiere que nuestra familia (Hominidae) había empezado como 'proto-bípeda' y que algunos miembros como orangutanes, gorilas y chimpancés revirtieron esa condición haciéndose cuadrúpedos facultativos. ¿Es esto un ejemplo de evolución en reversa? Y lo que es más interesante ¿la evolución puede ir en reversa?

La evolución en un sentido amplio es cambio, todo cuanto existe o ha existido evoluciona gracias a las leyes de la termodinámica y a la flecha del tiempo. Pero cuando hablamos de la evolución de los organismos vivos, nos estamos refiriendo en particular al hecho evolutivo de la evolución biológica. Nosotros los humanos hemos descubierto este hecho y nos hemos planteado una serie de teorías para explicarlo. Como toda teoría científica, la teoría de la evolución biológica tiene un trasfondo filosófico que muy a menudo se nos olvida considerar. Una pregunta básica en evolución es ¿puede ir esta en reversa?

¿Evolución en reversa? ¿Eso existe?

Es muy común pensar que así es, pero desgraciadamente esta es una concepción errónea. El principio de la entropía creciente (o segunda ley termodinámica) nos indica que el universo en general tiende siempre hacia el desorden, por lo que el regresar algo a su estado inicial costará crear más desorden en el universo (generalmente en forma de energía). Eso implica que no es imposible, pero es muy costoso energéticamente. Los sistemas vivos no poseen la capacidad de modificarse profundamente a voluntad sin el uso de tecnología y además, los sistemas vivos son altamente eficientes por lo que casi no desperdician energía en procesos que no tengan que ver con el mantenimiento del organismo o la reproducción.

Escultura en honor a la entropía, localizada en la Universidad de Monterrey, México.

Los puntos previamente expuestos hacen que sea casi imposible des-evolucionar. Podemos ver ejemplos de presunta evolución en reversa, generalmente retratada en pérdida o ganancia de características que hacen del organismo, algo similar a otros organismos antiguos en su linaje evolutivo. Por ejemplo, sabemos que los primeros hexápodos (grupo que contiene entre otros a los insectos) no tenían alas y cuando vemos un insecto sin alas (como una pulga) podemos pensar que evolucionó "hacia atrás". Otro ejemplo es el pollo del hoatzin que posee garras que semejan las garras de sus ancestros, los dinosaurios.

Pulga de la rata, fotografía en microscopio electrónico de barrido coloreada. Original de Dr. Tony Brain.

Pollo de Hoatzin. Note las garras en la mano.

En realidad esta pérdida o ganancia de características no es evolución en reversa porque estas características son innovaciones evolutivas (apomorfías) propias, que se generaron por un nuevo proceso de selección natural. La evolución pues, tiene un único sentido: hacia adelante y ese adelante se puede parecer mucho a lo que hay atrás, pero en realidad no lo es.

Espero que este tema les haya parecido interesante, no se olviden de votar y si les gustó, recomiéndenlo y coméntenlo. Buen día.

jueves, 5 de diciembre de 2013

¿Por qué es tan difícil encontrar aves fósiles?

Este tema está relacionado a "Colibrejo, un nuevo fósil". Gracias por seguir haciendo clic para saber más.

Las aves son uno de los grupos biológicos más importantes. Actualmente conforman cerca de 10,000 especies, de las cuales algunas juegan roles importantes en la religión, el folclor, las artes, la gastronomía e incluso como mascotas. Sabíamos gracias a los naturalistas de la época victoriana que las aves descendían de algún grupo de reptiles, después de todo ellas tienen escamas en las patas y ponen huevos con cáscara. La noción de que las aves descendían directamente de un linaje particular de dinosaurios carnívoros bípedos se afianzó y confirmó hasta varias décadas después de su propuesta como hipótesis, pero ¿por qué tardamos tanto en notarlo?

El espíritu santo es una figura importante en las religiones Cristianas y se representa con una paloma (Columba livia) inmaculada.

La respuesta podría ser que las aves no estaban bien representadas en el registro fósil y que no fue sino hasta hace muy poco que comenzamos a desentrañar los misterios de las aves extintas. Pero ¿es que acaso los paleontólogos iban por ahí omitiendo fósiles de ave? En realidad lo que sucede es que las aves son tan delicadas en vida como lo son tras su muerte. En los yacimientos de vertebrados terrestres "clásicos" lo más abundante eran los grandes huesos y por lo tanto los señores paleontólogos de antaño y sus ayudantes de campo no prestaban tanta atención a los huesos pequeños.

La caza de fósiles de antaño se llevaba a cabo con menor escrutinio que hoy día.

Pero esa no es toda la historia. En realidad los huesos de las aves son muy difíciles de conservar, pues su estructura difiere bastante a la de un hueso de mamífero o uno de reptil. Mientras los escamosos y nosotros los peludos, tenemos huesos robustos y muchas veces pesados, las aves suelen tener huesos ligeros. Éstos pueden incluso tener sólo milímetros de espesor y por lo general están constituidos por una serie de contrafuertes y trabéculas internas que cumplen dos funciones. Por una parte aligeran el peso del ave (una adaptación al vuelo remanente aún en aves no voladoras) y por otra, extienden el área en la cual existe toda una red de "pulmones extra" llamados sacos aéreos (una adaptación que mejora la absorción de oxígeno y que además aligera aún más el peso).

Corte de un hueso de busardo ratonero o águila ratonera (Buteo buteo). Note lo delgado del hueso y cómo se soporta por una red interna de trabéculas.

Lamentablemente, este sistema de huesos huecos y plagados de contrafuertes no resulta muy resistente al arrastre por medios como el agua o el viento. Esto hace que la inmensa mayoría de los esqueletos de aves ni siquiera tengan una oportunidad de fosilizarse en la mayoría de los ambientes continentales donde se forman los fósiles. De ahí que la mayoría de las aves fósiles que tenemos procedan de ambientes tranquilos como los lagos.

Fósil de Massilatrogon, hallado en Alemania.

Este potencial sesgo también nos garantiza que cuando encontremos esqueletos completos de aves, también tendremos casi como garantía la presencia de impresiones de plumas, algo que nos ayuda aún más a entender a este grupo de reptiles que ascendieron a los cielos.

Espero que el tema haya sido de su agrado, no olviden votar y dejarnos un comentario. Hasta la próxima.


martes, 3 de diciembre de 2013

Entendiendo mal la evolución

En esta ocasión hablaré un poco sobre el tema "tarde para comer" que exponía que las adaptaciones mandibulares de los animales terrestres llegaron de 40 a 80 millones de años luego de que sus ancestros salieran del agua.

Lo primero que debemos tomar en cuenta cuando hablamos de evolución es que es tanto un hecho demostrado, como una teoría científica (OJO, que no es lo mismo que 'teoría' en el sentido común de la palabra, usada en este contexto común, teoría es un supuesto, una hipótesis). La parte de la teoría científica de la evolución busca explicar los mecanismos que hacen que las especies evolucionen. La evolución como toda teoría científica tiene un trasfondo filosófico generalmente mal entendido o ni siquiera considerado en clases y libros. Es muy común pensar en las estructuras orgánicas como cosas que evolucionaron "para" cierta función. Un ejemplo común es cuando decimos que las plumas evolucionaron para el vuelo o los ojos para ver.

El oído es un complejo de órganos que presuntamente aparecieron para oír. En realidad parten de diferentes adaptaciones que incluyen respirar y masticar. Arte de Jacopin/BSIP.

La realidad es que la evolución carece de teleología (una dirección preestablecida). Es decir, las especies no generan estructuras para ser usadas luego de millones de años de refinamiento en alguna función particular. Estamos confundiendo causa y efecto, atribuyendo como causa al vuelo y como efecto la aparición de plumas. Lo tenemos al revés, la causa son las plumas y el efecto es el vuelo; en otras palabras, las aves volaron porque sus ancestros tenían plumas que sucede eran aptas para facilitar el vuelo. En el caso de las plumas, éstas aparecieron como un medio para mantener el calor interno. Sus usos posteriores son nuevas adaptaciones y eso incluye el despliegue sexual, el camuflaje, la generación de sonidos e incluso el vuelo.

Varios dinosaurios carnívoros tenían plumas y no volaban, pues la función original de las plumas o era el vuelo. Arte de José Antonio Peñas.

Muchas veces, solemos dotar de esta dirección de sentido evolutivo a lo que observamos en la naturaleza moderna y en la plasmada en el registro fósil. Esta confusión hace que los teólogos (principalmente los Católicos) hagan de la evolución el mecanismo natural por el cual Dios dirige la creación. Lo cierto es que esta dirección no existe y esto orilla a que los detractores de la evolución digan que todo sucede por accidente. Hoy sabemos que la evolución está profundamente influenciada por la selección natural y ésta no ocurre indiscriminadamente, sino que extingue o favorece grupos de organismos en función de sus adaptaciones, su plasticidad. Esto no es aleatorio pues si lo fuera, durante las extinciones masivas veríamos que los sobrevivientes son completamente aleatorios y no es así, siempre hay selectividad en cuanto a qué grupos sobreviven.

Esquema que ilustra la selección natural. Considere que el ejemplo es sobre resistencia a un factor X (antibióticos, depredadores, clima, etc.).

Más adelante tocaré estos temas a profundidad. Espero que el tema les haya gustado. Hasta la próxima.


lunes, 25 de noviembre de 2013

Los plesiosaurios eran vivíparos

Gracias a los lectores que quisieron saber más del tema "la mamá más antigua", sigan votando al final de cada post y cuéntenos qué tal les pareció el tema. Si les gustó, recomiéndenos a un amigo.

Los animales vertebrados se reproducen principalmente de dos formas, poniendo huevos (ovíparos) o pariendo a sus crías vivas (vivíparos). Existen variantes de estas dos estrategias reproductivas, pero básicamente todas se pueden suscribir a este par. Tradicionalmente se suele creer que todos los reptiles ponen huevos, pero en realidad existen varios escamosos que pueden dar a luz. Entre ellos encontramos algunas serpientes, lagartijas, camaleones y geckos.

Algunos reptiles vivíparos, de izquierda a derecha y de arriba a abajo, Thamnophis elegans, Naultinus gemmeus, Zootoca vivipara y Trioceros jacksonii.

Cuando miramos el registro fósil es difícil saber a 'ciencia cierta' qué reptiles ponían huevos y cuáles no. En la mayoría de los casos extrapolamos información de parientes modernos e inferimos que la mayoría ponía huevos. En otros casos, somos afortunados y encontramos fósiles de huevos, lo que nos demuestra que ciertas especies sí los ponían, luego entonces inferimos que sus parientes próximos también se reproducían así.

Huevos fósiles de dinosaurio.

En el caso de los plesiosaurios lo común era pensar que ponían huevos, después de todo su morfología es un poco similar a la de las tortugas y ellas salen del mar para enterrar sus tesoros reproductivos. El problema se presentaba con los plesiosaurios de grandes cuellos (inútiles en tierra) y los cabezones (pliosaurios), por lo que algunos paleontólogos habían sugerido que estas criaturas parían vivas a sus crías, desafortunadamente no había evidencia para apoyar dicha idea. Hasta que en 2011 se publicó el hallazgo de un adulto de Polycotylus latippinus que en su interior tenía restos de un miembro más joven de su misma especie. El pequeño se presenta en la cavidad abdominal está completo y no presenta señas de digestión, por lo que se descartó que haya sido comido y figura como la primer evidencia de viviparismo en estos reptiles.

Polycotylus latippinus, la plesiosaurio embarazada. A) Montaje del espécimen LACM 129639, B) Diagrama que muestra los huesos originales del adulto, los reconstruidos y los del feto. A la izquierda la reconstrucción del esqueleto de madre e hijo. Barras de escala a 1 metro.

Este hallazgo supone dos sorpresas, la primera es que aunque los plesiosaurios fueran pequeños y de cuello corto como Polycotylus, no iban a la playa a poner huevos y la segunda es que los restos del bebé permiten concluir que parían sólo a una cría de entre el 35 y 50% del tamaño del adulto, algo sin duda impresionante.

FUENTE PRINCIPAL:
O’Keefe, F. R., & Chiappe, L. M. (2011). Viviparity and K-selected life history in a Mesozoic marine plesiosaur (Reptilia, Sauropterygia). Science, 333(6044), 870-873.

viernes, 22 de noviembre de 2013

F.A.Q. Lythronax argestes

Una nueva sensación azota la red. Las páginas de noticias se han vuelto locas y publican de nuevo titulares y notas peculiares que podrían sacudir el mundo del paleofriqui no experimentado. En esta ocasión presentamos a un nuevo dinosaurio recién descrito, su nombre es Lythronax argestes y ha generado sensación (o mejor dicho sensacionalismo) mediática.

Algunos sitios que lo están dando a conocer son: 

Entre otros más.

Comencemos con las preguntas y respuestas que pudieran surgir sobre este dinosaurio.

1. ¿Cómo se llama y qué significa su nombre?
R= Su nombre es Lythronax argestes y significa "Rey sanguinario del sureste".
Las raíces etimológicas de su nombre son todas griegas, lythron significa sangriento o sanguinario, anax significa rey y argestes es el nombre del dios-viento del sureste. Recordemos que aunque llamemos a una especie "sanguinaria" o "amorosa", esas son cualidades humanas y los animales no las poseen, por lo que el nombre es meramente representativo y no podemos asegurar que fuera un sanguinario o siquiera un regente, aunque si era del sureste.

Lythronax argestes caminando en la costa de Laramida por Andrey Atuchin.

2. ¿Cuáles son sus restos?
R= El holotipo es el "UMNH VP 20200".
El holotipo (espécimen que sirvió para describir la especie) consiste de un esqueleto parcial asociado que incluye restos del cráneo y mandíbula (maxilar, nasales, jugal, cuadrado, lateroesfenoides, palatino, dentario, esplenial, surangular y prearticular), una costilla dorsal, un cheurón (hueso que se sitúa en la base de la cola de diferentes reptiles), los huesos del pubis, la tibia y fíbula izquierdas, así como metatarsos del pie izquierdo. Estos restos se encuentran depositados en la colección paleontológica de vertebrados del Museo de Historia Natural de Utah, en Salt Lake City.

Arriba, elementos craneales fósiles de Lythronax. En medio reconstrucción craneal. Abajo reconstrucción del cráneo con los elementos hallados resaltados.

3. ¿Dónde se encontró y de cuándo data?
R= Sus restos se encontraron al sur de Utah (EUA) y datan del Cretácico tardío, entre hace 79.9±0.3 y 80.6±0.15 millones de años.
El holotipo se recuperó de la parte inferior del miembro medio de la Formación Wahweap, en el monumento nacional Grand Staircase-Escalante, en el condado de Kane, ubicado al sur del estado de Utah. Estos sedimentos datan del Campaniano medio, el penúltimo piso o edad del Cretácico.

Sedimentos de la Formación Wahweap. Fotografía de David Smith.

4. ¿Es en realidad un antepasado del Tyrannosaurus rex?
R= Probablemente no.
En realidad es muy difícil afirmar que una especie particular sea ancestral a otra y estas afirmaciones casi nunca se hacen en ciencia a menos que se disponga de un cuerpo de evidencia muy fuerte. La mayoría de los estudiosos de la vida reconstruyen las relaciones de parentesco entre grupos de organismos utilizando una herramienta llamada cladística. Esta construye "árboles" familiares que son hipótesis de parentesco y como tal, son provisionales y sujetas a cambios. Pero no crea estimado lector que estos cambios arrojan a la basura todo el árbol no, los cambios a menudo son reacomodos sutiles las ramas propiciados por una información más completa. Pero la cladística tiene una premisa que hace que nos tiemblen las rodillas, es ciega a los ancestros, pues todos son por definición hipotéticos. El objetivo de esta rama de la ciencia NO es mostrar ancestros, sino relaciones de parentesco asumiendo que los grupos divergen de un ancestro que puede o no estar incluido en el árbol. Es cierto que Lythronax es una especie cercanamente emparentada a el ancestro común entre Tyrannosaurus y Tarbosaurus, pero eso no lo hace un ancestro, podría serlo o podría no serlo. Simplemente no conocemos a todas y cada una de las especies de tiranosaurinos (subfamilia Tyrannosaurinae) que existieron para poder afirmar categóricamente esto.

Filogenia de los tiranosauroideos calibrada con el tiempo geológico de cada género y la localización de sus fósiles. Note que Lythronax se encuentra próximo a la división entre Tyrannosaurus y Tarbosaurus. Modificado de Loewen et al. 2013. Ilustración de Lythronax por Andrey Atuchin.

5. ¿Era más temible y poderoso que el T. rex como lo afirman los medios?
R= No.
El Lythronax era temible como todo carnívoro para sus presas, pero comparándolo con el rey, no eran ni más temible ni más poderoso. La talla de Lythronax se estima en 8 metros de largo, con un peso que rondaría las 2.5 toneladas, en cambio la talla de Tyrannosaurus ronda los 12.4 metros de largo y cerca de 6.8 toneladas de peso. Esto quiere decir que el T. rex era un 155% más largo y un 272% más pesado. No sé ustedes, pero a mi me daría más temor estar frente al T. rex.

Comparación de tamaños entre Lythronax argestes (al frente) y Tyrannosaurus rex (al fondo). Ilustraciones de Scott Hartman.

6. ¿Era el más temible de Norteamérica en su tiempo?
R= Si.
Lythronax vivió durante el Campaniano medio, una época en la cual la geografía de Norteamérica era curiosa. Este continente se encontraba dividido en dos masas de tierra separadas por un mar epicontinental poco profundo la masa mayor se encontraba al este y se denominaba Appalachia, mientras que la masa menor, al oeste era llamada Laramida. En esta época particular, Lythronax era el mayor dinosaurio depredador conocido y no disputaba su puesto con otros tiranosaurios. Cabe mencionar que desconocemos mucho sobre los dinosaurios del Campaniano medio, por lo que cabe la posibilidad que encontremos cazadores aún mayores, pero por el momento Lythronax es el coloso indiscutible de su tiempo y lugar.

Línea de tiempo de varios géneros de tiranosáuridos. Note que Lythronax se encuentra sin otros representantes de la familia durante el Campaniano medio.

7. ¿Era un temible carnicero que comía Diabloceratops como lo afirma uno de los autores de su descripción?
R= No es muy probable.
Por la forma de sus dientes Lythronax era sin duda un carnívoro, pero ¿de qué tipo? Sabemos por la morfología craneal que tenía una cabeza amplia en la parte trasera como los tiranosáuridos avanzados, lo que lo hace más similar a Tyrannosaurus y a Tarbosaurus que a otros miembros de la familia con cráneos largos y esbeltos como Gorgosaurus y Albertosaurus. Esta similitud indica que Lythronax tenía los músculos típicos de un carnicero de golpe y no de un carnicero de cortes precisos. Sabemos también que Tyrannosaurus (un carnívoro de golpe) prefería presas como los picos de pato, por lo que es más probable que Lythronax se alimentara de la misma forma, seleccionando a estas presas. En la Formación Wahweap se han encontrado los restos de una especie de pico de pato llamada Acristavus gagslarsoni y este es un candidato más probable a ser la presa del "rey sanguinario" que Diabloceratops, un cornudo que quizá fuera una presa difícil.

Reconstrucción de Acristavus gagslarsoni por Franchescco Yafet.

8. ¿Porqué es tan sonado en los medios de comunicación?
R= Por su primo famoso.
Por sí mismo Lythronax es una especie valiosa que aporta información novedosa e importante, por lo que es vital darlo a conocer. El hecho de que esté íntimamente relacionado al más popular de los dinosaurios es algo que catapulta su fama de una forma que no todos los nuevos dinosaurios pueden gozar. Pero lo que pocos dicen es que junto a Lythronax se están presentando los restos de otro tiranosáurido descrito en 2011 cuyos restos son incluso más completos que el de la estrella de los medios, se trata de Teratophoneus curriei un animal cuya talla se estima en 6 metros de largo y 667 Kg de peso. Si bien, no se trata de un enorme carnívoro ni de una especie contemporánea a Lythronax, los nuevos restos de Teratophoneus son igualmente importantes pues nos ayudan a entender mejor la evolución de este grupo de 'carnosaurios' de finales de la era de los dinosaurios.

Teratophoneus curriei (al frente) Lythronax argestes (al fondo) a escala, mostrando los restos del holotipo de Lythronax  (UMNH VP 20200y el nuevo espécimen de Teratophoneus (UMNH VP 16690). Tomado de Loewen et al. (2013).

9. ¿Cuál es la importancia de Lythronax?
R= Que representa al miembro más antiguo conocido de la familia Tyrannosauridae.
La familia Tyrannosauridae contiene dos subfamilias, la Albertosaurinae que incluye carnívoros esbeltos de hocicos largos y la Tyrannosaurinae que incluye carnívoros robustos con hocicos cortos. Lythronax es el tiranosáurido más antiguo conocido, precediendo a los miembros de su familia en al menos 3 millones de años. Pero no sólo eso, sino que además es el tiranosaurino más antiguo conocido y adelanta el origen de los hocicos cortos, cabezas anchas en la parte trasera y la complexión robusta en al menos 10 millones de años. Esto NO quiere decir que Lythronax sea el ancestro de uno u otro grupo o una especie en particular (por las razones que expliqué en la pregunta 4), de hecho, no es siquiera el más primitivo morfológicamente de su familia (ese puesto lo ocupan Albertosaurus y Gorgosaurus). Esto quiere decir que nos hace falta descubrir otras especies de tiranosáuridos esbeltos anteriores a Lythronax y otras especies de robustos que sean posteriores a él. Finalmente, los autores de su descripción sugieren que la familia Tyrannosauridae surgió en el subcontinente aislado de Laramida y que posteriormente invadió Asia.

Reconstrucción de la cabeza de Lithronax argestes por el artista Lukas Panzarin.

Las noticias de nuevos dinosaurios no se deben sensacionalizar, pues distraen al público de la información verdaderamente relevante. La creciente oleada "retro" de sanguinizar y "godzilizar" a los dinosaurios está volviendo a los medios, esperemos que esta marea de desinformación pronto desaparezca o 'evolucione' hacia un sano y adecuado manejo de la información. Hoy por hoy Lythronax argestes sigue siendo un dinosaurio interesante, peculiar y todo un rey del pasado.

FUENTE PRINCIPAL Y DESCRIPCIÓN DE LYTHRONAX:
Loewen, M. A., Irmis, R. B., Sertich, J. J., Currie, P. J., & Sampson, S. D. (2013). Tyrant Dinosaur Evolution Tracks the Rise and Fall of Late Cretaceous Oceans. PloS one, 8(11), e79420.


CHISMES DESPRECIABLES:

En algunos medios circula la imagen del dinosaurio verde (al frente) como Lythronax, pero en realidad se trata de Teratophoneus. Ilustraciones de Lukas Panzarin.

Este cráneo circula la red como el de Lythronax, pero si alguien mira detenidamente la imagen de la pregunta 2 notará que simple y sencillamente, eso no fue lo que se encontró de este dinosaurio. El cráneo pertenece a otro tiranosáurido, probablemente un Albertosaurus de quién Lythronax era muy diferente.

Esta hermosa escultura está siendo presentada como la reconstrucción de Lythronax, pero si miramos detenidamente la figura de la pregunta 2 notaremos que Lythronax no era de hocico esbelto y largo, sino de un hocico corto y una cabeza gruesa en la parte que está detrás de los ojos. Esta escultura quizá represente mejor a Teratophoneus, cuya morfología si se ajusta a este modelo realizado por Gary Staab. Nota: las protoplumas son completamente hipotéticas, pero nada descabelladas.

Esta reconstrucción del cráneo es la adecuada y una hermosa imagen para presumir.


miércoles, 20 de noviembre de 2013

Ornitorrincodzilla

Los ornitorrincos forman parte de un curioso grupo de mamíferos conocidos como monotremas. Estos bizarros mamíferos sólo tienen cinco representantes vivos, de los cuales sólo uno es un ornitorrinco y los restantes son equidnas. La característica más peculiar de los monotremas es que ellos son los únicos mamíferos en la tierra que ponen huevos. Pero el ser ovíparos no es la única sorpresa en su saco, en realidad poseen muchas características primitivas que hacen de ellos el único vínculo entre los mamíferos y nuestros ancestros los reptiles.

Algunos monotremas vivientes. De izquierda a derecha y de arriba a abajo, el ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus), el equidna de hocico corto (Tachyglossus aculeatus), el equidna de hocico largo del este (Zaglossus bartoni) y el equidna de hocico largo del oeste (Zaglossus bruijni).

Según el análisis del ADN, los monotremas aparecieron desde el Jurásico temprano, hace unos 210 millones de años. Sin embargo, el fósil más antiguo de este grupo de mamíferos (Teinolophos trusleri) data del Cretácico temprano, de entre hace 125.45 a 122.46 millones de años y es un ornitorrinco en forma. A pesar de su antigüedad, los fósiles de ornitorrinco (y otros monotremas) son muy escasos y el grupo apenas está representado en el registro fósil. Tal como es el caso con muchos mamíferos, los fósiles conocidos comprenden únicamente dientes, pero gracias a que estas estructuras son muy informativas, se puede saber mucho a partir de unos cuantos e incluso describir especies nuevas asignándolas a grupos conocidos.

Holotipo de la nueva especie Obdurodon tharalkooschild en diferentes vistas. El diente pequeño junto a la escala representa un molar de la especie Obdurodon insignis del Oligoceno.

Tal es el caso del recién descubierto Obdurodon tharalkooschild que fuera encontrado en sedimentos del Mioceno (ca. 13 Ma) de Riversleigh, al noroeste de Queensland y que está representado por un único molar primero inferior. Los ornitorrincos actuales no poseen dientes, pero sus parientes antiguos si, lo cual es útil para tratar de inferir la talla completa del animal a partir de otros parientes. Según las dimensiones de su molar, O. tharalkooschild era mayor que el más grande de los ornitorrincos conocidos, Monotrematum sudamericanum del Paleoceno (ca. 62.5 Ma) de Argentina, que medía unos 70 cm de largo, superando con creces al ornitorrinco actual (Ornithorhynchus anatinus) con sus 45 cm de longitud máxima.

Representación de O. tharalkooschild alimentándose de una tortuga. Ilustración de Peter Schouten.

El diente de este nuevo ornitorrinco cuya dimensión es mayor a 70 cm, indica que a diferencia de sus parientes, se alimentaba aplastando presas y no cortándolas, lo cual lo convertiría en un durófago (animal que consume presas duras), una dieta un tanto rara en un ornitorrinco.

FUENTE PRINCIPAL:
Pian, R., Archer, M., & Hand, S. J. (2013). A new, giant platypus, Obdurodon tharalkooschild, sp. nov.(Monotremata, Ornithorhynchidae), from the Riversleigh World Heritage Area, Australia. Journal of Vertebrate Paleontology. 33(6): 1255-1259pp.