miércoles, 14 de agosto de 2013

Notas cortas: Los vertebrados come-conchas más antiguos

Hoy disfrutamos de un buen plato con mariscos al calor de la playa o en algún banquete ocasional. Algunos de estos organismos serían incomibles para nosotros si no fuera por nuestra capacidad de abrirlos y sacarlos de sus conchas. Sin embargo, existen muchos animales que sin ayuda de herramientas han logrado consumir bichos con conchas.

Una rica sopa de almejas.

Algunos de ellos son gusanos que perforan lentamente la dura coraza de sus víctimas, pero entre los vertebrados encontramos sólo depredadores con dientes y/o picos formidables. Son pocos los agraciados con herramientas bucales para triturar conchas. A los organismos capaces de consumir conchas se les denomina durófagos y en esta clasificación también se encuentran aquellos capaces de consumir coral, caparazones de crustáceos y huesos. En este tema nos referiremos a los come-conchas y de ellos, actualmente encontramos a las morsas (Odobenus rosmarus) y al sargo chopa (Archosargus probatocephalus).

Modernos comedores de conchas. Izquierda, la morsa. Derecha, el sargo chopa.

Pero curiosamente la durofagia marina no apareció ni al mismo tiempo, ni cercano a la aparición de las conchas. El mes pasado se publicó un estudio que reveló a los durófagos más antiguos conocidos. Se trata de un grupo de peces conocido como estiracoptéridos de entre hace 346.7 y 358.9 millones de años de antigüedad. Estos peces de aletas con radios modificaron ciertas partes de la mandíbula (los ectopterigoides y los coronoides) para especializarse en el consumo de conchas. Su aparición fue precedida por una gran extinción masiva que extinguió cerca del 75% de la vida en el mar. Los científicos creen que su origen está vinculado al estrés alimenticio y la apertura de nichos ecológicos nuevos.

Styracopterus y Fouldenia, los consumidores de conchas más antiguos conocidos. Ilustraciones por John Megahan.

El estudio de estos peces nos permite ahondar más en los orígenes del consumo de conchas en nuestros distantes primos.

FUENTE:
Sallan, L. C., & Coates, M. I. (2013). Styracopterid (Actinopterygii) ontogeny and the multiple origins of post‐Hangenberg deep‐bodied fishes. Zoological Journal of the Linnean Society.

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